Demografía
A fin de garantizar la igualdad de sus ciudadanos, la Constitución Francesa establece que no debe hacerse distinción entre los franceses por su etnia o religión, por lo que en el censo realizado en 2004 se eliminó la pregunta respecto al origen étnico de los encuestados. Pero por derogación, la CNIL (Comisión nacional de la informática y de las libertades - Commission nationale de l'informatique et des libertés) autorizó a que en el censo de 2009 se mencione el origen étnico de los neocaledonios "por motivos de interés público, dadas las características sociodemográficas propias al territorio de Nueva Caledonia".[52].
La vida política es delicada por la diversidad étnica y su posible influencia sobre futuros referéndum de independencia. Según el Instituto de estadísticas y estudios económicos (Institut de la Statistique et des Études Économiques, ISEE) de Nueva Caledonia, los datos disponibles al 6 de agosto de 2010 proceden de estadísticas de 1996, y reflejan el sentimiento de pertenencia a una comunidad étnica dada:[53].
• - Población de origen melanesio: 44 % del total.
• - Población de origen francés (apodados caldoches): 34,1 %.
• - Población originaria de Wallis y Futuna: 9 %.
• - Población originaria de Tahití: 2,6 %.
• - Población originaria de Indonesia: 2,5 %.
• - Población originaria de Vietnam: 1,4 %.
• - Población originaria de Vanuatu: 1,1 %.
• - Otros: 5 %.
Existe un contingente de gente que viene de la Francia metropolitana a trabajar uno o dos años, o bien llegan a Nueva Caledonia para establecerse allí de forma indefinida. Los censos de población son extremadamente críticos para el balance del poder en el territorio. La tasa de crecimiento de la población se ha ralentizado en la última década, debido en particular al descenso de la llegada de franceses provenientes de la Francia metropolitana, y también debido al estancamiento de los nacimientos: la población de las islas creció 2,6 % de 1989 a 1996, y 1,9 % de 1996 a 2004. De hecho, la estructura de la población según el lugar de nacimiento muestra que en 1976 74,6 % de la población había nacido en Nueva Caledonia, mientras que en 2004 este número era del orden del 76,8 %. La tasa de natalidad (1,7 en 2007) es superior a la registrada en Francia (1,3).[54] Según el censo de 2009, la población asciende a 245 580 habitantes (230 789 en 2004, y 196 836 en 1996).[55].
Según los datos recogidos en 2004, 71,2 % de los habitantes viven en la Provincia Sur, donde se encuentra la capital Numea, 19,3 % en la Provincia Norte y 9,6 % en la Provincia de las Islas de la Lealtad.[56] En 2012, se estimó que cinco de las localidades neocaledionas superaban los 10 000 residentes. Estas eran: Numea (106 105 habitantes), Mont-Dore (27 909), Dumbéa (24 852), Païta (17 483) y Lifou (10 616).[57] De acuerdo a datos del aeropuerto, estarían llegando entre 1000 y 5000 franceses metropolitanos cada año. Este dato es controvertido, especialmente entre la población indígena.
Idiomas
Como en el resto de la República Francesa, el francés es el idioma oficial. El francés comenzó a difundirse con el establecimiento de asentamientos franceses, y ahora se habla francés incluso en los pueblos más apartados. El nivel de fluidez, sin embargo, varía significativamente en el conjunto de la población, principalmente debido a la ausencia de acceso universal a la educación pública antes de 1953, pero también debido a la inmigración y a la diversidad étnica. En el censo de 2009, el 97,3 % de las personas de 15 años o más informaron que podían hablar, leer y escribir en francés, mientras que solo el 1,1 % informó de que no tenía conocimiento del francés. Otras comunidades lingüísticas significativas entre las poblaciones de inmigrantes son las de hablantes de lengua wallisiana y javanesa. Existen 28 lenguas austronesias autóctonas, de las que 5 tienen estatus de lengua regional.
