Caucho
Introducción
El caucho, jebe[1] o seringa[2] es un polímero elástico que surge como una emulsión lechosa (conocida como látex) en la savia de varias plantas, pero que también puede ser producido sintéticamente.
La principal fuente comercial de látex son las euforbiáceas, del género Hevea, como Hevea brasiliensis.
Otras plantas que contienen látex son el ficus y el diente de león común.
Se obtiene caucho de otras especies como
la Urceola elastica") (de Asia) y
la Funtumia elastica") (de África occidental).
También se obtienen sustancias similares a partir del látex
del hule (Castilla elástica),
del kalule") (Patenium argentatum) y
de la gutapercha (Palaquium gutta).
Hay que notar que algunas de estas especies como la gutapercha son isómeros trans que tienen la misma formulación química, es el mismo producto pero con isomería diferente.
Estas no han sido la fuente principal del caucho, aunque durante la Segunda Guerra Mundial, hubo tentativas para usar tales fuentes, antes de que el caucho natural fuera suplantado por el desarrollo del caucho sintético.
En la actualidad la hevea se cultiva en grandes plantaciones, en algunos casos propiedad de grandes industrias del neumático, en las que se utilizan injertos de variedades genéticamente modificadas para optimizar la producción de látex. Las zonas de mayor producción son China, México, Vietnam y Brasil. Hubo grandes plantaciones de heveas en África tropical, Guinea, Liberia y Congo, pero actualmente el predominio de la producción pertenece al Sudeste asiático.
Etimología
La etimología más común corresponde al quechua kawchu. Así lo señala Joan Coromines.[3].
Sin embargo, podría provenir del taíno kaucho, que significa ‘lágrimas de árbol’.[4].
Historia
En su lugar de origen, en el centro y sur de América, el caucho ha sido recolectado durante mucho tiempo. Desde mucho antes de la llegada de los europeos, ciertos indígenas del Amazonas lo llamaban (‘árbol que llora’), y lo usaron para hacer vasijas y láminas a prueba de agua.[5].