Algunas técnicas son consideradas básicas en primeros auxilios, pues valen para más de una situación, y por ello son enseñadas repetidamente en sus cursos de formación.
El desplazamiento con la víctima hasta un lugar seguro
Consiste en que el rescatador se mueva con la víctima hasta una zona sin peligros (como el fuego, los eléctricos u otros) donde poder practicarle los primeros auxilios requeridos.
El paciente quedaría al final tumbado y boca arriba, sobre una superficie suficientemente firme (por ejemplo, sobre el suelo), lo cual permite realizarle compresiones propias de la reanimación cardiopulmonar, si es necesario.
La comprobación del estado de la víctima
Consiste en evaluar[8] el estado de la víctima, atendiendo primero a los posibles problemas que amenacen su vida.
Conviene notar aquí si la víctima tiene alguna herida que sangra abundantemente, pues eso requiere su propio tratamiento para detener la pérdida de sangre "Hemorragia") (normalmente, mantener la herida presionada).
La manera habitual de comprobar el estado de un paciente es tocarlo en alguno de sus hombros y gritar algo, como: "¿qué le pasa?" o "¿puede oírme?". Si el paciente no reacciona, habrá que proceder a comprobar su pulso (latidos) y respiración. Pero no gastar demasiado tiempo en ello (a los socorristas profesionales les recomiendan tardar 10 segundos).
Algunas maneras de comprobar su estado son éstas:.
El manejo de las vías respiratorias del paciente
Consiste en mantener[9] las vías respiratorias del paciente en alguna posición compatible con la respiración y los primeros auxilios. Los principales manejos son:.
—Tracción mandibular: Es una maniobra con el doble propósito de abrir la boca del paciente para preparar la respiración boca-a-boca de las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), y, con esa misma posición, mantener las vías respiratorias protegidas del riesgo de que queden ocluidas accidentalmente por la lengua del paciente. Además, es la maniobra recomendada para ello en caso de que el paciente presente una posible lesión grave en la columna vertebral (sea en la parte de la espalda o en el cuello).
El rescatador, situándose de cara al paciente tumbado, o al revés (acercándose a él por la parte de su cabeza), proyectaría la mandíbula del paciente hacia arriba y entonces abriría su boca (ver imagen más abajo).
—Vaciado de la boca del paciente: Dentro de la boca del paciente podría haber alguna cosa suelta y peligrosa (como una dentadura postiza que se haya soltado, o bloques de sangre coagulada), y en ese caso es requerido extraerla (ver imagen más abajo); para facilitar esa tarea, puede ser conveniente rotar al paciente hacia un lado durante un momento, pero:.
—Frente-mentón: Maniobra adicional que puede dejar a la cabeza del paciente reclinada hacia atrás con el propósito de mantener sus vías respiratorias protegidas del riesgo de que queden ocluidas accidentalmente por su propia lengua (ver imagen más abajo). Sin embargo, es mejor no reclinarla en los siguientes casos:.