Auditoría de canaletas urbanas
Introducción
La inundación de Buenos Aires de 2013 fue un evento meteorológico extremo que afectó al noreste de la Provincia de Buenos Aires, principalmente a la Capital Federal y el Área Metropolitana de Buenos Aires, entre los días 1 de abril y 3 de abril de 2013. Los registros de precipitaciones marcaron un récord histórico para el mes de abril, tanto en la capital argentina, con más de 155 mm acumulados durante la medianoche y las 07:00 del 2 de abril,[6] como en la capital bonaerense, en donde cayeron 392 mm medidos en el pluviómetro de la Universidad Nacional de La Plata durante toda la jornada del 2 de abril[8] y 196 mm durante todo el evento en el observatorio del aeropuerto local.[9] Diez personas perdieron la vida en Capital Federal y alrededores,[3][4] y 91 en La Plata y alrededores.[5].
Antecedentes
Fuertes lluvias en abril de 2012 provocaron la muerte de cinco personas, tres de ellos menores que vivían en la Villa 21.[10] Posteriormente funcionarios porteños fueron denunciados por «estrago culposo seguido de muerte e incumplimiento de los deberes de funcionario público», por las consecuencias que ocasionaron las inundaciones.[11].
Situación meteorológica
Situación sinóptica y condiciones del entorno
El 30 de marzo se observaba un eje de valores mínimos de la presión al oeste de la costa de Chile, el que rápidamente evolucionó hacia un centro de baja presión cerrado en niveles medios de la troposfera (conocido como gota fría, DANA o baja segregada). A partir del 1 de abril este centro cerrado se fue desplazando muy lentamente de oeste a este, sobre el centro del país. Este centro de baja presión generó condiciones favorables para movimientos de ascenso generalizado en el centro-este de la Argentina, condición necesaria para la formación de nubosidad. Durante el 2 de abril el desarrollo de una incipiente onda frontal ubicada en el oeste de la provincia de Buenos Aires, en combinación con un anticiclón de 1023hPa ubicado al sudeste de Mar del Plata, generó vientos intensos y persistentes del cuadrante noreste sobre el este de la provincia. Esta condición favoreció el ingreso de aire húmedo en la región afectada por las precipitaciones intensas, que se evidenció en el sostenido aumento del contenido de vapor de agua, que alcanzó valores máximos de entre 40 y 45 mm en Ezeiza en la madrugada del 2 de abril. Los emagramas obtenidos a través de una radiosonda mostraban un perfil vertical de viento del cuadrante noreste en un espesor de aproximadamente 1500 m de altura, que durante el 1 de abril se extiende a mayor altura.