Salud y Entorno Construido
La relación entre la salud y el entorno construido puede ser determinada bajo diferentes enfoques como lo son:.
•El entorno construido, que abarca elementos físicos como edificaciones, calles, espacios abiertos e infraestructura en general, y su condición para promover actividad física.
•La clasificación y el uso de suelo, y sus efectos en la calidad de agua, del aire y de sanidad en general.
•La morfología de las ciudades y su influencia en los estilos de vida de las personas.
•La influencia de las áreas de recreación, parques y jardines en la salud mental.
Salud Alimenticia
En el año 2010 se sanciona y en 2013 se reglamenta la ley de “Alimentación Saludable- Niños, Niñas y Adolescentes en Edad Escolar” (CABA Ley N° 3.704), que provee un marco regulatorio vinculado con la implementación de acciones y políticas educativa de Educación Alimentaria Nutricional en las escuelas. Propone pautas para los servicios alimentarios brindados en el ámbito escolar, regula el funcionamiento de los kioscos e impulsa la Educación Alimentaria Nutricional, tanto en el ámbito público y privado. De esta manera tiene como objetivo principal potenciar el consumo de alimentos saludables en las escuelas y generar cambios en la conducta alimentaria de niños, niñas y adolescentes. (Ley 3704, Buenos Aires 2010).
El hombre siempre tuvo una alimentación diversificada lo que le ha permitido vivir y adaptarse en diferentes climas y geografías, utilizando los recursos que la naturaleza le brindaba. De esta manera, se pudo garantizar la incorporación de todos los nutrientes que el cuerpo necesitaba. (Fischler, 1995).
Así es como el concepto de alimentación saludable a lo largo de la historia ha ido evolucionando y al día de hoy, puede existir más de una manera de definirlo.
Desde nuestro enfoque, entendemos que una Alimentación Saludable es aquella que aporta alimentos seguros, nutritivos y culturalmente aceptados, necesarios para crecer y desarrollarse de manera adecuada, mantener y conservar la salud, evitar enfermedades; contribuyendo además con el equilibrio del medio ambiente..
El médico argentino Pedro Escudero (Buenos Aires, Argentina, 1887-1963), conocido como el “padre de la nutrición” en nuestro país y fundador y primer Director del Instituto Nacional de la Nutrición, definió a la Nutrición como un estado de salud que se puede evaluar y modificar y que es el resultado de tres tiempos que se relacionan entre sí: alimentación, metabolismo y excreción. Así, enmarcaba a la alimentación desde la elección del alimento hasta el momento de la absorción de los nutrientes.
La alimentación para Escudero debía basarse en 4 leyes fundamentales, que se relacionan entre sí:.
Ley de la cantidad: “La alimentación debe ser suficiente para cubrir las exigencias calóricas del organismo y mantener el equilibrio de su balance”. Es decir, a través de los alimentos es necesario reponer la cantidad de energía que el organismo consume a diario para realizar sus funciones.
Ley de la calidad: “El régimen alimentario debe ser completo en su composición para ofrecer al organismo todas las sustancias que lo integran”. Es decir que una ingesta de alimentos variados proporcionará todos nutrientes que integran el organismo. Si la alimentación carece de variedad, posiblemente resulte incompleta.
Ley de la armonía: “Las cantidades de los diversos principios nutritivos que integran la alimentación deben guardar una relación de proporción entre sí”. Surge así el concepto de proporcionalidad entre los distintos componentes; es decir que no deben administrarse de modo arbitrario, pues se corre el riesgo de carencia de algún nutriente. Por tal motivo, en una persona sana, se debe incorporar el 50-60% de las calorías diarias a través de los hidratos de carbono; el 25-30%, a través de las grasas, y entre el 10-15%, a través de las proteínas.
