Barroco novohispano
La combinación de influencias decorativas indígenas y árabes, con una interpretación extremadamente expresiva del churrigueresque, podría explicar la variedad e intensidad del barroco en la Nueva España. Aún más que en su equivalente español, el barroco americano se desarrolló como un estilo de decoración del estuco. Fachadas con torres gemelas de muchas catedrales americanas del siglo tienen raíces medievales.
Al norte, la provincia más rica del siglo , Nueva España, el actual México, produjo una arquitectura fantásticamente extravagante y visualmente frenética que es el churrigueresque mexicano. Este estilo ultrabarroco culmina en los trabajos de Lorenzo Rodríguez, cuya obra maestra es el Sagrario Metropolitano en Ciudad de México (1749–1769). Otros ejemplos notables se encuentran en remotos pueblos mineros. Por ejemplo el santuario de Ocotlán "Ocotlán (Tlaxcala)") (comenzado en 1745) es una catedral barroca de primer orden, cuya superficie está cubierta de baldosas rojas brillantes, que contrastan con una plétora de ornamentos comprimidos aplicados generosamente en la portada y los flancos de las torres. La auténtica capital del barroco mexicano es Puebla, donde la abundancia de baldosas pintadas a mano y piedra local gris llevaron a una evolución muy personal y localizada del estilo, con un pronunciado sabor indígena.
El barroco novohispano es un movimiento artístico que apareció en lo que hoy es México a finales del siglo , aproximadamente, y que se preservó hasta mediados del siglo . Proveniente de la palabra portuguesa barrueco que significa impuro, abigarrado, extravagante, osado, el ejemplo más impactante del arte barroco novohispano se encuentra en la arquitectura religiosa, donde los artesanos indígenas le dieron un carácter único. Destacan la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México con su Altar de los Reyes, la iglesia de Santa María Tonantzintla (Estado de Puebla), el convento jesuita de Tepotzotlán (Estado de México), la Capilla del Rosario en la iglesia de Santo Domingo en la ciudad de Puebla, el convento y el templo de Santo Domingo de Guzmán de Oaxaca"), y la iglesia de Santa Prisca en Taxco (Estado de Guerrero).
El ethos barroco sacudió en México las formas y proporciones clásicas para contribuir a forjar así una identidad mexicana. El barroco novohispano es el redescubrimiento y la refundación de la herencia española, a partir del siglo . El estilo barroco representa una experiencia de sobrevivencia cultural por parte de los indígenas, enriqueciéndola y transformándola. México y el barroco comparten su historia, con la llegada de la civilización ibérico-europea y el mestizaje cultural.
La población marginal de las ciudades novohispanas, abrumadoramente indígena y gitana, emprendió, hacia el siglo , la construcción de una nueva identidad (ante el fracaso de la tentativa de imponer pura y simplemente la cultura europea a través de la evangelización). Fueron sobre todo los indígenas avecindados en las ciudades quienes, aprovechando su otredad, pudieron reconstruir las formas venidas de la península ibérica y el resto de Europa. Los indígenas habían visto derrumbarse su cosmovisión ancestral y se vieron obligados a transformar su identidad, adoptando las formas y técnicas de los conquistadores pero con un contenido propio. Como resultado, transformaron también la forma de ver el mundo de los criollos y mestizos novohispanos, forjadores todos ellos de la actual sociedad mexicana.
Las catedrales novohispanas son buenos ejemplos del estilo madera. Durante el siglo comenzaron a construirse grandes catedrales con predominio del estilo Plateresco y del estilo gótico tardío.
En el punto culmen del barroco novohispano se manifestó el churrigueresco, el estilo herreriano y el barroco novohispano con elementos indigenistas policromados.
Sin lugar a duda la catedral de la ciudad de Puebla") es la catedral que tiene la mayor mezcla de estilos arquitectónicos, ya que la convierte en única en el mundo por ser un buen ejemplo de la arquitectura virreinal.
La Biblioteca Palafoxiana es considerada la primera biblioteca pública del continente americano. Fundada por el obispo español Juan de Palafox y Mendoza en 1646.[4].
Ubicada en el centro histórico de la Puebla de los Ángeles, esta biblioteca es orgullo del barroco y Monumento Histórico de México desde 1981. El obispo Palafox donó su librería personal, compuesta de cinco mil volúmenes ante el notario Nicolás de Valdivia el 5 de septiembre de 1646, para que fuera consultada por todos aquellos que quisieran estudiar, pues su principal condición fue que estuviera abierta al público y no solo a eclesiásticos y seminaristas.[5].
La creación de esta biblioteca fue aprobada por cédula real en diciembre de 1647 y reconfirmada por el papa Inocencio X en 1648. Durante más de 360 años, la Biblioteca Palafoxiana, ha estado asentada en el Antiguo Colegio de San Juan dentro del Seminario fundado por Palafox y Mendoza. Si bien la construcción de la bóveda, tal como se encuentra en nuestros días fue realizada en 1773, por el Obispo Francisco de Fabián y Fuero, quien mandó levantar los dos primeros pisos de la estantería, la cual es un fino trabajo de los ebanistas novohispanos que trabajaron de manera armoniosa las maderas de ayacahuite, polocote y cedro. De esta época data el delicado retablo donde se ubica la efigie de la Madonna de Trapani, óleo que se presume fue realizado tomando como modelo la escultura que Nino Pisano hiciera de la Virgen en el siglo . Posteriormente, en el siglo , se colocó un tercer nivel debido a que se había incrementado el número de volúmenes que se encontraban en la biblioteca.[6].
