Centro de transferencia
Introducción
Los Centros de Transferencia Modal (CETRAM), llamados comúnmente paraderos, los cuales confluyen diversos tipos y organizaciones del transporte público de pasajeros, en el Estado de México se les conocen como Estaciones de Transferencia Multimodal (ETRAM). Forman parte de los Sistemas de transporte de la Ciudad y el Estado de México, su objetivo es facilitar la movilidad de pasajeros entre las redes de transporte que allí convergen. Comenzaron atendiendo unidades tipo sedán denominadas combis, y después empezaron a prestar servicio a vagonetas grandes, microbuses y autobuses, provenientes en un porcentaje considerable de la Zona Metropolitana del Valle de México.
Desde el 14 de diciembre de 2010 el CETRAM es un Órgano Desconcentrado adscrito a la Oficialía Mayor del Distrito Federal. De los 47 CETRAM existentes en la Ciudad de México, 37 están ubicados en estaciones terminales y de mayor afluencia de pasajeros del Sistema de Transporte Colectivo - Metro.[1] En el Estado de México los ETRAM forman parte del Sistema de Movilidad Mexiquense.
Historia
Los Centros de Transferencia Modal en Ciudad de México fueron creados en 1969, como complemento de las estaciones del Metro. Fueron administrados por el Sistema de Transporte Colectivo hasta 1993. Para 1970, a raíz de la construcción de las terminales de autobuses foráneos y de los ejes viales, los paraderos y rutas comenzaron a proliferar, gracias a la apertura de las nuevas estaciones del Metro.
A principios de 1980, con el aumento en la demanda de transporte, que comienzan a proliferar las vagonetas y los conocidos microbuses. En 1983 se creó la Coordinación General de Transporte.
En 1993 y 1994, el control de los paraderos quedó en manos de las delegaciones políticas, pero en 1994 el control pasó a la Coordinación General del Transporte, que se convirtió en 1995 en la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi")), actualmente Semovi"). La creación de la Setravi se dio a raíz de la crisis económica de ese año. Debido a la disolución de la empresa estatal Autotransportes Urbanos de Pasajeros Ruta 100 (conocido coloquialmente como Ruta 100), se decidió otorgar la concesión del transporte a empresas privadas, decretándose la Ley de Transporte.
De 1996 a 2002, el control de los CETRAM cambia de instancias dentro de la Setravi, hasta terminar siendo administrada por la Dirección General de Regulación al Transporte.[2].