Tipos de clasificación
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Para los suelos, la experiencia ha mostrado que un sistema natural, es decir, suelos agrupados por sus propiedades intrínsecas, conductas, o génesis, resulta en clases que pueden ser interpretadas para muchos usos diversos. Esto es en contraste con una clasificación técnica, como la «Clasificación de Capacidad de Fertilización», donde los suelos se agrupan de acuerdo con su ajuste a un uso específico.
Riesgo a degradación
Los sistemas naturales se basan estrictamente en la génesis presumida del suelo, pero los modernos sistemas (tanto los muy jerárquicos como el Soil Taxonomy como los poco jerárquicos como el World Reference Base for Soil Resources) usan criterios objetivos, de morfología a campo como pruebas de laboratorio, tanto como sea posible, para reducir desacuerdos entre clasificadores.
En mapeo de suelos, como se practica en Estados Unidos, la clasificación de suelo usualmente significa usar criterios basados en la morfología de suelo añadiendo las características desarrolladas durante la formación de los suelos. Los criterios se designan para guiar las elecciones en el uso de la tierra y en el manejo del suelo. Como se indicó, ese es un sistema jerárquico híbrido de ambos criterios natural y objetivo. El Soil Taxonomy provee criterios medulares para diferenciar las unidades de mapeo de suelos. Esa es una substancial revisión del «1938 USDA soil taxonomy»[nota 1] que era un sistema estrictamente natural.
Las unidades de mapeo de suelos de una taxonomía de suelos así basada, se agrupan adicionalmente en clases de sistemas de clasificación técnicas. Las «clases de capacidad de uso», el suelo hidromórfico"), y el «campo flor» son algunos ejemplos.
Además de los sistemas de clasificación de suelos, hay también sistemas de clasificación de suelos vernáculos. Los sistemas vernáculos (descriptivos) han sido usados por milenios, mientras los sistemas basados en evidencia científica, eran de relativamente reciente desarrollo.
Clasificación objetiva
Actualmente existe un fuerte tendencia a utilizar dos clasificaciones que pueden ser calificadas como internacionales, estas son la Soil Taxonomy, presentada por el Soil Survey Staff de los Estados Unidos, y la World Reference Base for Soil Resources, editada por un Grupo de Trabajo de la Unión Internacional de las Ciencias del Suelo") (International Union of Soil Sciences - IUSS). En algunos países las clasificaciones nacionales están siendo abandonadas o utilizadas con carácter complementario de estas dos clasificaciones globales. En otros países el sistema nacional sigue siendo el sistema principal (Rusia, Alemania, entre otros).
Se trata de clasificaciones que utilizan como caracteres diferenciantes a propiedades del suelo medibles cuantitativamente, en el campo o en el laboratorio. Además estos caracteres diferenciantes son muy numerosos, de manera que las clases establecidas quedan definidas de una manera muy rigurosa y precisa. Al utilizar criterios cuantitativos, las clases pueden ser definidas de tal manera que se excluyen mutuamente.
Estas dos clasificaciones evitan al máximo la subjetividad, a diferencia de lo que ocurría con las clasificaciones que las han precedido:.
Al utilizar siempre propiedades que pueden ser cuantificadas de alguna manera, no se emplean los criterios cualitativos, tan utilizados en las clasificaciones anteriores. Aquellos criterios de «alto contenido en materia orgánica», «pobres en bases», etc, que se prestaban a una enorme confusión, (por ejemplo, el término «alto» se interpretaba de muy distinta manera en función de los suelos a que cada investigador estaba acostumbrado) han sido sustituidos por «porcentaje en materia orgánica superior al 1%», «grado de saturación < 50%», etc.
Se evitan las consideraciones genéticas, que al ser subjetivas de distintas interpretaciones pueden crear confusiones. No obstante, dada la importancia de los procesos de formación del suelo, se utilizan como caracteres diferenciantes a aquellas propiedades que son el resultado directo de la actuación de estos procesos. Es por ello que aunque estrictamente hablando se trata de clasificaciones morfométricas, las podemos calificar como morfogenéticas. No obstante, las propiedades importantes para la utilización del suelo también son tenidas en cuenta.
Otra ventaja importante de estas clasificaciones es que se refieren tanto a los suelos vírgenes como a los agrícolas. Se clasifica al suelo tal como se encuentra en la realidad y al clasificarlo no hay que idealizarlo a como sería si no se hubiese labrado, como sí ocurría con otras clasificaciones anteriores.
Anteriores nomenclaturas como la ABC") están definidas sobre criterios genéticos cualitativos, lo que provoca importantes disparidades de uso entre los edafólogos. Para evitar este inconveniente el Soil Survey Staff de EUA introdujo el concepto de horizontes de diagnóstico"), cuyo uso se ha impuesto en muchos sistemas.
