Arquitectura emocional técnica
Introducción
Werner Mathias Goeritz Brunner (Danzig, hoy Gdansk; 4 de abril de 1915 - Ciudad de México; 4 de agosto de 1990) fue un escultor, poeta, historiador del arte, arquitecto y pintor mexicano de origen alemán. Asociado a la tendencia de la abstracción constructiva e impulsor de la arquitectura emocional. Tras la Segunda Guerra Mundial, se estableció en México, donde dejó uno de los legados artísticos más importantes de la historia cultural del país. Fue uno de los protagonistas de la modernidad plástica y arquitectónica mexicana.[1].
Biografía
Nació en Danzig (actual Gdansk), Polonia y pasó su infancia y juventud en Berlín, donde realizó estudios de pintura, historia del arte y filosofía.
Cursó estudios de medicina en la Universidad de Berlín durante un año, pero sus inquietudes eran de índole estética, por lo que optó por estudiar arte en la Escuela de Artes y Oficios de Berlín-Charlottensburg y se doctoró en Filosofía e Historia del Arte en la Universidad de Berlín. Tras el ascenso del nacionalsocialismo, abandona Alemania en 1936 y emprendió un viaje por Europa y el norte de África. Las pinturas de su primera etapa están marcadas por la guerra y en ellas se acusa la influencia de los grupos expresionistas alemanes «Die Brücke» y «Der Blaue Reiter».
Vivió en Tetuán, Marruecos español en 1941 y al año siguiente se casó con Marianne Gast, escritora y compañera suya durante más de quince años. Posteriormente, se trasladó a Granada (en 1945), donde siguió con su trabajo artístico al lado de importantes artistas de la vanguardia. En 1948 se trasladó a Santillana del Mar, donde fundó la Escuela de Altamira —proyecto que emergió como consecuencia de una exposición colectiva de pintura de la comunidad local—. A su lado participaron los artistas Ángel Ferrant, Ricardo Gullón y Pablo Beltrán Heredia. Tuvieron como una de sus principales misiones la ampliación de los lenguajes, las técnicas y los modelos de representación de la expresión, unidos bajo el lema: "Todos los hombres, por fin hermanos, se convierten en artistas".
Gracias a esta labor, el periodista, escritor y filósofo, Eugenio d'Ors nombró al joven artista miembro de la Academia de las Artes (en España), en reconocimiento al proyecto que desarrolló en Santillana del Mar.
Como miembro distinguido de la academia en Madrid, Goeritz criticó fuertemente a la institución y a la mala prensa de arte del lugar, lo que provocó que en un par de días fuera expulsado de la misma y, como consecuencia, le fuese negado su visado en España. Ante la imposibilidad de permanecer más tiempo en España, viajó a México gracias a la recomendación que el artista Alejandro Rangel Hidalgo hizo al arquitecto Ignacio Díaz Morales, quien trabajaba en la construcción del programa de estudios de la entonces recién inaugurada Escuela de Arquitectura de Guadalajara, ya que el rector general de esta universidad, Jorge Matute Remus, quiso incorporar a profesionales europeos, por lo que se trasladó a la ciudad de Guadalajara "Guadalajara (México)"), Jalisco, México, en 1949; lugar en el que da inicio a su renombrado Taller de Educación Visual, en el que difundió las enseñanzas de la Bauhaus. Fue en ese contexto donde conoció al ingeniero Luis Barragán y al pintor Jesús Reyes Ferreira, con quienes, en años posteriores, realizó varios proyectos de relevancia para la historia del arte y la arquitectura mexicanas.