Clasificación Q System (roca)
Introducción
La clasificación geomecánica de Bieniawski o RMR (acrónimo del inglés rock mass rating) es un sistema de clasificación geomecánica presentado por el Ing. Bieniawski en 1973 y modificado sucesivamente en 1976, 1979, 1984 y 1989.[1][2].
Permite hacer una clasificación de un macizo rocoso 'in situ'. Se utiliza usualmente en la construcción de túneles, de taludes y de cimentaciones. Consta también de un índice de calidad RMR (Rock Mass Rating), independiente de la estructura, y de un factor de corrección.[3][4].
Definición
Contenido
El RMR se obtiene estimando cinco parámetros:[5].
Al resultado de cada uno de los parámetros se le asigna, según las tablas, un valor y se suman todos ellos para obtener el índice de calidad RMR sin correcciones. A este valor se le debe restar un factor de ajuste en función de la orientación de las discontinuidades.[6].
Tabla de clasificación
El valor se clasifica en función de la siguiente tabla:[7].
El factor de corrección, definido cualitativamente, depende de la orientación de las discontinuidades y tiene valores distintos según se aplique a túneles, cimentaciones o taludes.[8].
Sin embargo, el Rock Mass Rating presenta algunos inconvenientes cuando se aplica a taludes en roca, dado que el parámetro que tiene en cuenta la influencia de la orientación de las discontinuidades fue definido en detalle para cimentaciones de presas y para túneles, pero no para taludes.[9] Para solucionar esta dificultad, Romana[10] definió el Slope Mass Rating[10] que adopta los valores de corrección por orientación de las discontinuidades originales de Bieniawski y los define de forma rigurosa, descomponiéndolos en cuatro factores diferentes a los que denominó F1, F2, F3 y F4. Los tres primeros factores dependen de las relaciones geométricas entre el talud y las discontinidades, mientras que el cuarto factor depende del método de excavación.
El índice de RMR se obtiene de restar a los valores obtenidos el factor de ajuste. Este índice puede variar entre 0 y 100 y define cinco clases de roca designadas con números romanos que se corresponden con cinco calidades del macizo rocoso: muy buena, buena, media, mala y muy mala.