El contar con una habilidad de comunicación para expresarnos de manera eficaz y respetuosa, defendiendo las necesidades, ideas o sentimientos teniendo en cuenta nuestros derechos asertivos y el de los demás generando mejores interacciones sociales con negociación para un buen común. Ser una persona asertiva tiende a mejorar la salud mental y la comunicación , cómo por ejemplo con decir lo que se piensa, genera un aumento en la confianza en uno mismo y en la autoestima.
Se realiza una introspección que genera una mejor comprensión y reconocimiento de las emociones, para así validarlo.
Genera un ambiente de negociación de individuos implicados, mejorando su comunicación y obteniendo el respeto que se merecen, en el tipo de vínculo que se lleve.
Facilita la consciencia individual acompañado de inteligencia emocional para mejorar la toma de decisiones.
La expresión de emociones, ideas, pensamientos y creencias , así como la solución de conflictos son habilidades que se pueden aprender con ayuda de la asertividad.[5].
Según Emiliano Lagunes, psicólogo clínico el contar con habilidades asertivas, es un proceso en desarrollo de aprendizaje y práctica, existen varias opciones que pueden brindar apoyo:
Psicólogos especializados: Los profesionales de la psicología están capacitados para ayudar a generar un proceso de autoconocimiento, desarrollar habilidades y herramientas para lograr una comunicación asertiva.
Talleres y cursos: Muchas organizaciones y centros de desarrollo personal ofrecen talleres y cursos enfocados en la mejora de la asertividad. Estos programas te brindan la oportunidad de aprender de expertos y practicar tus habilidades en un entorno seguro y estructurado.
Lectura y recursos en línea: Existen numerosos libros, artículos y recursos en línea que abordan el tema de la asertividad.[6].
Además de lo antes mencionado se puede aprender nuevas actitudes como lo son: Evaluando el estilo de comunicación que se tiene hacia los demás, reflexionando la estructura de cómo comunicamos nuestras emociones, una recomendación sería usando frases en primera persona, practicando lo que vamos a decir antes de decirlo, esto genera sentir escucha, ser reflexivos además de sentir mayor satisfacción emocional.
El usar un lenguaje corporal respetuoso, hacia la persona que me está escuchando y cómodo para expresar cómo me siento también es una nueva actitud a considerar.
Tener las emociones bajo control, o una regulación emocional, con intervenciones asertivas en los pensamientos antes de actuar y comenzando con propósitos a realizar más asequibles de poco a poco.
Recordando que la asertividad es un habilidad nueva, desconocida o cambiante, muy amplia para abordar de manera constante, la asertividad es una habilidad constructiva y para las relaciones sociales, conforme avanzamos pueden generar diferentes tipos de necesidades, se presentan diferentes tipos de conflictos o pensamientos en diferentes situaciones emocionales, el ser comprensivos además de compasivos disminuye la sobre exigencia, proceso de aprendizaje de nuevas habilidades resulta cambiante en cada individuo, es importante acudir con un profesional de la salud capacitado para atender a localizar los puntos para trabajar.
Para seguir fortaleciendo la habilidad asertiva es importante reconocer y tener en cuenta nuestros derechos asertivos con el propósito de obtener buena comunicación y para el propio bienestar emocional, haciendo valer los propios derechos asertivos y respetando los derechos de los demás. A continuación la lista de derechos asertivos:
- Tengo derecho a ser tratado con respeto y dignidad.
- Tengo derecho a tener y expresar mis propias opiniones.
- Tengo derecho a interrumpir, a pedir información y aclaraciones.
- Tengo derecho a detenerme y pensar antes de actuar.
- Tengo derecho a experimentar y expresar mis propios sentimientos, así como a ser su único juez.
- Tengo derecho a decir “no” sin sentir culpa.
- Tengo derecho a pedir lo que quiero.
- Tengo derecho a tener mis propias necesidades y que estas necesidades sean tan importantes como las de los demás.
- Tengo derecho a no satisfacer las necesidades y expectativas de otras personas y comportarme siguiendo mis propios intereses.
- Tengo derecho a no anticiparme a los deseos y necesidades de los demás y a no tener que suponer.
- Tengo derecho a protestar cuando se me trata injustamente.
- Tengo derecho a sentir y expresar el dolor.
- Tengo derecho a no estar pendiente de la buena voluntad de los demás.
- Tengo derecho a elegir entre responder o no hacerlo.
- Tengo derecho a cambiar de opinión o a cambiar mi forma de actuar.
- Tengo derecho a no tener que justificar ante los demás.
- Tengo derecho a cometer errores.
- Tengo derecho a hacer menos de lo que soy capaz de hacer.
- Tengo derecho a decidir qué hacer con mis propiedades, cuerpo, tiempo…
- Tengo derecho a gozar y disfrutar.
- Tengo derecho a mi descanso y aislamiento cuando así lo decida.
- Tengo derecho a tener éxito y superarme, aun superando a los demás.[7].