Edificios que lo integran
Paseo de las Esculturas
Corredor que conecta los recintos artísticos con la Unidad Bibliografíca, conformado por seis esculturas abstractas de grandes dimensiones realizadas en piedra, metal y concreto por los artistas: Helen Escobedo, Manuel Felguérez, Mathias Goeritz, Hersúa, Sebastián, Federico Silva.
Espacio Escultórico
El espacio escultórico se ubica a un costado de la Biblioteca Nacional, cuyo proyecto nació de la propuesta que el escultor Federico Silva "Federico Silva (escultor)") hizo en 1977 al entonces coordinador de humanidades, doctor Jorge Carpizo, de llevar a cabo una obra artística interdisciplinaria que imprimiera impulso a la escultura que se encontraba rezagada en el país. La idea original incluía la posibilidad de conjugar ecología y arte, por lo cual se seleccionó a siete artistas universitarios, investigadores del geometrismo estético, para que ejecutarán la obra. Los artistas responsables de la obra fueron Federico Silva, Manuel Felguérez, Helen Escobedo, Hersúa, Sebastián, Mathias Goeritz y Roberto Acuña, quien esculpió la maqueta que sirvió de base para su construcción a escala natural. El modelo rector del proyecto se sustenta en los siguientes esquemas: reproducir la imagen cósmica del mundo prehispánico representada por un círculo, cuyo perímetro se concentró como un círculo de 120 metros de diámetro, compuesto por 64 refuerzos gigantes. El área de la circunferencia quedó constituido por el inmóvil mar de lava en su estado natural y alrededor del círculo se determinó agregar un jardín formado por la flora del sitio.
El centro del espacio escultórico fue inaugurado el 23 de abril de 1979 y a un costado se instaló una placa de metal con la siguiente reflexión de José Vasconcelos:.
Apuntando hacia el sur del espacio y cruzando el circuito Maestro Mario de la Cueva, se encuentran dispersas geométricamente varias esculturas creadas por los artistas universitarios responsables del proyecto. Entre las obras escultóricas que embellecen esta zona se encuentran las siguientes: Las serpientes del Pedregal y Ocho conejo, de Federico Silva; Ave dos, de Hersúa; Coatl, de Helen Escobedo; Colotl, de Sebastián; Corona del Pedregal, de Mathias Goeritz y Variante de la llave de Kepler, de Manuel Felguérez.
El núcleo principal del Centro Cultural Universitario, tiene como centro la plaza principal, a cuyo alrededor se encuentran los principales recintos que componen el complejo arquitectónico. El acceso principal a la plaza está señalado por una escultura de Rufino Tamayo, la cual simboliza el aporte cultural de la Universidad, descrito en la inscripción que el propio artista puso en la escultura: La Universidad, germen de humanismo y sabiduría.
Sala Nezahualcóyotl
La sala de conciertos, hecha por los arquitectos Orso Núñez Ruiz Velasco y Arcadio Artis consiste en un edificio de concreto formado por cinco plantas sobrepuestas en forma de herradura. Su morfología es simétrica, similar a un pentágono. Su cubierta exterior está hecha de concreto y en la parte superior se encuentra la bóveda central. En el sótano está la cámara acústica consistente en el espacio debajo del escenario y el cual sirve como caja de resonancia, además de la sala de máquinas, el almacén de instrumentos y una sala auxiliar de ensayos.
En el sótano están los camerinos, la sala de prensa, las taquillas y los sanitarios para el público, así como las oficinas administrativas. La planta de acceso es un área de 300 metros cuadrados con tres entradas: una central y dos laterales. La entrada central comunica directamente a la plaza y las entradas laterales con las áreas del estacionamiento, y en ambos lados del vestíbulo se encuentran los guardarropas.
Con respecto a su diseño acústico, la sala Nezahualcóyotl se ajusta al modelo europeo no tradicional, más bien siguiendo los ejemplos de salas prestigiadas como las del Concertgebouw en Ámsterdam, Usher en Edimburgo y Andrew en Glasgow. El carácter moderno de la sala consiste en la disposición del escenario, rodeada de asientos. Esta composición, combinada con el empleo de maderas preciosas y una distribución adecuada de espacio, han permitido que la sala cuente con excelentes condiciones para una percepción nítida de la música. Es considerada en la actualidad como una de las salas más importantes de América Latina.
La sala de conciertos Nezahualcóyotl es la sede definitiva de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM), el más antiguo y prestigiado conjunto de México. Desde su inauguración el 30 de diciembre de 1976, la sala de conciertos abrió una nueva perspectiva para la Orquesta Filarmónica, la cual encontró el lugar adecuado para que sus 91 músicos pudieran manifestar sus aptitudes.