En el censo de 2004, 97 % de la población mayor de catorce años afirmó que podían hablar, leer y escribir francés; y solo el 0,97 % reportó que no poseían ningún conocimiento de ese idioma.[58] En el mismo censo, 37,1 % de la población mayor de catorce años dijo que sabía hablar (pero no necesariamente leer o escribir) una de las veintiocho lenguas austronesias de Nueva Caledonia, mientras que el 58,7 % respondió que no contaban con ningún conocimiento de aquellos idiomas.[59] Los idiomas canacos se enseñan desde el jardín de infancia (se enseñan cuatro idiomas hasta la Universidad) y una academia se encarga de su promoción. Los tres idiomas nativos más hablados son el drehu (hablado en Lifou), el nengone (hablado en Maré) y el paicî (parte septentrional de la Grande Terre). Otros incluyen el iaai (hablado en Ouvéa). En el censo de 2009, el 35,8 % de las personas de 15 años o más declararon que podían hablar (pero no necesariamente leer o escribir) una de las lenguas locales melanesias, mientras que el 58,7 % declaró no tener conocimiento de ninguna de ellas.[60].
Religión
Nueva Caledonia se rige por los decretos Georges Mandel de 16 de enero y 6 de diciembre de 1939, que modifican la ley de 1905 sobre la separación de la Iglesia y el Estado. Estos decretos permiten el establecimiento de misiones religiosas en algunas de las colonias de la época (y todavía hoy en Nueva Caledonia, Wallis y Futuna y el TAAF, así como en la Polinesia Francesa para las religiones distintas del protestantismo, mientras que solo el primer decreto se aplica a Mayotte), cuya elección del presidente y de los miembros del consejo de administración debe ser aprobada por el representante del Estado en el Territorio (art. 2 del primer decreto), excepto si se trata del "jefe del distrito misionero" del culto católico, ya que su nombramiento como presidente del consejo de administración solo debe notificarse a la autoridad pública local.[61].
La religión, en el área es esencialmente cristiana, es hoy un fuerte componente de identidad para la sociedad y la cultura canacas, así como para otras poblaciones oceánicas presentes en Nueva Caledonia.
La mayoría de las denominaciones en Nueva Caledonia son cristianas, especialmente importante es la Iglesia católica,[62] pero también existen grupos protestantes como la Iglesia reformada o la pentecostal, sobre todo entre las poblaciones melanesias y tahitianas, debido a la presencia de misiones de evangelización desde principios del siglo , incluso antes de que Francia tomara posesión del territorio. Los primeros novocaledonios blancos "Blanco (persona)") fueron los misioneros, escoltados por los militares. Desde el comienzo de la colonización, hubo una feroz competencia entre los sacerdotes católicos y los pastores protestantes. En 1894, el gobernador Paul Feillet abrió la Grande Terre al proselitismo protestante, que se había limitado a las Islas de la Lealtad. Los primeros sacerdotes católicos canacos fueron, después de 1947, Luc Amoura y Michel Matouda.
En la actualidad, el culto católico se organiza en una diócesis creada en 1966 sobre la base de un antiguo vicariato apostólico fundado a su vez en 1847. Comprende toda Nueva Caledonia y es la metrópoli eclesiástica de la provincia de Numea, que incluye también otras dos diócesis sufragáneas (las de Wallis y Futuna y Port-Vila). Tiene su sede en la catedral de San José de Numea "Catedral de San José (Numea)"), construida entre 1887 y 1897, y cuenta con 32 parroquias para 110 000 bautizados reclamados sobre 210 000 habitantes estimados por el Anuario Pontificio de 2004, es decir, una cuota del 52,4 % de la población total.[63].
