Arquitectura fractal
Introducción
Un fractal se puede entender como un patrón repetitivo; esto quiere decir que una misma forma se repite al observar la naturaleza en diferentes escalas. Los ejemplos más comúnmente citados son los copos de nieve.
Benoit Mandelbrot acuñó el término Geometría Fractal en 1975 y él mismo observó su relación con arquitectura. La propiedad matemática clave de un objeto fractal es que su dimensión métrica fractal es un número no entero, los fractales son objetos de cualquier tipo, en los que su superficie es irregular, pero en la cual esa irregularidad se repite geométricamente en diferentes escalas. La estructura tendrá los mismos elementos básicos, ya sea visto como un conjunto, o analizando sus partes; son infinitamente complejos, pero se desarrollan a través de interacciones, lo que permite estudiarlos por medio de secuencias.
En Arquitectura
Contenido
En esta disciplina se han llevado a cabo varios análisis y comparaciones con la arquitectura Fractal, porque se considera que muchos arquitectos de la antigüedad, basaron sus diseños en los principios fractales. Importantes edificios de la antigüedad, arquitectura vernácula y el diseño urbano de ciudades alrededor de todo el mundo han presentado en su diseño patrones relacionados con estos. En losetas para piso son muy comunes los patrones de fractales.
Clasificación
En la naturaleza hay objetos que presentan características fractales. Si se toma una rama de algún árbol, se verá que su forma es semejante a la del árbol y lo mismo se notará comparando las ramas más pequeñas, pero llegará un punto en el que el árbol no puede descomponerse más, es decir que no será un fractal perfecto.
El utilizar algoritmos como herramientas del diseño. Nos permite generar proyectos que exploran los algoritmos y la computación como una herramienta de diseño generativo y que combinados a los actuales procesos de diseño produciendo una nueva e inusual forma arquitectónica, que podemos denominar Arquitectura Fractal que aunque ya se veían casos de este tipo de arquitectura, en edificaciones construidas hace siglos.
Un ejemplo es: La esponja de Menger, donde a medida que se aumentan las iteraciones la superficie aumenta hasta tender al infinito, al mismo tiempo que encierra un volumen que tiende a cero.