Historia constructiva
La construcción medieval
Pese a la poca calidad constructiva del subsuelo, esta ubicación posee un largo historial dedicado al culto religioso. Los celtas habían celebrado aquí sus ceremonias, donde, más tarde, los romanos erigirían un templo al dios Júpiter "Júpiter (mitología)"). También en este lugar existió la primera iglesia cristiana de París, la basílica de Saint-Etienne") (San Esteban "Esteban (mártir)")), proyectada por Childeberto I alrededor del año 528. En sustitución de esta obra surgió una iglesia románica que permanecerá hasta 1163, cuando comienza la construcción de la catedral actual.
Ya en 1160, y como resultado del ascenso centralizador de París, el obispo Maurice de Sully consideró la existente iglesia de San Esteban poco digna de los nuevos valores. El gótico inicial, con sus innovaciones técnicas que permitían formas hasta entonces imposibles, es la respuesta a la demanda de un nuevo concepto de prestigio en el dominio ciudadano. Durante el reinado de Luis VII (1137-1180), y bajo su apoyo, este proyecto fue bendecido financieramente por todas las clases sociales. Así, y teniendo en cuenta la grandeza del proyecto, el programa siguió velozmente y sin interrupciones que pudieran ocurrir por falta de medios económicos (algo común, en la época, en construcciones de gran envergadura).
La construcción se inicia en 1163, reflejando influjos de la abadía de Saint Denis. A día de hoy aún subsisten dudas en cuanto a la identidad de quién habría «colocado» la primera piedra, el obispo Maurice de Sully o el papa Alejandro III "Alejandro III (papa)"). La construcción, incluyendo modificaciones, duró hasta mediados del siglo . A lo largo del proceso, varios arquitectos participaron en el proyecto, lo que puede ayudar a explicar las diferencias estilísticas presentes en el edificio.
En 1182 el coro "Coro (arquitectura)") ya prestaba servicios religiosos y, durante la transición entre los siglos, se concluyó la nave "Nave (arquitectura)"). Al inicio del siglo arrancan las obras de la fachada occidental con sus dos torres, extendiéndose a mediados del mismo siglo. Los brazos del transepto (de orientación norte-sur) fueron edificados entre 1250 y 1267 bajo supervisión de Jean de Chelles y Pierre de Montreuil"). Simultáneamente se levantan otras catedrales en las regiones alrededor de París en un estilo más avanzado dentro del gótico: la catedral de Chartres, iniciada en 1194; la catedral de Reims, en 1211; y la catedral de Amiens, en 1220.
Modificaciones posteriores
La catedral fue alterada sustancialmente a finales del siglo , durante el reinado de Luis XIV, principalmente en la zona oriental, en la que fueron destruidos sepulcros y vidrieras para ser sustituidos por elementos más al gusto del estilo artístico de la época, el Barroco.
Entre 1630 y 1707 el gremio de orfebres de París encargó un cuadro al año a artistas como Laurent de La Hyre o Sébastien Bourdon. El cuadro resultante se presentaba en el mes de mayo, razón por la cual esta serie de pinturas se conoce como «los mayos». Eran 76 pinturas de gran formato, que tras la Revolución de 1789 se dispersaron. Subsisten actualmente algo más de 50, repartidas en su mayor parte por museos del país; en fechas recientes, regresó al templo una docena de dichas obras.
En 1786 la aguja central original, en condiciones inestables por siglos de inclemencias del tiempo, hubo de ser desmontada. Tras estallar la Revolución francesa en 1789, el edificio fue desacralizado y pasó a ser propiedad del Estado. En 1793 fueron destruidos más elementos de la catedral y muchos de sus tesoros robados, acabando el espacio en sí por servir de almacén para alimentos. En 1802 Napoleón Bonaparte formalizó la devolución del edificio a la Iglesia católica y la reanudación de su uso para el culto. Dos años después Napoleón se coronó a sí mismo emperador en la catedral ante la presencia del papa Pío VII. Tal como se ve en el famoso cuadro de Jacques-Louis David, el interior se decoró ex profeso con cortinajes y alfombras a la moda del momento, enmascarando el aspecto desangelado del templo en esos años.
