Canal de Corinto (Construcción)
Introducción
El canal de Corinto es una vía de agua artificial que une el golfo de Corinto con el mar Egeo por el istmo de Corinto, abriendo esta vía al transporte marítimo[2] y separando el Peloponeso del resto de Grecia.[3] Mide 6,3 km de largo[4] y se construyó entre 1881 y 1893.[5] Fue construido por el ingeniero húngaro István Türr") (1825-1908).[6] Bajo los proyectos de Ferdinand de Lesseps, que recogían el antiguo trazado de Nerón, Türr dirigió las obras del canal de Corinto desde 1881. El canal fue inaugurado el 9 de noviembre de 1893.[7].
El canal evita el rodeo de 400 km alrededor de la península del Peloponeso a los barcos pequeños, ya que solo tiene 21 m de ancho y 8 de profundidad.[8] A pesar de estas limitaciones, cerca de 11000 barcos cruzan el canal cada año, en su mayoría pertenecientes a rutas turísticas.[9].
Historia
Primeros intentos
Aunque el proyecto no se concretó hasta el siglo , la idea venía concibiéndose desde al menos el siglo a. C., cuando el tirano Periandro de Corinto pensó en ejecutar una obra similar pero se vio obligado a cancelarla debido a las dificultades técnicas, insalvables para la época, construyendo en su lugar una rampa de piedra sobre el istmo de Corinto a la que se conoce como Diolkos, y cuyos restos pueden verse todavía hoy discurriendo de forma paralela al canal.[5].
En los últimos años de la República romana, Julio César vio ventajas en la construcción del canal para su recién formada Colonia laus Iulia Corinthiensis"). En el año 67 d. C."), el emperador romano Nerón ordenó que el canal se excavara nuevamente, encomendando el trabajo a 6000 esclavos. Nerón murió un año después del comienzo de las obras y su sucesor Galba canceló el proyecto por considerarlo demasiado costoso.[10].
El filósofo griego y senador romano Herodes Ático también consideró excavar un canal, pero no logró poner en marcha un proyecto al respecto.[11] Los venecianos también consideraron en 1687, tras su conquista del Peloponeso pero tampoco iniciaron un proyecto.[12].
Construcción del canal moderno
La idea de un canal por Corinto revivió tras la independencia de Grecia del imperio Otomano en 1830. El estadista griego Ioannis Kapodistrias le pidió a un ingeniero francés evaluar la factibilidad del proyecto, pero tuvo que abandonarlo cuando el costo se estimó en unos 400 millones de francos de oro, demasiado caro para un país recién independizado. Los ímpetus franceses se debieron a la apertura del canal de Suez en 1869, y al año siguiente, el gobierno del primer ministro Thrasyvoulos Zaimis") dictó una ley autorizando la construcción del canal de Corinto. Se puso a cargo a empresarios franceses, pero tras la bancarrota de la compañía francesa que excavó el canal de Panamá, los bancos de Francia se negaron a prestar dinero, y la compañía terminó también en bancarrota. Se otorgó una nueva concesión a la en 1881, la que fue comisionada para construir el canal y operarlo por los siguientes 99 años. La construcción se inauguró formalmente el 23 de abril de 1882, en presencia del rey Jorge I de Grecia.[13].