Arquitectura de escuelas
Introducción
La arquitectura escolar en la Ciudad de Buenos Aires comprende los establecimientos educativos de niveles primario y secundarios construidos por la administración pública, tanto de rango nacional como local. Tiene su piedra fundacional hacia 1857 y lleva más de ciento cincuenta años de desarrollo y evolución, pasando por distintas etapas, reflejo de diversas concepciones ideológicas y estéticas.
Historia
Período colonial y post colonial
En la época de la dominación española, existió en la ciudad de Buenos Aires un precario sistema educativo conocido como “Escuelas del Rey”, eran gratuitas y sostenidas por fondos del Cabildo, que becaba a un número reducido de alumnos. Convivían con las escuelas católicas que funcionaban en distintos conventos y parroquias de la ciudad. Con la Independencia de la Argentina del Imperio español, pasaron a ser denominadas “Escuelas de la Patria”.
Durante todo este lapso temporal, no existió una arquitectura escolar como tal, ya que las escuelas funcionaban precariamente en locales o viviendas rentadas por el Cabildo a particulares, situación que se prolongaría durante la primera mitad del siglo , con el gobierno de Juan Manuel de Rosas.
Período del Estado de Buenos Aires
Recién en la breve existencia del Estado de Buenos Aires, independizado de las Provincias Unidas del Río de la Plata entre 1852 y 1861, se dio el primer paso hacia la construcción de edificios para la Educación, pensados con este objetivo desde el comienzo. Cuando en 1856, el gobernador de Buenos Aires Pastor Obligado creó el Departamento de Escuelas, nombró al frente a Domingo Faustino Sarmiento, quien decidió instalar la Escuela Modelo de Catedral al Sud en una parte de la casona colonial en donde había vivido la familia de Rosas (calle Moreno, entre Bolívar y Perú). Aunque no se trató de un edificio a nuevo, fue la primera vez que se adecuó una construcción especialmente para dar clases en ella.
La obra de la Escuela Modelo se comenzó en diciembre de 1857 y se inauguró en 1858. Sarmiento agregó a la vieja casa un piso alto y adecuó los interiores para que las habitaciones se transformaran en aulas, además de techar el viejo patio interior para que funcionara como salón principal.