La Orquesta consta de un director administrativo, un director artístico, 15 violines primeros, 14 violines segundos, 10 violas, 11 violonchelos, ocho contrabajos, un flautín, tres flautas, dos oboes, un corno inglés, dos clarinetes, un clarinete bajo, un requinto, dos fagotes, un contrafagot, cinco cornos, cuatro trompetas, tres trombones, un bajo tuba, timbales, tres percusiones, un arpa, un piano y celesta.
La OFUNAM ha recibido a numerosos directores invitados y ha acompañado a solistas de nivel internacional. Son célebres sus ciclos especiales conmemorativos y su temporada regular del mes de septiembre al mes de julio del año siguiente. Su promedio de presentaciones es de 70 al año.
Sobresalen también las giras y conciertos de la OFUNAM en otros recintos universitarios y en el interior de la República, así como del área Metropolitana de la Ciudad de México.
Teatro Juan Ruiz de Alarcón
También diseñado por el arquitecto Orso Núñez Ruiz Velasco, está destinado para la representación histriónica de alta calidad, el teatro Juan Ruiz de Alarcón está dotado de las características propias de un teatro profesional. Su capacidad es para 430 espectadores cómodamente instalados en sus butacas y cuenta con un escenario italiano separado por un proscenio de ocho metros de altura; su cuerpo de butacas abre en forma de abanico entre dos muros de concreto.[4].
El escenario del teatro cuenta con un piso totalmente desmontable y un telar de 23 metros de altura, equipado con 40 tiros contrapesados y áreas de desenvoltura posteriores y laterales, lo cual permite cambios de escenografía por medio de carritos franceses. Otra característica del escenario es que las primeras filas de las butacas pueden quitarse para que el proscenio se haga más grande.
El sistema de sonido del teatro consta de una consola de control de audio profesional de 10 canales de entrada para micrófonos y cuatro canales de salida, dos de los cuales se utilizan para proporcionar el público el sonido y los otros dos para producir efectos especiales. También cuenta con un sistema de amplificación acústica con bocinas y trompetas de alta eficiencia, así como un equipo de sonido para efectos especiales.
Foro Sor Juana Inés de la Cruz
El foro Sor Juana Inés de la Cruz, otra obra del Arquitecto Orso Núñez Ruiz Velasco es un recinto proyectado particularmente para la expresión teatral de carácter experimental y con capacidad para 250 espectadores. El foro es un prisma vertical con cuatro pisos, concebido para ser adaptado a diferentes formas de relación espacial entre espectáculo y público, razón por la cual no se encuentran bien delimitadas las áreas dedicadas a la actuación y espectadores con el fin de que el director de la obra pueda adecuarlo como mejor le convenga. De este modo, aprovechando las características del foro, el recinto puede amoldarse de acuerdo con las necesidades de la obra y funcionar como cualquier tipo de teatro.[5].
Para garantizar la eficacia de esta versatilidad escénica, el foro Sor Juana Inés de la Cruz está dotado con un sistema de iluminación similar al de una sala cinematográfica.
El Teatro Juan Ruiz de Alarcón y el foro Sor Juana Inés de la Cruz presentan espectáculos y representaciones artísticas de la más alta calidad y de todos los géneros de la dramaturgia universal de todos los tiempos.
Sala Miguel Covarrubias
Esta sala está destinada a la presentación de las diversas manifestaciones artísticas de la danza, aunque por sus características técnicas puede considerarse como un teatro que admite representaciones de diversos géneros artísticos, tales como ópera, drama, teatro musical y audiciones de música.[6].
La sala Miguel Covarrubias del Arquitecto Orso Núñez Ruiz Velasco tiene un modelo arquitectónico de teatro a la italiana, cuya estancia semeja una herradura con pasillos laterales que facilitan la libre circulación de los espectadores por su interior y hacia el vestíbulo.
La sala consta de dos pisos, tiene una capacidad total de 724 espectadores y su escenario ocupa una superficie de 867 metros cuadrados, muy adaptable debido a que puede ampliarse por su parte central. Cuenta, asimismo, con un foso para ubicar a la orquesta cuando se trata de representaciones de danza, música, teatro y ópera. Cuando el escenario se extiende, cubre el foso y ofrece una mayor superficie para los ejercicios artísticos.
