Cerraduras Eléctricas
Introducción
Una cerradura inteligente (del inglés Smart Lock) es una cerradura electrónica que se activa o desactiva mediante entradas realizadas por un dispositivo autorizado. Estas entradas se realizan por medio de un protocolo de transmisión inalámbrico y una clave criptográfica. A diferencia de las cerraduras inalámbricas comunes, la cerradura inteligente también controla todos los accesos y puede establecer acciones automáticas, como por ejemplo enviar notificaciones sobre problemas a otros dispositivos.[1].
La cerradura inteligente está generalmente asociada con la domótica y la internet de las cosas.
Función
A diferencia de las cerraduras comunes, las inteligentes se componen de una cerradura y una llave pero esta última no tiene porqué ser física. El sistema de cierre en sí no es muy distinto de las cerraduras comunes con perno y pestillo que impiden que una puerta se abra. Hay incluso algunos fabricantes que continúan utilizando las cerraduras anteriores. En este caso, la cerradura inteligente es esencialmente una extensión que hace girar la cerradura por medio de la llave inteligente (“Smart Key”) si el usuario lo desea y de este modo abre la puerta.[2].
A diferencia de las cerraduras tradicionales, la llave no es física, sino que consiste únicamente en un código "Código (criptografía)") digital. Este debe ser transmitido a la cerradura inteligente desde un dispositivo autorizado mediante una interfaz inalámbrica para poder desbloquearla. Los dispositivos que pueden utilizarse son, por un lado, los teléfonos inteligentes que tengan instalada la aplicación correspondiente, mientras que por otro, la mayoría de las cerraduras inteligentes también reconocen determinados llaveros (“Key Fobs”) que transmiten el código correspondiente a la cerradura.[2] Otras cerraduras inteligentes permiten abrir las puertas mediante llamadas perdidas de teléfonos autorizados[3] o incluso algunos llevan al límite la seguridad física eliminando completamente la cerradura exterior y dejando una puerta ciega.[4].
Muchas cerraduras inteligentes no requieren que el teléfono inteligente se encuentre cerca, ya que la transmisión puede efectuarse a través de internet. De este modo, también se puede bloquear la cerradura estando lejos de casa o dar acceso a invitados.[2].
El código con cuyo dispositivo se abre la cerradura inteligente es único, para que la cerradura inteligente pueda identificar el dispositivo de manera inequívoca. De esta manera es posible, por un lado, hacer un seguimiento en cualquier momento de quién utilizó la cerradura inteligente y cuándo. Por otro lado también se puede habilitar su uso a ciertos dispositivos por un tiempo determinado.[2].