Capacidad productiva
Introducción
La utilización de la capacidad es el grado en que una empresa o país emplea su capacidad productiva instalada (la producción máxima que podría alcanzar, o volumen máximo de producción). Es la relación entre lo que realmente se produce con el equipo instalado y lo que se podría producir.[1].
Normalmente la utilización de la capacidad se refiere a un período de tiempo (por ejemplo un año natural), porque va variando (en un período puede ser alta, y al siguiente, bajar).[2] Se calcula dividiendo la producción real en ese período por la capacidad total, expresando el resultado como un porcentaje. También se expresa como "utilización de la capacidad instalada".[3].
Medidas económicas y de ingeniería
Contenido
Una de las definiciones más utilizadas de "tasa de utilización de la capacidad" es la relación (en la acepción 9 de la RAEː «resultado de comparar dos cantidades expresadas en números»)[4] entre la producción real y la producción potencial. Debe tenerse en cuenta que la producción potencial puede definirse de al menos 2 maneras diferentes.
Definición de ingeniería
Una es la definición "ingenieril" o "técnica", según la cual la producción potencial representa la cantidad máxima de producción en el corto plazo con el stock de capital existente. Así, una definición estándar de utilización de la capacidad es, en el período considerado, el promedio (ponderado) de las relaciones entre la producción real de las empresas y lo máximo que podrían producir, con las fábricas y equipos existentes (véase Johanson, 1968). La producción puede medirse en unidades físicas o en valor de mercado (unidades monetarias de cada país), siendo más habitual lo segundo.
Sin embargo, a medida que aumentara la producción, y mucho antes de que se alcanzara el límite técnico absoluto de producción, la mayoría de las empresas podrían experimentar un aumento en el coste promedio de producción. Por ejemplo, pueden surgir costes promedio más altos debido a la necesidad de operar turnos adicionales, realizar mantenimiento adicional en la planta, etc. También debe considerarse que, en una situación económica normal, hay empresas que operan a plena capacidad (porque sus productos son muy demandados).[5].