Buckminster Fuller (Diseñador)
Introducción
Richard Buckminster "Bucky" Fuller (12 de julio de 1895-1 de julio de 1983) fue un diseñador, arquitecto e inventor estadounidense. También fue profesor en la Universidad del Sur de Illinois Carbondale y un prolífico escritor.
Durante su vida, Fuller buscó respuesta a la pregunta: «¿Tiene la humanidad una posibilidad de sobrevivir final y exitosamente en el planeta Tierra y, si es así, cómo?» Considerándose a sí mismo un individuo medio sin especiales medios económicos o título académico, eligió dedicar su vida a esta cuestión, intentando descubrir si un individuo podía mejorar la condición humana de una forma que no podían hacer los gobiernos, las grandes organizaciones o las empresas privadas.
En el transcurso de este experimento, que duró toda su vida, Fuller escribió veintiocho libros, acuñando y popularizando términos como sinergia, «nave espacial Tierra» y efemeralización. También realizó muchas invenciones, especialmente en los campos de la arquitectura, campo en el que su trabajo más conocido es la cúpula geodésica. Las moléculas de carbono conocidas como fulerenos tomaron su nombre de su parecido con las esferas geodésicas.
En una etapa posterior de su vida, tras trabajar en sus ideas durante muchos años, Fuller había obtenido una considerable visibilidad pública. Viajó por el mundo dando clases y recibió muchos doctorados honoris causa. Sin embargo, la mayoría de sus invenciones nunca se llegaron a fabricar por lo que recibió críticas en muchos campos en los que intervino, o simplemente se le tachó de utópico. Por otra parte, los partidarios de Fuller aseguran que su obra no ha recibido toda la atención que merece. De acuerdo con el filósofo N. J. Slabbert, Fuller tenía un estilo de escritura oscuro que ha obstaculizado la circulación de sus ideas.[1].
Biografía
Primera etapa
Richard Buckminster fue hijo de Richard Buckminster Fuller y Caroline Wolcott Andrews. Su tía abuela era la trascendentalista Margaret Fuller. Pasó su juventud en Bear Island, en la costa de Maine. Era un niño naturalmente propenso a diseñar y construir cosas. A menudo hizo cosas a partir de materiales que traía a casa del bosque y en ocasiones construía sus propias herramientas. Experimentó diseñando un nuevo aparato para la propulsión de pequeñas barcas. Años más tarde decidió que esta clase de experiencia le había proporcionado no sólo un interés por el diseño, sino el hábito de ser completamente familiar y conocedor de los materiales que sus proyectos posteriores necesitarían. Fuller consiguió un certificado de maquinista y aprendió a usar la dobladora de láminas y otras herramientas empleadas en el trabajo de láminas metálicas.