Ley de la adecuación: “La finalidad de la alimentación está supeditada a su adecuación al organismo”. La finalidad de la alimentación es satisfacer todas las necesidades del organismo; en el hombre sano debe conservar la salud y en el hombre enfermo debe favorecer la curación y mantener el estado general. La adecuación se logra si la alimentación se adapta a los gustos, hábitos, creencias culturales y religiosas, estado de salud, etc. del individuo que la ingiere. (López, 2014).
A través de estas leyes se sentaron las bases para el nacimiento y crecimiento de la ciencia de la nutrición en la Argentina. Con el tiempo, los conocimientos en esta ciencia y la alimentación misma han ido evolucionando, lo que explica el surgimiento de nuevas herramientas o lineamientos sobre alimentación.
Salud Física
La salud física puede ser vista como la ausencia de enfermedad, o el proceso por el cual la condición física de una persona puede capacitar niveles saludables de resistencia, fuerza, agilidad, habilidad, coordinación y flexibilidad. La alimentación, el ejercicio físico, el descanso y la higiene son los factores principales que influyen sobre la salud.
Investigaciones inclinadas a identificar los factores del entorno que influyen en la salud física de las personas han determinado que la morfología de las ciudades y los elementos que la componen incitan comportamientos y decisiones comunes entre sus habitantes de acuerdo a las actividades que permiten y favorecen sus espacios. Las ciudades difusas, con baja densidad y con usos de suelo categorizados tiene como efecto la dependencia del vehículo como medio de transporte. Estos modelos de urbanización en los que existen largas distancias que separan las zonas de residencia, de comercio y de instituciones han impulsado el uso de los vehículos de motor y consecuentemente ha incrementado la contaminación del aire y la incidencia de enfermedades respiratorias como el asma. Este tipo de ciudad de fisionomía dispersa presenta un diseño urbano que responde prioritariamente a las necesidades del automóvil y por ende induce a estilos de vida sedentarios con ausencia de actividad física que terminan contribuyendo a la incidencia de sobrepeso y obesidad.[5].
De acuerdo al Cuerpo comisionado a la Salud Pública de Estados Unidos las personas que practican actividad física presentan una menor tasa de mortalidad, menor riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares, prevención de presión sanguínea alta, menor riesgo de cáncer de colon, bajo riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, reducción de peso y buena distribución de grasa corporal, alivio hacia síntomas de depresión y ansiedad, mejora del estado anímico, y una mejora aparente de la calidad de vida y el bienestar psicológico en términos asociados a la salud. El entorno físico es determinante en los estímulos de actividad física, y su caracterización puede presentar oportunidades y barreras para las personas que participan en ejercicios físicos. La presencia o ausencia de aceras, de iluminación en las calles, de tráfico y de espacios seguros son variables del entorno que tienen un rol en la motivación de las personas para realizar actividad física. El centro para el control y la prevención de enfermedades de Estados Unidos ha determinado que las principales razones que desalientan a la práctica de ejercicio físico son la carencia de facilidades como parques y espacios abiertos, y el sentimiento de inseguridad asociada a estos espacios.[6].
Salud Mental
Desde la perspectiva de la salud mental podemos observar nuestros entornos vivideros y encontrarnos zonas urbanas con acumulación de factores de riesgo psicosociales y sociales. Se conoce que estos factores tienen influencias negativas en la salud mental, asociándose a trastornos mentales.
Aquellos entornos que favorecen las relaciones sociales y afectivas, ya sean familiares, profesionales, o vecinales, aquellos que favorecen la integración del individuo y su desarrollo personal, así como los que promueven una buena forma física resultan muy importantes en la contención del sufrimiento mental causado por circunstancias externas o internas. Aquellos que contienen elementos naturales, como parques, jardines, patios, zonas de recreación, están asociados a la reducción de estrés y ansiedad de la vida urbana, al aumento del rendimiento de trabajo, a la mejora de atención en niños con trastorno de déficit de atención y a la mejora en el desarrollo cognitivo y emocional de los niños.[7].