Arquitectura metaversa
Introducción
Metaverso es un universo posrealidad, un entorno multiusuario perpetuo y persistente que fusiona la realidad física con la virtualidad digital. Se basa en la convergencia de tecnologías, como la realidad virtual (RV) y la realidad aumentada (RA), que permiten interacciones multisensoriales con entornos virtuales, objetos digitales y personas. Por tanto, metaverso es una red interconectada de entornos inmersivos y sociales en plataformas multiusuario persistentes.[1][2].
Es un entorno donde los humanos interactúan e intercambian experiencias virtuales mediante uso de avatares "Avatar (Internet)"), a través de un soporte lógico en un ciberespacio, el cual actúa como una metáfora del mundo real, pero sin tener necesariamente sus limitaciones.[3].
Está compuesto generalmente por múltiples espacios virtuales tridimensionales, compartidos y persistentes, vinculados a un universo virtual percibido.[4][5].
En un sentido más amplio, metaverso puede referirse no solo a los mundos virtuales, sino a las experiencias multidimensionales de uso y aplicación de internet en su conjunto, especialmente el espectro que combina la web 2.0, la realidad aumentada, la tecnología de tercera dimensión y la realidad virtual.[6].
Hasta ahora se han identificado usos aplicados de metaverso en el terreno del entretenimiento, la teleeducación,[7][8] la telesalud, la telemedicina[9] y especialmente en el campo de la economía digital,[10] en donde comienzan a emerger nuevas formas de valor como los token no fungibles (NFT, por sus siglas en inglés).[11].
Si bien la experiencia más exitosa y reconocida de metaverso ha sido Second Life, se espera que la corporación Meta (anteriormente conocida como Facebook, Inc.), propiedad del magnate estadounidense Mark Zuckerberg, sea la que encabece la ejecución y los nuevos desarrollos en el campo de los metaversos en los próximos años, puesto que es la compañía global que más recursos humanos y tecnológicos está invirtiendo en este campo tecnológico, incluyendo tecnología de software y hardware.[12].
Existen también, otros proyectos relacionados con el mundo de las criptomonedas, como puede ser el caso de Decentraland, que ya tiene operativo su propio metaverso.[13].
Historia
El término «metaverso» tiene su origen en la novela Snow Crash publicada en 1992 por Neal Stephenson, que recrea un universo consensuado basado en nuestro propio universo.[14] En la novela el término «metaverso» hace referencia a un mundo virtual ficticio[15] o un espacio virtual colectivo y compartido con frecuencia creado por convergencia y compatibilización con un aspecto de la realidad externa.