LVMH
El crac de la bolsa de octubre de 1987, Arnault compra acciones de LVMH, el nuevo grupo del sector del lujo producto de la fusión, materializada el 3 de junio de 1987, de dos grupos franceses: Moët-Hennessy (Moët & Chandon, Ruinart, Mercier, Canard-Duchêne y Hennessy), por una parte, y Louis Vuitton (Louis Vuitton Malletier, Givenchy, Champagne Veuve Clicquot Ponsardin), por la otra. Al año siguiente, en 1988, el grupo se lanza a la busca de inversores. El presidente ejecutivo de Louis Vuitton, Henry Racamier, y los accionistas exigen a Arnault que asuma una cuota de participación más importante en la empresa. Con más del 25 % de las acciones, Arnault se convierte en uno de los accionistas principales del grupo.
En este mismo período la dirección del grupo atraviesa una época difícil: además del desacuerdo entre las familias, los dos copresidentes resultantes de la fusión (Racamier para Louis Vuitton y Alain Chevalier para la división de vinos y licores) discrepan en cuanto a las decisiones estratégicas que debe tomar el grupo, paralizando así la expansión de LVMH. Chevalier deseaba vender las actividades de vinos y licores a otros grupos, mientras que Racamier, que entonces contaba con una participación minoritaria en el nuevo grupo, deseaba recuperar la independencia de Louis Vuitton. En este contexto, Arnault considera que el grupo debe recuperar una única dirección e intenta colocarse al frente del mismo. Arnault aprovecha los desacuerdos entre Racamier y Chevalier y se proclama como el accionista clave para el futuro del grupo ―forja alianzas sucesivas con las dos partes enfrentadas―.
Para tomar el control definitivo del grupo, Arnault lanza una oferta pública de adquisición. Aprovechando el caos bursátil y accionarial, en julio de 1988 se convierte en accionista principal de LVMH y en accionista mayoritario el 6 de enero de 1989, con ayuda de Lazard y de Crédit Lyonnais. Arnault consigue así destronar a Chevalier. El 13 de enero de 1989, Arnault es elegido presidente del directorio de LVMH por unanimidad. Racamier intenta invalidar por todos los medios la oferta pública de adquisición de Arnault.[6] Sin embargo, el 16 de mayo de 1989, la Comisión de Operaciones de Bolsa considera que no se ha cometido ninguna irregularidad. La oferta pública de compra de Arnault es declarada perfectamente válida. Arnault confirma su posición al frente del grupo. La estructura financiera de LVMH convierte a Arnault en un director general accionista. Es decir, dirige el grupo desde un punto de vista operativo, además de ser su accionista principal.[7].
Sin más dilación, Arnault pone en marcha un plan ambicioso para la expansión del grupo, que convertirá a LVMH en el primer grupo de artículos de lujo del mundo. En once años, el valor del grupo se multiplicó por quince, mientras que el volumen de negocio y los beneficios crecieron un 500 %. Para ello, Arnault se apoya en una serie de normas de gobernabilidad:[8].
En julio de 1988, Arnault compra Céline "Celine (casa de moda)"). En 1993, LVMH compra Berluti y Kenzo "Kenzo (marca)"). Ese mismo año, Arnault compra el diario económico La Tribune, sin llegar nunca a recuperar su nivel de ventas a pesar de las inversiones por valor de casi ciento cincuenta millones de euros.[9] En noviembre de 2007, decide vender este diario para adquirir otra publicación económica francesa, Les Échos por doscientos cuarenta millones de euros.[10].
Las adquisiciones se suceden. En 1994, LVMH compra la casa de perfumes Guerlain. En 1996, Arnault compra Loewe. Más tarde, le siguen Marc Jacobs y Sephora en 1997, Thomas Pink") en 1999, Emilio Pucci en 2000, Fendi, DKNY y La Samaritaine en 2001, etc. A finales de los noventa, Arnault convierte el arte en pilar de la estrategia de comunicación de su grupo con la adquisición de Phillips, la tercera casa de subastas del mundo (125 millones de euros), y del principal subastador francés Tajan.[11].
En 1996, LVMH adquiere el 38 % del capital del Château d'Yquem, vino primer cru superior procedente de la región de Sauternes. Se convierte en el accionista mayoritario en 1998 con el 64 % de las acciones. Entre 1998 y 2001, se apasiona por la nueva economía e invierte concretamente en boo.com, Libertysurf y Zebank a través de su compañía tenedora especializada Europatweb. El crac de los valores de internet a partir de marzo de 2000 y los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York le convencen para acelerar la salida de este sector mediante una cesión al grupo Suez. Libertysurf se vende a Telecom Italia y Zebank a Egg plc.
En un gesto simbólico del crecimiento y la fuerza de LVMH en los Estados Unidos, Arnault decide reagrupar, en la década de 1990, todas sus actividades en un mismo rascacielos de Nueva York. Elige a Christian de Portzamparc para llevar a cabo este proyecto,[12] en el que se implica personalmente.[13] El 8 de diciembre de 1999, se inaugura el rascacielos LVMH en presencia de Hillary Clinton.[14].
En 2005, se convierte en el hombre más rico de Francia. Según la lista de 2006 de la revista Forbes en la que se incluyen las fortunas más importantes de todo el planeta, supera a su compatriota Liliane Bettencourt y entra en los primeros diez en la séptima posición, con una fortuna estimada de treinta mil millones de dólares estadounidenses (23.500 millones de euros).
El 23 de marzo de 2007, el grupo Arnault adquiere una participación de Carrefour junto a Colony Capital. En 2008, se lanza al mercado de los yates con la compra de Princess Yachts por un total de 253 millones de euros y, más tarde, asume el control de Royal van Lent por un importe casi equivalente.[15].