Historia
Construcción
El 13 de octubre de 1792, la construcción comenzó con la colocación de la primera piedra, puesta por el alcalde de Georgetown, Pedro Casanave, un emigrante español de origen navarro.
La construcción inicial se llevó a cabo en un período de ocho años, con un costo informado de 232 371,83 dólares de la época (7,5 millones de dólares de 2023). Aunque todavía sin terminar, la Casa Blanca estaba lista para ser ocupada alrededor del 1 de noviembre de 1800.[1] Cuando se terminó la construcción, las porosas paredes de piedra arenisca fueron cubiertas con una mezcla de cal, cola de arroz, caseína y plomo, dando a la casa su color familiar y su nombre.
Los primeros años, incendio de 1812, reconstrucción
John Adams fue el primer presidente en establecer su residencia en la Casa Blanca el 1 de noviembre de 1800. Durante el segundo día de estancia le escribió una carta a su esposa Abigail, que contenía una oración para la casa. Adams escribió:.
El presidente Franklin D. Roosevelt ordenó que la bendición de Adams fuera esculpida en la repisa de la chimenea del salón de Cenas de Estado. Adams vivió en la casa poco tiempo, y pronto fue ocupada por el presidente Thomas Jefferson, que planeó agrandar la residencia. Con la ayuda de Benjamin Henry Latrobe, ayudó a proyectar el diseño de las Columnatas Este y Oeste, pequeñas alas que ayudaban a ocultar los edificios que albergaban las dependencias de lavandería, un establo y un almacén. Actualmente las columnatas Jefferson unen la residencia con las Alas Este y Oeste.
Durante la guerra de 1812, gran parte de Washington fue incendiada por las tropas británicas en venganza por la quema de los Edificios del Parlamento del Alto Canadá (actualmente Ontario), dejando la Casa Blanca en ruinas. El interior de la mansión quedó destruida, y solamente permanecieron las paredes exteriores, y tuvieron que ser derribadas y posteriormente reconstruidas debido al debilitamiento que causó el fuego y a la posterior exposición a los elementos, a excepción de porciones de la pared sur. Una leyenda surgió a raíz de la reconstrucción de la estructura, que decía que se utilizó pintura blanca para ocultar los daños que había producido el incendio, dando al edificio su nombre. Esto es infundado, dado que el edificio ya había sido pintado de blanco desde su construcción en 1798. De todos los objetos que fueron saqueados de la Casa Blanca durante la guerra, solo se han recuperado dos: una pintura de George Washington, rescatada por la entonces primera dama Dolley Madison cuando escapaba de la mansión, y una caja de joyería, que fue devuelta al presidente Franklin Delano Roosevelt en 1939 por un canadiense que dijo su abuelo la había tomado.
La necesidad de más espacio: el ala oeste
En tiempos de la guerra civil estadounidense, la Casa Blanca estaba atestada. Algunos también se quejaron por la situación de la Casa Blanca, justo al norte de un canal y unos pantanos, que constituían las condiciones idóneas para contraer la malaria y otras enfermedades.[2] Se pidió al general de brigada Nathaniel Michler proponer soluciones para tratar estos problemas.[2] Este propuso abandonar la Casa Blanca como residencia, y utilizarla solamente como despacho; propuso un nuevo palacio para la primera familia, en Meridian Hill Park en Washington,[2] pero el plan fue rechazado por el Congreso.
En 1891, la primera dama Caroline Harrison propuso ampliaciones a la Casa Blanca, que incluían un Ala Nacional en el este para una galería de arte, y un ala en el Oeste para actos oficiales.[2] Se diseñó un proyecto por el coronel Theodore A. Bingham, que reflejó el plan de Harrison.[2] En 1901, Theodore Roosevelt y su gran familia se trasladaron a la Casa Blanca, que la encontraron demasiado pequeña.[2] Tres arquitectos, McKim, Mead & White, fueron contratados para realizar renovaciones y su ampliación, incluyendo el ala oeste. La primera familia pasó cuatro meses de 1902 en una residencia temporal en el número 22 de Jackson Place.[2] Hacia 1909, el presidente William Taft requirió más espacio por lo que emplearon al arquitecto Nathan C. Wyeth para añadir más espacio en el Ala Oeste, que incluyó la instalación del Despacho Oval.[2].
La reconstrucción de Harry Truman
Décadas de escaso mantenimiento y la construcción de un cuarto piso durante la administración del presidente Calvin Coolidge afectaron a la estructura de ladrillo y piedra arenisca construida sobre marcos de madera. En 1948, la casa llegó a ser tan inestable, que el presidente Harry Truman la abandonó, trasladándose a la Casa Blair, entre 1949 y 1951.
