Arquitectura neomudéjar
Introducción
El neomudéjar es un estilo artístico y arquitectónico que se desarrolló principalmente en la península ibérica a finales del siglo y principios del . Se enmarca dentro de las corrientes orientalistas de la arquitectura historicista imperante en Europa por aquella época.[1] El nuevo estilo se asoció especialmente a construcciones de carácter festivo y de ocio, como salones de fumar, casinos, estaciones de tren, plazas de toros o saunas.
En España el estilo neomudéjar fue reivindicado como estilo nacional por estar basado en un estilo propio de España, el arte mudéjar, estilo que también se encuentra en Italia o Portugal, por ejemplo. Arquitectos como Lorenzo Álvarez Capra, Emilio Rodríguez Ayuso o Agustín Ortiz de Villajos vieron en el arte mudéjar algo únicamente español y empezaron a diseñar edificios utilizando rasgos del antiguo estilo, entre ellos las formas abstractas de ladrillo y los arcos de herradura.
Sin embargo, lo que la historiografía ha considerado tradicionalmente como neomudéjar, son en muchos casos obras de estilo neoárabe (aunque no son el mismo estilo), puesto que utilizan elementos califales, almohades y nazaríes, siendo el único aspecto mudéjar el uso del ladrillo visto.[2].
Se ha considerado a la plaza de toros de Madrid de Rodríguez Ayuso y Álvarez Capra, obra de 1874, como el inicio del estilo neomudéjar, que sería continuado por otros arquitectos como Enrique María Repullés y Vargas, Joaquín Rucoba, Augusto Font Carreras, José Espelius Anduaga, Felipe Arbazuza") o Aníbal González.[1].
Ejemplos
Iglesias
El estilo neomudéjar hubo de competir con otros estilos también reclamados como estilos nacionales, como fueron el neogótico o el neorrománico, ambos preferidos por las autoridades eclesiásticas debido a la profusión con que fueron utilizados el románico y el gótico durante la Edad Media para la construcción de obras religiosas emblemáticas. Frente a estos estilos "cristianos", el arabizante neomudéjar no fue el escogido mayoritariamente por la Iglesia católica, si bien llegaron a construirse unas cuantas iglesias en este estilo en Madrid, como son la Iglesia de Santa Cristina "Iglesia de Santa Cristina (Madrid)") (1906), la de San Matías "Iglesia de San Matías (Madrid)") de Hortaleza (1877), la Iglesia de la Paloma (1912), de Álvarez Capra, o la Iglesia de San Fermín de los Navarros (1891) de Carlos Velasco y Eugenio Jiménez Correa.[1].