Columna de grava
Introducción
En geología y en construcción, se denomina grava a los depósitos sedimentarios formados por clastos de tamaño comprendido entre 2 y 64 milímetros. Pueden ser producidas por el ser humano, en cuyo caso suele denominarse «piedra partida», o resultado de procesos naturales. En este caso, además, suele suceder que el desgaste natural producido por el movimiento en los lechos de ríos haya generado formas redondeadas, en cuyo caso se conoce como canto rodado. Existen también casos de gravas naturales que no son cantos rodados.[1].
Estos áridos "Árido (minería)") son partículas granulares de material pétreo (es decir, piedras) de tamaño variable. Este material se origina por fragmentación de las distintas rocas de la corteza terrestre, ya sea en forma natural o artificial. En este último caso actúan los procesos de chancado o triturado utilizados en las respectivas plantas de áridos. El material que se procesa corresponde principalmente a rocas de caliza, granito, dolomita, basalto, arenisca, cuarzo y cuarcita.
Los conglomerados "Conglomerado (geología)") son las rocas sedimentarias formadas por la diagénesis de gravas (compactación "Compactación (geología)"), recristalización o cementación "Cementación (geología)")).[2].
La grava se clasifica por tamaño de partícula e incluye clases de tamaño desde granulado&action=edit&redlink=1 "Gránulo (geología) (aún no redactado)")- hasta fragmentos de tamaño canto rodado. En la escala de Udden-Wentworth la grava se clasifica en grava granular (0,1-0,2 plg) y grava guijarro (0,2-2,5 plg). La norma ISO 14688 clasifica las gravas en finas, medias y gruesas, con rangos de 2–6,3 mm a 20–63 mm. Un metro cúbico de grava suele pesar unos 1.800 kg (o una yarda cúbica pesa unas 3.000 libras).
La grava es un importante producto comercial, con numerosas aplicaciones. Casi la mitad de toda la producción de grava se utiliza como agregado") para hormigón. Gran parte del resto se utiliza para la construcción de carreteras, ya sea en la base de la carretera o como firme (con o sin asfalto u otros aglutinantes.) Los depósitos de grava porosos naturales tienen una elevada conductividad hidráulica, lo que los convierte en importantes acuíferos.
Origen
La mayor parte de las gravas proceden de la desintegración de roca madre a medida que se meteoriza y erosiona. El cuarzo y la cuarcita son los componentes más comunes de las gravas. El cuarzo es un mineral común duro, químicamente inerte, y carece de planos de exfoliación "Exfoliación (mineralogía)") por los que el mineral se pudiera dividir fácilmente. La cuarcita, por su parte, es una roca muy dura y compacta, que resiste mejor que otras la abrasión durante el transporte. La mayoría de las partículas de grava están formadas por fragmentos de roca (compuesta a su vez de agregados de granos minerales), ya que pocas rocas madre tienen granos minerales más gruesos que unos 8 milímetros (0,3 plg). Las excepciones son las venas y filones "Filón (geología)") de cuarzo, las pegmatitas, las intrusiones "Intrusión (geología)") profundas, las rocas metamórficas de alto grado o los basaltos. Los fragmentos de roca se redondean rápidamente al ser transportados por los ríos, a menudo a pocas decenas de kilómetros de sus afloramientos de origen.[3].