Centrales geotérmicas
Introducción
Una central geotermoeléctrica es una central termoeléctrica que aprovecha la energía geotérmica para generar electricidad. Actualmente 24 países tienen en funcionamiento centrales geotermoeléctricas, con una capacidad total instalada de 12,8 GW.[1] En 2015, los tres primeros productores mundiales son Estados Unidos (3525 MW, 27,5 %), Filipinas (1915 MW, 15 %) e Indonesia (1380 MW, 10,8%).[1] Los países que generan al menos un 15 % de su demanda anual de electricidad mediante centrales geotermoeléctricas son Kenia —con un 51 % del total nacional, la proporción más alta del mundo—,[2] Islandia —con un 29 %—,[3] El Salvador, Filipinas y Costa Rica.
La energía geotérmica es renovable puesto que su tasa de extracción es pequeña en comparación con el calor de la Tierra.[4] La emisión de gases de efecto invernadero es de 45 g de dióxido de carbono de media, menos del 5 % que las de las centrales de carbón.[5] Sin embargo, su aprovechamiento está limitado a determinadas zonas geográficas. Aun así, la Asociación de Energía Geotérmica") estima que hoy en día solo se aprovecha el 6,5 % del potencial mundial de energía geotérmica, teniendo en cuenta el conocimiento y la tecnología actuales.[1].
Historia y desarrollo
En el siglo , la demanda de electricidad llevó a la consideración de la energía geotérmica como una posible fuente de generación. Piero Ginori Conti") probó el primer generador geotermoeléctrico el 4 de julio de 1904 en Larderello, Italia, que consiguió encender con éxito cuatro bombillas.[6] En 1911 se construyó en ese mismo lugar la primera central geotermoeléctrica comercial. En los años 20 se construyeron generadores experimentales en Beppu, Japón, y en The Geysers, California, pero Italia fue el único productor de electricidad geotérmica a escala industrial hasta 1958.
En 1958, Nueva Zelanda se convirtió en el segundo mayor productor industrial de electricidad geotérmica cuando se construyó su central de Wairakei"). Fue la primera central del mundo en utilizar la tecnología de vapor de destello.[7].
En 1960, Pacific Gas and Electric") comenzó a operar la segunda central geotermoeléctrica del mundo en The Geysers, California.[8] La turbina original duró más de 30 años y producía 11 MW de potencia neta.[9].
La central de ciclo binario se probó por primera vez en 1967 en Rusia, y posteriormente fue utilizada por los Estados Unidos en 1981,[8] tras las crisis del petróleo de 1973 y 1979 y cambios significativos en las políticas de regulación. Esta tecnología permite el aprovechamiento de temperaturas mucho más bajas que las utilizadas hasta entonces. En 2006, una central geotermoeléctrica de ciclo binario entró en servicio en Chena Hot Springs, Alaska, produciendo electricidad mediante un fluido a una temperatura récord de solo 57 °C.[10].