Carril exclusivo
Introducción
El sistema de autobús de tránsito rápido (en inglés: bus rapid transit, BRT), también conocido como sistema de autobús expreso o transporte rápido en autobuses, es un sistema de transporte público masivo combinando características de alta capacidad y rapidez similares a las de los sistemas ferroviarios, pero implementado mediante autobuses con un costo significativamente menor.[1].
Se caracteriza por contar con infraestructura dedicada —como carriles exclusivos, estaciones y terminales— diseñada para optimizar el flujo de pasajeros y reducir los tiempos de viaje. El ingreso suele hacerse a través de estaciones donde previamente pagan los pasajeros en lugar de realizar el pago en el interior de los buses. Las plataformas se construyen al mismo nivel que el piso de los autobuses, lo que facilita un abordaje rápido y accesible para todos los pasajeros, especialmente de personas discapacitadas o de movilidad reducida. El sistema también admite tipos de servicio flexibles, incluidas rutas exprés y locales en el mismo corredor, lo que mejora la frecuencia y la capacidad.
El primer sistema BTR fue la Red Integrada de Transporte en Curitiba, Brasil, que entró en servicio en 1974, estableciendo un nuevo concepto de transporte, y desde entonces ha sido adoptado por diversas ciudades alrededor del mundo.
Historia
En sus inicios, el concepto de «carril bus» o carriles destinados solo para autobuses de transporte público se aplicó por primera vez en Chicago, Illinois en 1939. Para el caso de transporte regional, un carril de la autovía «Henry G. Shirley Memorial» entre Washington "Condado de Washington (Virginia)") y Woodbridge "Woodbridge (Virginia)"), Virginia fue destinado en 1971 solo para buses.[2] El objetivo de esas medidas era poder aislar el transporte público de la congestión del tráfico.
El concepto de BTR fue desarrollado en los años 70 en Brasil) y fue inspirado en el sistema de carriles exclusivos para buses de transporte público de Lima, Perú. Los buses de la empresa estatal ENATRU recorrían la Vía Expresa de Paseo de la República en carriles segregados, sin embargo cuando los buses salían de la Vía Expresa la circulación era compartida con el transporte público convencional. En el Paseo de la República los paraderos estaban espaciados cada 500 metros aproximadamente, se contaba con andenes laterales debajo de los puentes.