Un horizonte de diagnóstico es un horizonte definido morfométricamente, con la mayor precisión posible, con datos de campo y de laboratorio, para su utilización en la clasificación del suelo.
Estos horizontes se definen de una manera mucho más completa que como se hace para la nomenclatura ABC, además se utilizan criterios cuantitativos, los cuales estaban totalmente ausentes.
Por otra parte existen otros caracteres diferenciantes que no son horizontes y son llamadas propiedades de diagnóstico. Son elementos esenciales para la clasificación y son definidos de manera similar a como se hace con los horizontes de diagnóstico.
Los horizontes de diagnóstico y propiedades de diagnóstico no son todos comunes para ambas clasificaciones. Tampoco las definiciones de los horizontes y propiedades están definidos exactamente de la misma manera en ambos sistemas.
Clasificación FAO
La FAO ha optado para la denominación de sus clases de nombres populares, utilizados en clasificaciones anteriores, descartando todos los términos populares que se prestasen a confusión, por ejemplo: suelos pardos, suelos áridos, etc. También otra diferencia con respecto a la Soil Taxonomy radica en la ausencia de los regímenes de humedad y temperatura de uso tan frecuente en la clasificación americana.
La FAO ha desarrollado dos sistemas para trabajar con suelos:.
El «Legend of the Soil Map of the World», por la FAO/Unesco, fue establecido en 1974 y posteriormente fue revisado, introduciendo profundas modificaciones en su esquema de clasificación desarrollando el «Revised Legend of the Soil Map of the World» en 1988.[4] Se han introducido profundos cambios en todos sus niveles (horizontes de diagnóstico, propiedades de diagnóstico, materiales de diagnóstico, Grupos de Suelos y Unidades de Suelos).
En un principio esta clasificación fue diseñada para proporcionar un arma de trabajo común para todos los edafólogos del planeta. Concretamente como leyenda de un mapa mundial de suelos, de escala pequeña (1:5 000 000), para realizar una primera valoración de los recursos edáficos del mundo. Elaborada principalmente para trabajar con escalas pequeñas (mapas generales). Representa un sistema de clasificación bastante intuitivo, muy eficaz desde un punto de vista didáctico y muy útil para estudios no muy detallados de suelos.
Más que un sistema de clasificación se trata simplemente de una leyenda para definir las clases de suelos del Mapa de Suelos del Mundo a escala 1:5 000 000. Este sistema ha tenido una amplia aceptación mundial y ha sido universalmente aceptado como un utilísimo sistema de referencia. El sistema FAO fue reemplazado en 1998 por la World Reference Base for Soil Resources.
Clasificación World Reference Base for Soil Resources (WRB)
La World Reference Base for Soil Resources (WRB, Base referencial mundial del recurso suelo) es un sistema internacional de clasificación de suelos para la nomenclatura de suelos y la creación de leyendas de mapas de suelos. Es editado por un Grupo de Trabajo de la Unión Internacional de las Ciencias del Suelo") (International Union of Soil Sciences - IUSS).[5] La primera edición es de 1998 reemplazando la Clasificación FAO, la segunda de 2006, la tercera de 2014 (Actualización en 2015) y la cuarta de 2022. La cuarta edición de 2022 es el documento actual válido de la WRB.[6].
La WRB comprende dos niveles: el Primer Nivel tiene 32 Grupos de Suelos de Referencia (GSR); el Segundo Nivel consiste en el nombre del GSR combinado con un conjunto de calificadores principales y suplementarios.
La WRB usa horizontes, propiedades y materiales de diagnóstico y también características simples (como una cierta textura o una cierta saturación de bases) para asignar a un suelo el Grupo de Suelos de Referencia (GSR) apropiado. Para esta asignación se usa una clave.
Para el Segundo Nivel de la clasificación se utilizan calificadores, que tienen una definición única. Los calificadores disponibles para su uso con un GSR se enumeran en la clave junto con el GSR. Se dividen en calificadores principales y suplementarios. Los calificadores principales son importantes para la subdivisión de los suelos de un GSR. Son jerárquicos y se presentan en el orden de su importancia. Los calificadores suplementarios no son jerárquicos y se utilizan en la siguiente manera: primero los calificadores referiendose a la textura, luego los demás calificadores según el orden alfabético. Los calificadores principales se añaden delante del nombre del GSR. La secuencia es de derecha a izquierda, es decir, el calificador más alto en la lista, se coloca más cercano al nombre del GSR. Los calificadores suplementarios se añaden detrás del nombre del GSR entre paréntesis y separados uno del otro por comas. La secuencia es de izquierda a derecha. Para nombrar un suelo se debe añadir todos los calificadores que aplican.
Para leyendas de mapas el número de calificadores depende de la escala.
Clasificación Soil Taxonomy
Clasifica los suelos por nomenclatura de:.
Los órdenes son:.