Branding Arquitectónico
Introducción
Branding es un anglicismo empleado en comunicación y mercadotecnia que hace referencia al proceso de hacer y construir una marca "Marca (economía)") (en inglés, Brand equity) mediante la administración estratégica del conjunto total de activos vinculados en forma directa o indirecta al concepto, significado, nombre y/o símbolo (expresión verbal, visual, sonora, etc.) que identifican a la marca influyendo en el valor de la marca, tanto para el cliente o consumidor como para la empresa propietaria de la marca. [1].
Estructura
El branding está conformado por varios elementos,[2] y suele referirse a la suma total del valor de una empresa, considerando los activos "Activo (contabilidad)") y pasivos; tangibles e intangibles, de aspectos tales como sus productos, servicios "Servicio (economía)"), gente, publicidad, colocación y cultura.
El poder de la marca
Diferenciarse es hoy cada vez más difícil,[3] ya que los costes de los productos "Producto (marketing)") son similares. Por ello, la clave de los negocios está en el branding, es decir, en el poder de la marca como elemento diferenciador.
Para Tom Peters, declarado «gurú de gurúes» por The Economist y la revista Fortune "Fortune (revista)"),[4] lo que constituye la diferenciación parte precisamente de los intangibles de una empresa: valor, credibilidad y singularidad de una marca. Así lo explica en el libro que publicó bajo el título El meollo del branding.
A partir de su teoría de «las tres leyes físicas del marketing» ―beneficios patentes, un motivo real para creer y una gran diferencia―, Peters demuestra que la marca es lo que nos define, y que esta es mucho más que el marketing o los logotipos. Tiene que ver con la pasión, con la historia que queramos contar, con la causa que motiva nuestra empresa. Las historias y experiencias serán más importantes en el futuro que los productos, según Peters, porque la capacidad de transmitir emoción es lo más importante en un mundo controlado por la tecnología.[5].