Carga excéntrica
Introducción
En arquitectura e ingeniería un pilar, palabra proveniente del latín pila,[1] es un elemento alargado, normalmente vertical, destinado a recibir cargas (de compresión principalmente) para transmitirlas al terreno mediante la cimentación.
Es un elemento arquitectónico estructural que tiene sección transversal poligonal (a diferencia de la columna "Columna (arquitectura)") que tiene sección circular). A veces también tiene fines exclusivamente decorativos.
Según su disposición se pueden clasificar en:.
Forma de los pilares
Lo más frecuente es que sea de sección cuadrada o rectangular, pero puede ser también octogonal, aunque por priorizar su capacidad portante, se proyecta con libertad de formas.
En la arquitectura del Antiguo Egipto se habla de pilares hathóricos, por esculpirse en ellos la diosa Hathor o de pilares osiríacos por tener representado al dios Osiris. En la arquitectura medieval eran comunes soportes circulares masivos, llamados pilares de tambor, pilares cruciformes o pilares compuestos. En la arquitectura gótica se utilizaba el pilar fasciculado que estaba formado por un haz de baquetones, generalmente adosados a un núcleo central. En la Basílica de San Pedro en Roma, Bramante utilizó pilares ricamente articulados, como se puede ver en la planta de la figura. A veces, y a imitación de la columna, puede presentar también tres partes: basa, fuste y capitel. Si en lugar de exento va adosado al muro se denomina pilastra.
Clasificación de los pilares
Actualmente los pilares llevan un desarrollo vertical y sin alardes estéticos en la mayoría de los casos. Cumplen su función estructural, pero suelen carecer de elementos ornamentales. Históricamente eran elementos arquitectónicos muy apreciados y cotizados y podían clasificarse por tipología de fuste y de orden. Según su fuste se pueden clasificar en:.