En el caso de los protestantes, dos iglesias nacieron de un cisma o división, tanto doctrinal como política, en 1958, en el seno de las organizaciones calvinistas de Nueva Caledonia, gestionadas por la Sociedad de Misiones Evangélicas de París. Por un lado, la Iglesia Protestante de Kanaky Nueva Caledonia (EPKNC), conocida hasta 2013 como Iglesia Evangélica en Nueva Caledonia y las Islas de la Lealtad (EENCIL), es la más numerosa en cuanto a número de miembros, especialmente dentro de la comunidad canaca. Es miembro de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (y, antes de su creación en 2010, de la Alianza Mundial de Iglesias Reformadas), del Consejo Mundial de Iglesias, de la Conferencia de Iglesias del Pacífico y de Cevaa - Comunidad de Iglesias en Misión. Está organizada según el sistema sinodal presbiteriano en cuatro regiones (Grande Terre, Nengone, Drehu e Iaai), 18 consistorios y 90 parroquias, con entre 30 000 y 40 000 miembros declarados (cerca del 60 % de los protestantes de Nueva Caledonia).[64] Por otro lado, la Iglesia Evangélica Libre de Nueva Caledonia (EELNC) se organiza principalmente en torno a la antigua misión de Do Néva en Houaïlou, con unos 14 000 a 15 000 creyentes (es decir, el 20 % de los protestantes neocaledonios). Por último, hay unos 10 000 miembros de otras organizaciones cristianas milenarias, adventistas o evangélicas, muy populares entre las poblaciones oceánicas (tanto melanesias como polinesias) de la Gran Numea (testigos de Jehová, mormones, sanitos de la Comunidad de Cristo, adventistas del séptimo día, pentecostales).
Educación
La educación en Nueva Caledonia se basa en el programa de estudios francés y es impartida tanto por maestros franceses como por maestros con formación en francés. De conformidad con el Acuerdo de Numea de 1998, la enseñanza primaria es responsabilidad de las tres provincias. A partir de 2010, la enseñanza secundaria se está transfiriendo a las provincias.[69] La mayoría de las escuelas están situadas en Numea, pero algunas se encuentran en las islas y en el norte de Nueva Caledonia. Cuando los estudiantes alcanzan la edad de la escuela secundaria, la mayoría son enviados a Numea para continuar su educación secundaria. La educación es obligatoria a partir de los seis años.
La principal institución de enseñanza terciaria de Nueva Caledonia es la Universidad de Nueva Caledonia (Université de la Nouvelle-Calédonie),[70][71] fundada en 1993 y que depende del Ministerio de Enseñanza Superior, Investigación e Innovación. Tiene su sede en Numea y ofrece una serie de programas y cursos de formación profesional, de licenciatura, de maestría y de doctorado. La Universidad de Nueva Caledonia consta de tres departamentos académicos, un instituto de tecnología, una escuela de doctorado y una escuela de magisterio. A partir de 2013, la Universidad cuenta con aproximadamente 3000 estudiantes, 107 académicos y 95 empleados administrativos y de biblioteca. Muchos estudiantes de Nueva Caledonia también obtienen becas para estudiar en la Francia metropolitana. Como parte del proceso del Acuerdo de Numea, se ofrecen becas para que profesionales canacos estudien en la Francia Europea.[69].
Sanidad
El sistema sanitario de Nueva Caledonia es completo y comparable al del resto de Francia. El territorio cuenta con seis hospitales, cinco de ellos públicos, repartidos entre tres establecimientos, dos de ellos en la Gran Numea (cuatro del Centro Hospitalario Territorial Gastón-Bourret (CHT), fusionado en 2016 en un único Médipôle en Koutio, en el territorio del municipio de Dumbéa, y el Centro Hospitalario Especializado (CHS) Albert-Bousquet de Nouville, en Numea) y uno en la Provincia del Norte (el Centro Hospitalario del Norte (CHN), que agrupa tres centros: Hospital Paula-Thavoavianon en Koumac,[72] Hospital Raymond Doui-Nebayes en Poindimié[73] y el Pôle sanitaire du Nord en Koné).[74] Además, existe un establecimiento privado en Numea, la clínica Kuindo-Magnin, inaugurada en Nouville en 2018 y creada por la fusión en 2015 de tres antiguas clínicas: la clínica Magnin, la policlínica Anse Vata y la clínica Baie des Citrons.