La reconstrucción, llevada a cabo por la empresa contratista John McShain de Filadelfia, requirió desmontar por completo los espacios interiores, la construcción de un nuevo bastidor interno de acero y la reconstrucción de los cuartos originales dentro de la nueva estructura. Se hicieron algunas modificaciones, al hacer más grande y colocar de nuevo la escalera central para que se abriese al Vestíbulo de Entrada, en lugar de al Vestíbulo Central. Se añadió aire acondicionado central, y dos sótanos secundarios adicionales que proporcionaban espacio para salas de trabajo, almacenes y un refugio contra bombas. La familia Truman se trasladó nuevamente a la Casa Blanca el 27 de marzo de 1952. Si bien la casa se salvó gracias a la reconstrucción de Truman, gran parte del mobiliario interior era de poco valor histórico. La mayor parte de los enlucidos originales estaban demasiado dañados para instalarse de nuevo, como el robusto revestimiento de madera Beaux Arts de la Sala Este. El presidente Truman había mandado conservar las vigas originales de madera. Las paredes de la Sala Vermeil, la Biblioteca, la Sala de China y la Sala de Mapas en el piso de la residencia principal fueron revestidas con madera de estas vigas.
La restauración Kennedy
La primera dama Jacqueline Kennedy, esposa del presidente John Kennedy, dirigió la redecoración más extensa y más histórica de la mansión en su historia. Henry Francis du Pont, del museo de Winterthur, Delaware, presidió un comité para restaurar los muebles y objetos artísticos de la casa. La investigación fue planeada sobre el uso y la decoración de los principales cuartos. Fueron seleccionados diversos períodos históricos como tema para cada sitio: el Estilo federal para el Cuarto Verde; Imperio francés para el Cuarto Azul; Imperio Americano para el Cuarto Rojo; estilo Luis XVI para el Cuarto Oval Amarillo; y estilo Victoriano para el estudio del presidente, renombrado como Cuarto de Tratados. Se adquirieron muebles antiguos, y se encargaron telas decorativas basadas en documentos de cada periodo. Muchas de las antigüedades, pinturas y otras mejoras del período de Kennedy fueron donadas a la Casa Blanca por mecenas ricos, incluyendo la familia Crowninshield"), Jane Engelhard"), Jayne Wrightsman"), y la familia Oppenheimer. La restauración de Kennedy dio lugar a una Casa Blanca lujosa y con un aspecto cercano al de la nobleza europea, y que recordaba el gusto francés de los presidentes Madison y de Monroe.
Gran parte del estilo francés provenía del decorador de interiores Stéphane Boudin"), de la empresa Maison Jansen, una casa de diseño de París, la misma firma que había diseñado la decoración de los palacios de Elsie de Wolfe, señora Olive Baillie, las familias reales de Bélgica y de Irán, el Reichsbank alemán durante el período del Nazismo y el Castillo de Leeds en Kent. Fue editada la primera guía turística de la Mansión bajo la dirección de la conservadora Lorena Waxman Pearce"), con la supervisión directa de Jacqueline Kennedy. Las ventas de las guías ayudaron a financiar la restauración.
Comité para la preservación de la Casa Blanca
Con el tiempo, el Comité asesor de Bellas Artes de Kennedy dio lugar a un organismo autorizado por el Congreso, el Comité para la preservación de la Casa Blanca, cuya misión es mantener la integridad histórica del edificio. El comité trabaja con la Primera Familia, por lo general representada por la primera dama, el conservador de la Casa Blanca, y el ujier principal. Cada familia presidencial ha hecho algunos cambios en las habitaciones familiares, pero todos los cambios en los Cuartos Estatales deben ser aprobados por el Comité para la Preservación de la Casa Blanca. Durante la administración Nixon, la primera dama Pat Nixon restauró el Cuarto Verde, Cuarto Azul y Cuarto Rojo, trabajando con Clement Conger. Durante los años 1990, con el presidente Clinton, se hicieron restauraciones en algunos cuartos por el decorador de Arkansas Kaki Hockersmith. Fueron restaurados el Cuarto Este, Cuarto Azul, Comedor Estatal y la Sala de estar Lincoln. Una restauración reciente del Dormitorio Lincoln, comenzada durante la administración Clinton, fue completada durante el mandato de George W. Bush.
11 de septiembre de 2001
El plan inicial de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contemplaba el secuestro de 12 aviones, uno de los cuales debía estrellarse contra la Casa Blanca. Los responsables de la operación se dieron cuenta de que esta era inabarcable, pues se trataba de un gran número de objetivos, por lo que finalmente estos se redujeron a 5. La Casa Blanca seguía figurando entre los blancos previstos, debido a que representaba el poder ejecutivo de los Estados Unidos. El 16 de agosto de 2001, Zacarias Moussaoui —terrorista que actuaría como piloto de la quinta aeronave— fue detenido por el FBI y acusado con cargos de inmigración. Tras ese arresto, el plan se recortó nuevamente hasta cuatro objetivos y el ataque a la Casa Blanca fue finalmente descartado.