Sala Carlos Chávez
Adyacente a la sala Miguel Covarrubias se encuentra la sala Carlos Chávez, del mismo arquitecto, ambas comunicadas por un entrepiso común. La sala Carlos Chávez es un recinto pequeño dotado con todos los requerimientos acústicos para audiciones de música de cámara.[7] Su capacidad es de 163 espectadores, distribuidos en dos secciones divididas por un pasillo, cada una de las cuales tiene 80 butacas dispuestas en hileras escalonadas. Las condiciones de la sala, a pesar de su reducido tamaño, son idóneas para disfrutar de los conciertos de una orquesta de cámara, en virtud de que su acústica es de la mejor calidad, lo cual ha hecho de ella una de las mejores en el país en su especie, hecho que ha quedado demostrado por la calidad de sus audiciones y por haber sido (en los años 1983, 1984, 1986, 1987 y 1988) el recinto que ha iniciado las actividades artísticas del Festival Internacional Cervantino en la Ciudad de México.
Al igual que el resto del CCU, la sala Carlos Chávez está construida de acuerdo con el modelo arquitectónico que ha regido el resto del complejo.
Cine José Revueltas y Julio Bracho
Un vestíbulo central techado comunica a las salas Miguel Covarrubias y Carlos Chávez con los cines José Revueltas y Julio Bracho. Las salas cinematográficas son dos locales contiguos edificados con el propósito de exhibir los productos más selectos del séptimo arte, aunque no se restringe solo a la proyección de películas artísticas, sino también a cintas representativas de la cinematografía nacional e internacional, así como las que produce el cine experimental.
Años después, se renovaron los cines abriendo uno nuevo hecho por el mismo arquitecto de los primeros, Orso Núñez Ruiz Velasco, Carlos Monsiváis.
Las salas Julio Bracho, José Revueltas y Carlos Monsiváis tienen capacidad para 161, 60 y 54 espectadores, respectivamente, y están dotadas de proyectores modernos para cintas de 35 y 16 mm, sonido estereofónico y control unificado mediante una sola cabina.
Las salas representaron la vanguardia en la exhibición de cine de calidad desde su inauguración a inicios de los años ochenta y desde entonces intensifican su labor en pro de la difusión cinematográfica; siendo sedes de la Muestra Internacional de Cine.
Centro Universitario de Teatro
Desde su fundación, el 18 de junio de 1962, diseñada por Orso Núñez Ruiz Velasco el Centro Universitario de Teatro (CUT) ha sido dirigido por las figuras más destacadas del teatro mexicano: Héctor Azar, Héctor Mendoza (Premio Nacional de Ciencias y Artes), Luis de Tavira (Premio Nacional de Ciencias y Artes), Ludwik Margules (Premio Nacional de Ciencias y Artes), José Caballero, Raúl Quintanilla, Raúl Zermeño , José Ramón Enríquez Antonio Crestani y Mario Espinosa.
El CUT, por su trayectoria y su ubicación en el contexto de la enseñanza del teatro mexicano, ha logrado un destacar en la formación de actores, dramaturgos, escenógrafos y directores de escena.
Su condición de Centro de Extensión Universitaria le da la capacidad de revisar permanentemente su mapa académico curricular, lo que permite establecer líneas de congruencia con la realidad teatral de nuestro país y, así, estar en posibilidad de responder a las necesidades y exigencias del teatro mexicano en constante construcción, transformación y renovación de su propio lenguaje e identidad.
Su infraestructura, entre la que destacan dos teatros equipados con tecnología de nueva generación destinados al uso exclusivo de sus alumnos, sus planes y programas de estudios, su planta docente, así como la posibilidad de ofrecer atención personalizada a sus alumnos, permiten que en el CUT existan las condiciones para la formación de actores profesionales de amplio sentido ético, visión escénica, la dramaturgia, la escenografía, la producción, la investigación teatral y la docencia.
Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC)
Está concebido bajo la expectativa de dar a luz una institución de vanguardía museística que propicie la aproximación a obras y lenguajes de la cultura visual actual, desde diversas perspectivas, al tiempo de conformar, de manera sistemática, una colección de arte contemporáneo de la UNAM, consta de obras de arte que fueron creadas desde 1952 en adelante y que han trascendido y representan en arte contemporáneo.
Es un espacio que complementa la oferta cultural que desde 1976 provee el Centro Cultural Universitario a la sociedad Mexicana. El proyecto arquitectónico estuvo a cargo del arquitecto mexicano Teodoro González de León, se empezó en el 2006 y concluyó en el 2008. El terreno donde se construyó el museo era un estacionamiento y suma el edificio un total de 13,947 metros cuadrados de construcción en dos niveles.
Con exposiciones de artes visuales de actualidad posibilitará crear una ámbito de convergencia multidisciplinaria.
El museo es una muestra de arquitectura contemporánea innovadora, y sus audaces volúmenes y formas albergarán salas de exhibición de diversas dimensiones, con posibilidad de montaje multimedia y con sistema de oscurecimiento, cuenta también con áreas auditivas, sala de usos múltiples, talleres, amplias bodegas, cafetería, servicios al público y estacionamiento subterráneo.