La capacidad total de hospitalización de corta duración era, por tanto, de 701 camas a 31 de diciembre de 2007, es decir, una densidad de 2,9 camas por cada 1000 habitantes. Con la psiquiatría de media y larga duración y completa, llegamos a 958 camas, es decir, 3,96 camas de hospital por cada 1000 habitantes (esta misma ratio era en la misma fecha de 7,08 camas por 1000 habitantes en la Francia metropolitana, siendo la tasa de Nueva Caledonia similar a las europeas de Italia, España, Suecia, Dinamarca o Chipre). A esto hay que añadir las 42 camas de los 22 centros médico-sociales (llamados "dispensarios").[75] Muchas operaciones altamente especializadas y de cierto nivel técnico (sobre todo para el tratamiento de tumores, enfermedades del sistema circulatorio, enfermedades del sistema nervioso o malformaciones) requieren evacuaciones médicas (Evasans), principalmente a Australia: su número alcanzó un nivel récord en 2004 (alrededor de 2200), pero ha tendido a disminuir considerablemente desde entonces (solo hubo alrededor de 1250 en 2008).[76].
El alto índice de ocupación de los establecimientos existentes, la estrechez, la vetustez y la falta de adaptación a la medicina moderna de los locales históricos de Gaston-Bourret y el desdoblamiento del CHT en cuatro emplazamientos diferentes llevaron a las autoridades públicas a lanzar su reunión en un polo común, en el barrio de Koutio en Dumbéa, es decir, en los suburbios cercanos a Numea: Las obras del "Médipôle" (de 75 000 metros cuadrados, está previsto que ofrezca unas 650 camas y debe incluir el hospital propiamente dicho, una plataforma técnica con 12 quirófanos, un edificio logístico, el Instituto Pasteur, el centro de radioterapia dedicado al tratamiento del cáncer y un centro de seguimiento y rehabilitación del CSSR), cuyo coste se estimó en 37 000 millones de francos CFA cuando se lanzó y se votó por primera vez en el Congreso en 2005, y luego se revisó a 44 000 millones (con una segunda votación) en 2009, deben comenzar en 2010 y finalizar en 2015.[77].
Distribución desigual de la población
La densidad de población es especialmente baja, sobre todo mucho más baja que en Tahití o en los departamentos de ultramar, con 14,61 habitantes por kilómetro cuadrado, pero lo cierto es que la población novocaledonia está muy desigualmente distribuida. Así, de estos 271 407 habitantes, solo 18 353 (6,76 %) viven en las Islas de la Lealtad (9,26 hab/km²) y 49 910 (18,39 %) en la Provincia del Norte (aunque es la mayor de las tres provincias, y donde la densidad es, por tanto, de solo 5,21 hab/km²), frente a los 203 144 (74,85 %) de la Provincia del Sur (27,82 hab/km²), lo que incluye, por tanto, cerca de tres cuartas partes de la población neocaledonia en solo algo más de un tercio del territorio. Y dentro de esta última provincia, la distribución de la población está muy desigualmente distribuida, con una alta concentración en Numea y sus suburbios. La capital, Numea, con 94 285 habitantes en 2019, representa el 34,74 % de los habitantes del territorio (2095 habitantes/km²) en apenas el 0,35 % de su superficie, y la Gran Numea tiene 182 341 personas, es decir, el 67,18 % de la población total en menos de una décima parte de la superficie del archipiélago (111 habitantes/km²).
Y este desequilibrio se ha acentuado desde finales de los años 90: mientras que las cuotas respectivas de las tres provincias en la población neocaledonia se mantuvieron estables entre 1983 y 1996, con un 68 % de la población en el Sur, un 21 % en el Norte y un 11 % en las Islas, la cuota del Sur ha aumentado constantemente (71,2 % en 2004 y casi 75 % en 2009, 2014 y 2019), mientras que las de las Islas y el Norte se han debilitado.
Desde 1989, la provincia del Sur ha experimentado una tasa media de crecimiento anual del 2 %, frente al 1,2 % del Norte (con un ligero descenso de población entre 2014 y 2019) y el estancamiento en el 0,08 % de las Islas (que perdieron habitantes entre 2004 y 2009). Así, la Gran Numea pasó del 60 % de la población neocaledonia en 1996 al 66,67 % en 2009, al 66,79 % en 2014 y al 67,18 % en 2019, con un crecimiento medio anual entre 1989 y 2019 del 2,1 %.
