Ciudad cultural
Introducción
Capital Europea de la Cultura es un título conferido por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europa a una o dos ciudades europeas, que durante un año tienen la posibilidad de mostrar su desarrollo y vida culturales. Algunas ciudades europeas han aprovechado esta designación para transformar completamente sus estructuras culturales y ser reconocidas en el ámbito europeo e internacional. Cuando una ciudad es nombrada Capital Europea de la Cultura, en ella se desarrollan todo tipo de manifestaciones artísticas.
Se cree que la ciudad que ostenta el título de capital cultural de Europa puede maximizar significativamente sus beneficios sociales y económicos, especialmente cuando los eventos se incluyen como parte de la estrategia de desarrollo a largo plazo de la ciudad y su región circundante.[1].
En febrero de 2021, ya habían sido 61 las ciudades designadas, correspondiendo a 33 países, algunos no miembros de la Unión Europea. Solamente la Ciudad de Luxemburgo ha repetido capitalidad (en 1995 y 2007). Por países, han sido designadas cinco capitalidades en Bélgica, España, Francia e Italia, y cuatro en Alemania, Grecia, Países Bajos y Portugal. Dieciocho de las capitales culturales designadas son también capitales nacionales; de las 27 capitales de la UE, no lo han sido Bratislava, Bucarest, Budapest, Liubliana, Nicosia, Roma, Sofía, Viena y Zagreb.
Historia
Concebido como un método para acercar las ciudades europeas, el proyecto de Ciudad Europea de la Cultura es lanzado el 13 de junio de 1985 en el Consejo de Ministros bajo la iniciativa de Melina Mercouri. Desde entonces, la iniciativa ha tenido mejor acogida entre los ciudadanos europeos y un creciente impacto cultural y socioeconómico gracias al gran número de visitantes que atrae.
En 1990 los ministros de cultura lanzaron el Mes Cultural Europeo"), que solo existió hasta 2001. Este evento, era similar al de Ciudad de la Cultura, aunque duraba menos tiempo que el anterior, además de estar dirigido principalmente a las ciudades de los países no miembros de la UE.
En 1991, los organizadores de las diferentes ciudades europeas de la cultura, crearon una red que permitiese el intercambio y la difusión de la información también para los organizadores de los eventos futuros. Esta red llevó a cabo a finales de 2004 un estudio sobre el impacto de las ciudades europeas de la cultura desde su creación.