Con el florecer de la época romántica y el éxito de la novela Nuestra Señora de París (1831) de Víctor Hugo, la catedral se apreció con otros ojos. Bajo esta nueva luz del pensamiento se inicia un programa de restauración de la catedral en 1844, liderado por los arquitectos Eugène Viollet-le-Duc y Jean-Baptiste-Antoine Lassus, que duró veintitrés años.
Entre las modificaciones que se hicieron están: la inserción de gabletes en las ventanas, la aguja central y el rosetón sur enteramente nuevos, el cambio de la piedra de los arbotantes por piedra nueva, la reconstrucción de todas las capillas interiores y altares, la colocación de estatuas en la Galería de los Reyes, parcialmente destruida durante la Revolución francesa (incluso hay algunas que son retrato de Viollet); se añadieron a la catedral numerosas quimeras "Quimera (arquitectura)") que actualmente configuran una de sus imágenes más características. Además, se despejaron los alrededores del solar para dar mayor protagonismo al templo y hacerlo visible desde más lejos, lo cual implicó derribar todos los edificios cercanos y supuso la pérdida de la trama urbana medieval.
En 1965, como consecuencia de las excavaciones para construir un aparcamiento subterráneo en la plaza de la catedral, se descubrieron catacumbas que revelaron ruinas romanas, de la catedral merovingia del siglo y de habitaciones medievales. En 1991 se inició otro proyecto de restauración y mantenimiento de la catedral con una duración prevista de diez años; se dio por concluido en 2000, pero el colosal edificio seguía requiriendo tareas de mantenimiento y en 2018, tras un llamamiento público para la captación de dinero, se decidió intervenir en la aguja central de Viollet-le-Duc, que se hallaba en condiciones inestables.
Cuando aún proseguía la restauración de la aguja, el 15 de abril de 2019 se desató un incendio en el tejado de la catedral que ocasionó daños considerables: la aguja y la techumbre, ambas con armazón de madera, se desplomaron sobre las bóvedas y tanto el espacio interior como muchos bienes muebles fueron gravemente dañados.[1][2].
Acontecimientos
En 1314 el templario Jacques de Molay fue quemado vivo en la hoguera frente a la catedral, aún en construcción. En 1429 tuvo lugar en la catedral la coronación de Enrique VI de Inglaterra durante la guerra de los Cien Años, y, siglos más tarde, el 2 de diciembre de 1804, la de Napoleón Bonaparte como emperador de Francia y de su mujer Josefina de Beauharnais como emperatriz, en presencia del papa Pío VII. Debido a este evento, el papa elevó a Notre Dame a la categoría de basílica menor.
El 30 de enero de 1853, la catedral es escenario de otro acontecimiento histórico: la boda de Napoleón III con Eugenia de Montijo. Pero en 1871, con la corta duración de la Comuna de París, la catedral se vuelve nuevamente telón de fondo de las turbulencias sociales, durante las cuales casi fue incendiada.
En 1900 el organista y compositor francés Louis Vierne ganó la plaza de organista titular tras una dura competición contra los quinientos mejores organistas de su época. En 1909 fue beatificada Juana de Arco y en 1931 la escritora y activista mexicana Antonieta Rivas Mercado se suicidó con un disparo al corazón, en una banca frente a la imagen de Jesucristo crucificado.[3] En 1937 falleció Louis Vierne durante la interpretación de su recital de órgano número 1750. En 1980 el papa Juan Pablo II celebra una misa en la plaza Parvis").
En 2017 hubo un intento de atentado, cometido por un miembro de la organización terrorista Estado Islámico de Irak y el Levante con un martillo, rápidamente frustrado por la policía.
El 15 de abril de 2019 el edificio sufrió un grave incendio; dos tercios de la techumbre fueron destruidos, la aguja central de Viollet-le-Duc cayó y los rosetones quedaron dañados. El fuego pudo deberse a un descuido durante las obras de remozamiento que se estaban efectuando, pero esta suposición quedó sujeta a una larga investigación. La reapertura de la catedral, tras cinco años de reconstrucción, tuvo lugar el sábado 7 de diciembre de 2024.