Diagnóstico de patologías por humedad ascendente
Introducción
Definición y conceptos básicos
La humedad ascendente, también denominada humedad por capilaridad o humedad por ascensión capilar, es un fenómeno físico-químico que afecta a los materiales porosos de las estructuras de edificios, como muros, cimientos y soleras. Este proceso ocurre cuando el agua presente en el terreno es absorbida por los materiales debido a la acción de fuerzas capilares, las cuales superan la energía superficial del material, permitiendo que el agua ascienda desde el suelo hacia las partes superiores de la estructura.
Este tipo de humedad es especialmente común en construcciones antiguas con cimientos poco profundos, en edificios situados en zonas con alta pluviosidad o en terrenos con nivel freático elevado. Su presencia puede generar graves patologías estructurales y de habitabilidad, afectando tanto a la integridad física del edificio como a la salud de sus ocupantes.
Importancia del diagnóstico temprano
Un diagnóstico preciso y temprano de la humedad ascendente es fundamental para evitar daños irreversibles en la estructura del edificio, así como para minimizar los costes de reparación. La identificación oportuna permite implementar soluciones efectivas, como barreras físicas, químicas o electrofísicas, que detengan el avance del agua en el material.
Además, la humedad ascendente puede ser un indicador de problemas más profundos, como la falta de impermeabilización en los cimientos, la degradación de materiales o la presencia de fisuras que facilitan la entrada de agua. Por ello, su detección forma parte de un análisis integral de la salud estructural del edificio.
Mecanismos y causas de la humedad ascendente
Fundamentos físicos de la capilaridad
La capilaridad es el fenómeno por el cual un líquido asciende a través de un material poroso debido a la tensión superficial y las fuerzas de adhesión y cohesión entre el líquido y las paredes del material. En el caso de la humedad ascendente en edificios, el agua del terreno es absorbida por los materiales porosos (como ladrillos, morteros o piedra) y asciende verticalmente mediante pequeños conductos capilares.