Después de la independencia de México en 1821, la misión jesuítica de Nuestra Señora de Loreto entró en decadencia, el Fondo Piadoso de las Californias instituido a favor de los jesuitas por el marqués de Villapuente de la Peña y su esposa la marquesa de las Torres de Rada"), para apoyar la evangelización de las californias desapareció con su expulsión, los indígenas de la región desaparecieron por las enfermedades que llevaron los europeos a la península, los frailes franciscanos al marchar hacia la Alta California cedieron el lugar a los dominicos que no traían la enjundia de los primeros misioneros, y sin embargo la misión sobrevivió al abandono, al contrario de muchas otras misiones fundadas en la península de Baja California por clérigos jesuitas, franciscanos y dominicos que quedaron abandonadas hasta desaparecer totalmente.
El día de hoy la Misión de Nuestra Señora de Loreto es la joya de las misiones fundadas en la península. La reactivación de la economía y construcción de infraestructura de comunicaciones en Baja California Sur a partir del siglo pasado ha redundado en beneficio de la misión, lejos quedaron los días de privaciones. En 1992, la población de Loreto, antigua capital de Las Californias alcanzó el rango de capital de municipio.
La misión fue fundada en 1699 por el misionero jesuita Eusebio Francisco Kino, que a menudo visitaba y predicaba en el área. La iglesia de la misión original, aproximadamente a 3 kilómetros () lejos, era vulnerable a ataques de apaches quienes finalmente la destruyeron por el año 1770. Carlos III de España prohibió a todos los jesuitas de tierras españolas en América en 1767 debido a su desconfianza de los jesuitas. A partir de este tiempo, la Misión de San Xavier del Bac fue conducida por los franciscanos más flexibles "y confiables". El edificio actual fue construido bajo la dirección de los padres franciscanos Juan Bautista Velderrain") y Juan Bautista Llorenz") principalmente con mano de obra nativa, la cual realizó el trabajo en el periodo de 1783-1797, con un préstamo de 7000 pesos y es utilizada principalmente por la comunidad cristiana del Distrito de Tohono O'odham.A diferencia de las otras misiones españolas en Arizona, San Xavier continúa activa y dirigida por franciscanos; continua asimismo sirviendo a la comunidad nativa para la cual fue construida. La Misión de San Xavier y los indios conversos fueron protegidos por el presidio de Tucsón, establecido en 1775.
En su exterior, la Misión, de color blanco, tiene un diseño de inspiración morisca, elegante y simple, con una entrada decorada ornamentadamente . No existen archivos de los arquitectos, constructores, y artesanos responsables de crearlo y decorarlo. La mayor parte del trabajo fue proporcionado por los indios locales, y se cree que ellos proveyeron la creatividad artesanal. Los invitados que entran en las puertas esculpidas de madera de mesquite, son golpeados por la frescura del interior, y los colores deslumbrantes de las pinturas, talla, frescos y estatuas. El interior es lujosamente decorado con ornamentos mostrando a una mezcla de la Nueva España y adornos artísticos indígenas.
El plano de la iglesia representa a la cruz latina clásica. El pasillo principal es separado del santuario por el crucero, con capillas al uno o el otro final. La cúpula encima del transepto tiene 16 m de alto y está sostenido por arcos y esquinches"). Al menos tres artistas diferentes pintaron las ilustraciones dentro de la iglesia. Es considerada la misión con la arquitectura española más fina en los Estados Unidos.
Hacia el año de 1535 se inició la construcción de la fortaleza principalmente con piedra de coral del lugar, con el fin de proteger del fondeo a las embarcaciones por el mal tiempo, pero principalmente y junto con la desaparecido sistema de murallas y baluartes de la ciudad de Veracruz, proteger a este importantísimo puerto de los ataques de piratas y corsarios. Con el paso del tiempo, San Juan de Ulúa se convirtió en la fortaleza más formidable de su tiempo en esta parte del hemisferio.
El 23 de septiembre de 1568, sus muros fueron testigos de la batalla de San Juan de Ulúa, en la que una flota de escoltas de la Armada Española, al mando del general Francisco Luján") batió a una flota de piratas ingleses bajo mando de Francis Drake y John Hawkins.
Ya para comienzos del siglo y al ser consumada la independencia mexicana del dominio de España en 1821, la fortaleza e isla se convirtieron en el último baluarte de la metrópoli por recuperar su antiguo dominio. La fortaleza capituló el 18 de noviembre de 1825.
Los encargados de los trabajos fueron el maestro Juan de Dios Trinidad Pérez y Francisco Ortiz de Castro. Fue concluida el 7 de noviembre de 1809.[7] Su fin principal era el almacenaje de granos, sin embargo dicha función duró poco ya que a los pocos meses, en septiembre de 1810, la ciudad fue tomada por los insurgentes independentistas.
El presidio fue un instrumento de defensa y pacificación territorial, defendiendo en sus inicios las rutas y caminos, poblando de esta manera el norte de México. Este sistema presidial surge como una estrategia de poblamiento por los españoles durante el Virreinato que consistía en una edificación para defender a los soldados y funcionar como refugio temporal ante los ataques, la cual era desmontada una vez que se pacificaba la zona.
Cada presidio era construido a una distancia prudente de otro que permitiera el mutuo apoyo. Al ser desmontado el presidio era olvidado y convertía posteriormente en una población que aprovechaba cualquier resto de construcción abandonada para hacer sus casas, trojes y formando la plaza principal que alguna vez fue el espacio central del presidio. Estaba conformada por un Oficial Jefe y 45 hombres divididos en tres secciones de 15 hombres cada una, las cuales se turnaban para hacer guardia.