Neurociencia en la arquitectura
Antecedentes generales.
Siendo la neurociencia, la ciencia que se ocupa del sistema nervioso, ha surgido como apoyo del estudio complejo del hombre la neurociencia cognitiva haciendo una síntesis entre la psicología cognitiva, la neurociencia y la ciencia de la computación. “El objetivo de la neurociencia es comprender la mente: como percibimos, nos movemos, pensamos y recordamos” (SUTIL & PERAN, 2012).
Establecer un equilibrio con nuestra mente y el espacio físico que habitamos mejora el bienestar del ser humano y facilita las funciones cognitivas, favoreciendo el diseño de espacios para la sanación, educación y creatividad es preciso aceptar la esencia histórica y encarnada de la existencia humana, la experiencia, la cognición y la memoria.
Fundamento científico.
Los estudios de neurociencias y psicología ambiental han desarrollado descubrimientos entre la arquitectura y el estudio del cerebro, siendo pionero el neurocientífico Fred H. Gage") del Instituto Salk para Estudios Biológicos, La Jolla, California que en 1998 junto a, Peter Eriksson del Hospital Universitario Sahlgrenska, Gotemburgo, Suecia, anunciaron el descubrimiento de que el cerebro humano es capaz de producir nuevas células nerviosas (neuronas) en la edad adulta y que esto se facilita con un entorno rico en estímulos.
A partir de esto la Academia de Neurociencias para la Arquitectura (ANFA [1]), fundada en el 2003 en San Diego, confía en que la ciencia del cerebro está en posibilidad de generar un desarrollo arquitectónico y su misión es promover las avances descubiertos de las líneas de la neurociencia al acercamiento del entendimiento de los estímulos humanos que provoca el edificio construido.
Relación con la arquitectura.
El contexto arquitectónico da a la experiencia humana una estructura única y significada por medio de proyecciones fotogramáticas y horizontes específicos para la percepción y la comprensión de nuestra propia situación existencial. (Pallasma, 2013).
Recientes hallazgos en las complejidades del estudio del cerebro humano y de los sistemas nerviosos enfatizan la naturaleza innata multisensorial de nuestras existenciales experiencias arquitectónicas.
El quehacer de la arquitectura se ha convertido en un socio en el desarrollo de conocimientos y de comportamientos, cuya finalidad es crecer las capacidades de estar al servicio de la sociedad.
La arquitectura siendo una disciplina socia, es importante conocer qué función tiene con respecto a otras disciplinas, particularmente con las neurociencias. La tarea de la arquitectura se extiende más allá de su materialidad, funcionalidad y dimensiones e incluso más allá de la estética, en la esfera mental y existencial de vivir.
Antonio Damasio neurólogo que estudia las bases neurobiológicas de la vida humana dice que “El cerebro puede actuar directamente sobre el objeto mismo que está percibiendo. Lo puede hacer modificando el estado del objeto, o alterando la transmisión de señales de este.”
La percepción del espacio arquitectónico como favorable o desfavorable en las emociones o comportamientos, está influenciada por experiencias y pensamiento individuales, así como por las carteristas de diseño en el espacio.
Investigadores.
Algunos investigadores comentan que: “Se trata de considerar cómo cada aspecto de un entorno arquitectónico podría influir sobre determinados procesos cerebrales, como los que tienen que ver con el estrés, la emoción y la memoria”, Eve Edelstein"), Ph.D., profesora, neuróloga y arquitecta.
John Zeisel"), indaga en el campo de la neurociencia para describir el impacto de los edificios y de los espacios en nuestras vidas. Se trata de “conocernos por dentro, para lograr concebir edificios y espacios en consonancia con nuestro bienestar no sólo físico, sino también mental”.
La neurociencia se asocia con la psicofísica, aquella que estudia el comportamiento y las reacciones a los diferentes espacios, de una manera pragmática, estímulo-respuesta también con la psicología ambiental, diseño biofilio y parte de otras tantas.
“Ciertamente tenemos restos similares en nuestra constitución mental, de nuestra historicidad biológica y cultural; un aspecto de tales profundamente memoria oculta fue señalada por Sigmund Freud y Carl G Jung , a saber, de arquetipos. Jung define arquetipos dinámicamente como ciertas tendencias de imágenes distintas a evocar ciertos tipos de asociaciones y sentimientos.” (Pallasma, 2013).
Investigaciones.
Meredith Bnasiak arquitecta investigadora adjunta ANFA (Academy of Neuroscience for Architecture) docente de la Universidad de Colorado en un seminario de posgrado sobre “Diseño con el cerebro en mente”, que se encargan de examinar las conexiones entre la ciencia cognitiva y nuestro medio ambiente.
Dentro de sus investigaciones junto al Dr. Layne Kalbfleisch, neurocientífico cognitivo y director de KIDLAB en el Instituto Krasnow, La Universidad de George Mason, realizaron un examen de los efectos de escala sobre la cognición en los niños y el envejecimiento de la población, y el papel de los estímulos visuales en la resolución de problemas.
Eve Edelstein doctora en neurofisiología trabajando con el profesor Eduardo Macagno y el Instituto de California de las Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Calit2), el equipo ha desarrollado sistemas síncronos para explorar el cuerpo humano y el cerebro de respuesta a diseñar mientras se está inmerso en plena escala, proyecciones tridimensionales de un edificio dentro de una realidad virtual “CAVE”.
Con una dádiva investigación de HMC Architects, crearon el software novedoso que permite a los arquitectos a experimentar inmediatamente y evaluar los cambios de diseño en el que múltiples hipótesis de diseño se puedan probar. El equipo desarrollo sistemas EEG remotos para rastrear la navegación y la atención visual, el seguimiento de como una persona reacciona a las señales de hallar caminos específicos y características arquitectónica.
REFERENCIAS.
DAMASIO, A. (2006). En busca de Spinza. Neurobiología de la emoción y los sentimientos. Barcelona: (Traducción castellana de Joandomenec) Editorial Crítica.
ERIKSSON, S. P., PERFILIEVA, E., BJORK-ERIKSSON, T., ALBORON, A.-M., NORDBORG, C., PETERSON, D., y otros. (1998). Neurogenesis inthe adult human hippocampus. Nature Medicine.
SUTIL, L., & PERAN, J. L. (2012). Neuroarquitetura y comportamiento del consumidor: una propuesta de modelo de diseño. Universidad Rey Juan Carlos, Barcelona.
BELL, P., GREENE, T. C., FISHER, J. D., & BAUM, A. (2001). Evironmental Psychology. Fifth edition.
Pallasmaa, Juhani, Mallgrave, Harry, and Arbib, Michael. Architecture and Neuroscience – a Tapio Wirkkala – Rut Bryk Design Reader. Espoo, Finland: Tapio Wirkkala Rut Bryk Foundation, 2013.
http://www.anfarch.org/.