Arquitectura hotelera histórica
Introducción
El Hotel Palace de Madrid, llamado oficialmente desde el 1 de marzo de 2000 The Westin Palace, Madrid, es una instalación hotelera situada en el distrito Centro "Centro (Madrid)") de Madrid (España) en la Carrera de San Jerónimo, con fachadas a la plaza de Cánovas del Castillo, calle del Duque de Medinaceli y plaza de las Cortes.[2] El hotel fue construido por el empresario hostelero de origen belga George Marquet por sugerencia personal de Alfonso XIII.[3][4] El edificio, con sus cuatrocientas habitaciones, empleó el novedoso material constructivo denominado hormigón armado, siendo erigido en un periodo de quince meses, y abriendo sus puertas al público el 12 de septiembre de 1912 (dos años después que su vecino Ritz "Hotel Ritz (Madrid)")). En la fecha de su construcción fue el hotel más grande de Europa. Entre sus novedades hosteleras de la época se encontraba la incorporación de teléfono, interfonos e inodoros en cada habitación. Los bajos del edificio fueron famosos en Madrid por ofrecer servicios diversos,[5] tales como los salones de baile denominados el "The del Palace", los salones de jazz del Rector's Club y la cervecería "La Brasserie". En los años cuarenta se instaló el Cine Palace y posteriormente las cadenas Starbucks y Vips. Actualmente el hotel forma parte del grupo hotelero Marriott International.
Historia
Contenido
Los avances técnicos y de calidad en el transporte ferroviario español tuvieron como primer efecto una mayor afluencia de visitantes a la ciudad. Ya desde 1883 existía el servicio Wagon-Lits") entre París y Madrid, pero la incorporación de coches-cama permitía un viaje entre ambas capitales más cómodo. Este sistema substituía al lento y pesado servicio de diligencias (el denominado servicio de la Compañía de Diligencias Peninsulares y Postas")).[6] Esta situación incrementaba el número de visitantes a Madrid con necesidad de un alojamiento. Las Fondas acogían a los diversos viajeros, nacionales e internacionales que llegaban a la Capital de España, en algunos Palacetes, casas de particulares.[7] En muchos de los hoteles de comienzos de siglo no había buenas instalaciones, y es esta razón por la que a menudo había un servicio inodoro por planta. Pero pronto surgía en la ciudad la necesidad de atender una nueva tipología de viajero, acomodado y con gran nivel adquisitivo. Otras mejoras afectaban al desarrollo de la ciudad como era el caso de la instalación eléctrica en las viviendas (en 1915 Madrid ya superaba los cien mil abonados), el transporte mediante tranvías con trole. Entre los avances urbanísticos") de la época cabe destacar la evolución del Ensanche de Madrid que afectaba a los barrios de Salamanca, así como a los de Argüelles y Ventas "Ventas (Madrid)"). En 1910 se daba comienzo a las obras de construcción de la Gran Vía madrileña que abría una gran calle a través del denso casco urbano del centro de la capital, esta obra duraría 21 años. A pesar de su construcción la carestía de habitaciones de lujo se mantendría en España hasta bien entrados los años setenta.