Arquitectura indígena
Introducción
La arquitectura amerindia es la arquitectura de los pueblos indígenas de América, tanto antes como después de la colonización europea. Los estilos arquitectónicos de las Américas son increíblemente diversos. Al igual que los países de Europa, Asia y África, cada nación amerindia tiene una larga y rica historia de innovación y estilos arquitectónicos. Estos estilos van desde las grandes pirámides de Mesoamérica hasta las grandes metrópolis urbanas de las culturas del misisipiana y el Chaco.
Durante la colonización europea, muchas de las grandes ciudades de América fueron destruidas y los pueblos amerindios sufrieron un gran genocidio y una opresión social extrema. Solo en las últimas décadas se ha permitido a los arquitectos amerindios asistir a universidades de arquitectura y completar su formación.[1] En la actualidad, los arquitectos amerindios de países como Canadá, Estados Unidos y Bolivia están diseñando edificios que reflejan la larga historia y las ricas prácticas arquitectónicas de su pueblo.[2].
América del Norte precolombina
Misisipi
La cultura Misisipi surgió con el cultivo de plantas Norteamericanos como el maíz y habas llevando al crecimiento de la población. El aumento de la densidad de población dio lugar a centros urbanos y señoríos regionales, de los cuales el más importante fue el asentamiento conocido como Cahokia, en el actual Illinois.[3] Sociedades estratificadas se desarrollaron con hereditarias élites religiosas y políticas, floreciendo en que hoy es el Medio Oeste, Este y Sureste de los Estados Unidos desde 800 d. C. al 1500 d. C.[4][5].
Los principios históricos de los Creek fueron probablemente descendientes de la Cultura de los Montículos en la cultura Misisipi alrededor del río Tennessee en la moderna Tennessee,[6] Georgia y Alabama. Es posible que hubieran estado relacionados con los Utinahica del sur de Georgia. En el momento que los españoles hicieron sus primeras incursiones hacia el interior desde las costas del Golfo de México, muchas ciudades del Misisipi estaban ya en declive o abandonadas.[7] La región fue descrita mejor como un conjunto de señoríos indígenas de un tamaño moderado (como el señorío Coosa en el río Coosa) intercaladas con pueblos completamente autónomos y grupos tribales. El final de la cultura Misisipi es lo que se encontraron los primeros exploradores españoles, comenzando el 2 de abril de 1513, con la llegada a Florida de Juan Ponce de León y en 1526 con la expedición de Lucas Vázquez de Ayllón en Carolina del Sur.[8] with notable exceptions being Natchez") communities. These maintained Mississippian cultural practices into the 18th century.[9].