Numea, en particular, mantuvo un crecimiento bastante fuerte entre 1996 y 2009, con un 1,91 %, una tasa aproximadamente igual a la que la capital había experimentado entre 1989 y 1996, antes de volver a caer al 0,48 % entre 2009 y 2014 y de experimentar su primer descenso de población desde la Gran Depresión entre 2014 y 2019, con un -1,16 % de media anual. Son principalmente los municipios de la periferia los que experimentan un crecimiento considerable debido a la periurbanización, al igual que las demás aglomeraciones, primero para las de la periferia inmediata (Dumbéa y Mont-Dore) y luego para Païta. Dumbéa vio aumentar su población una media del 4,7 % anual entre 1989 y 1996, luego un 4,3 % entre 1996 y 2009, un 5,7 % entre 2009 y 2014 y un 2,4 % entre 2014 y 2019, mientras que Mont-Dore vio aumentar su población un 3,3 % entre 1989 y 1996, y luego solo un 1,7 % entre 1996 y 2009, 1,12 % de 2009 a 2014 y luego solo un 0,34 % de 2014 a 2019, y sobre todo Païta, que pasó de una tasa de crecimiento medio anual del 3,8 % entre 1989 y 1996 al 5,7 % entre 1996 y 2009, luego al 4,7 % de 2009 a 2014 y al 3,6 % de 2014 a 2019. Así, el Gran Numea ha crecido, pero Numea, como la mayoría de las ciudades centrales, ha visto disminuir su proporción de población: representaba el 75 % de la población de su aglomeración en 1976, el 67 % en 1989, el 59,6 % en 2009, el 55,67 % en 2014 y finalmente el 51,7 % en 2019.[78][79].
Población joven
La población de Nueva Caledonia sigue siendo especialmente joven en comparación con la media nacional de Francia. Así, la proporción de menores de 20 años en la población total era del 39,5 % en 1996 (el 20 % de la población neocaledonia en el grupo de edad de menores de 10 años), frente al 7,5 % de los mayores de 60 años y una edad media de 27 años y 10 meses.[80] Sin embargo, la población ha estado envejeciendo durante los últimos 20 años: la proporción de personas menores de 20 años ha pasado del 47 % en 1983 al 43,9 % en 1989, al 39,5 % en 1996, al 37 % en 2004, al 34,4 % en 2009, al 31,99 % en 2014 y al 30,15 % en 2019, mientras que la proporción de personas mayores de 60 años ha pasado del 6,2 % en 1983 al 6,9 % en 1989, al 7,5 % en 1996, al 9,4 % en 2004, al 11,2 % en 2009, al 12,48 % en 2014 y sobre todo al 14,5 % en 2019. La edad media en 2009 era de 30 años, 33 años en 2014 y 34,7 años en 2019, es decir, ligeramente superior a la de los demás territorios franceses del Pacífico (31 años en la Polinesia Francesa en 2012 y 24 años en Wallis y Futuna en 2008), pero muy inferior a la de la Francia continental, donde la edad media es de 40,8 años y donde el 20 % de la población tiene 60 años o más y el 25 % menos de 20 años. Por tanto, la pirámide de edad de Nueva Caledonia sigue siendo globalmente triangular, aunque su base tiende a reducirse y su cima a ensancharse.
También en este caso hay grandes disparidades entre las provincias, aunque hay una tendencia a disminuir. En el Norte y, sobre todo, en las Islas de la Lealtad, la juventud de la población es especialmente visible: la edad media era de 27,5 años en 2009, de 31,5 años en 2014 y de 33,4 años en las islas y casi el 34,06 % de la población tiene menos de 20 años (42 % en 2009 y 37 % en 2014), frente al 31,42 % de la población en el mismo tramo de edad (37 % de nuevo en 2009 y 33,43 % en 2014) y una edad media de 32,5 años en el Norte. La diferencia se reduce así con el Sur, donde la edad media en 2019 es de 35,3 años, y donde el 29,48 % de la población es menor de 20 años. También se observa un ligero fenómeno de envejecimiento en estas dos provincias, con un aumento del número de personas mayores de 60 años, pero también por el descenso de los grupos de edad entre 15 y 30 años, sobre todo en las Islas, debido a la marcha de los jóvenes a Numea para continuar su formación o encontrar trabajo.[78].