Auditoría económica
Introducción
La auditoría contable o auditoría financiera es el examen de la información contenida en los estados de cuentas por parte de un auditor interno o externo a una empresa, entidad o estado. Habitualmente las auditorías las realizan los propios servicios de auditoría de las empresas y los estados; extraordinariamente se realizan por empresas auditoras especializadas externas u organismo públicos supranacionales en el caso de los estados.[1].
Objetivo de la auditoría
Auditorías a empresas públicas o privadas
El propósito de la auditoría es determinar si los estados de cuentas o registros de las empresas, entidades o estados cumplen las normas contables vigentes en cada país o región y por tanto si son fidedignos y no ocultan vicios que pudieran alterar el estado general de la empresa o entidad auditada -quiebras, déficits, falta de solvencia y liquidez, etc-. Generalmente en el caso de las empresas son ellas mismas las que solicitan los servicios de auditoría externa cuando van a realizar una operación que exigen fidelidad en los resultados contables y transparencia -salida a bolsa, fusiones, ampliación de capital, etc.-. Las empresas contratan los servicios de auditorías con empresas especializadas a pesar de que muchas, sobre todo las grandes empresas, cuentan con departamentos propios de auditoría interna.[2]En España la normativa que regula las obligaciones de la auditoría contable en la empresa pública y privada son: el Código de Comercio, la Ley 22/2015, de 20 de julio, de Auditoría de Cuentas;[3] el Real Decreto 2/2021 de 12 de enero que aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley 22/2015 de Auditoría de Cuentas[4] y el Reglamento (UE) n°537/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre los requisitos específicos para la auditoría legal de las entidades de interés público.[5].
Auditorías a estados y otras entidades públicas
En el caso de los estados o entidades gubernamentales -municipios, gobiernos locales o territoriales o estados- son, normalmente, las entidades supranacionales o territoriales las que exigen la auditoría para conceder transferencias, conceder préstamos, facilitar inversiones o cualquiera otra actividad económica. Así ha ocurrido en el ámbito de la Comunidad Económica Europea y la eurozona durante la Gran Recesión con los rescates bancarios a Grecia, Irlanda, Portugal y España.[6] Otros organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial exigen auditorías cuando realizan préstamos o renegocian la deuda externa.[7].