Búnkeres
Introducción
Un búnker (plural búnkeres[1]) —del alemán bunker— es una construcción hecha de hierro y hormigón, que se utiliza en las guerras para protegerse de los bombardeos, tanto de la aviación como de la artillería.
Tipos
Contenido
Los búnkeres tienen un uso militar, aunque a veces también civil o mixto.
Trinchera
Este tipo de búnker es una pequeña estructura de hormigón techada, parcialmente enterrada en la tierra, que generalmente es parte de un sistema de trincheras. Tales búnkeres ofrecen mejor protección a los soldados que la trinchera abierta y además incluye protección contrataques aéreos (granadas, proyectiles de mortero "Mortero (arma)")). Además ofrecen protección ante el clima.[2].
La parte frontal de un sistema de trincheras generalmente incluye ametralladoras o morteros y forma un campo de tiro dominante. Los búnkeres de la parte trasera del sistema suelen utilizarse como puestos de mando, para almacenamiento de pertrechos y como hospitales de campaña para atender a los soldados heridos.
Fortín
Se conocen como "fortines" los excavados en puestos de guardia, que disponen de espacios de hormigón a través de los cuales disparan las armas de fuego. En inglés, se los llama pillbox (que traducido literalmente sería "pastillero"), nombre que surgió debido a la similitud de la estructura de este búnker con la de estas pequeñas cajas para llevar pastillas médicas.[3].
Los fortines están a menudo camuflados para ocultar su localización y aumentar al máximo el elemento sorpresa. Pueden ser parte de un sistema de trincheras, interconectados forman una línea de defensa con otros fortines con el objetivo de que cubran el fuego unos a otros (defensa en profundidad), o pueden ser puestos a resguardo de estructuras estratégicas como puentes y embarcaderos.
Muchos fortines fueron construidos antes de la Segunda Guerra Mundial en la República Checa en prevención de la invasión alemana de Checoslovaquia. Ninguno de estos se utilizaron realmente en el combate, pues hubo poca resistencia al Ejército alemán. El Imperio de Japón también hizo uso de en sus fortificaciones de Iwo Jima.