Arquitectura de ensayo
Introducción
La cabaña o choza primitiva (en francés: cabane rustique[1]), en teoría e historia de la arquitectura, es un concepto que explora los orígenes de la arquitectura y de su práctica, una reflexión sobre la relación antropológica entre el hombre y el entorno natural como base fundamental para la creación de la arquitectura. La idea que subyace en la cabaña primitiva es que la forma arquitectónica ideal es la encarnación de lo que es natural.
Aunque las referencias a una cabaña primitiva como origen de la arquitectura, que luego evolucionó al templo y tras perfeccionarse derivó en los órdenes clásicos, se encuentran ya en los primeros tratadistas, la cabaña primitiva como teoría de la imagen última de la verdad arquitectónica surgió en Francia a mediados del siglo y su discusión siguió hasta mediados del siglo , teorizada por vez primera y con fortuna por el abad francés Marc-Antoine Laugier (1753). Laugier en su obra Essai sur L'Architecture [Ensayo sobre la Arquitectura][2] proporcionó una alegoría del hombre en la naturaleza y su necesidad de refugio que supuso una aproximación a la esencia de la arquitectura y su práctica. Ese ensayo fue sin duda uno de los primeros intentos significativos de teorizar el conocimiento arquitectónico tanto científica como filosóficamente. Su enfoque fue después explorado en la teoría arquitectónica para especular sobre el destino posible de la arquitectura como disciplina.
Orígenes de la cabaña primitiva: Essai sur l'architecture (1755)
Contenido
El relato mítico de la invención de una cabaña primitiva aparece por vez primera en De Architectura de Vitruvio al mostrar las ventajas del fuego:.
En Vitruvio aparecen ya varias ideas que informaran la tratadistica renacentista: la arquitectura como respuesta a la necesidad de protegerse; su desarrollo continuo como arte desde ese origen utilitario; la identificación del nacimiento de la arquitectura y el de la sociedad con la salida del hombre del estado de Naturaleza; y la creencia de que la Naturaleza dicta a la Arquitectura una serie de reglas «naturales» que debe imitar.
Pero François Blondel tenía otra idea de la cabaña primitiva que exponía al analizar el paso de la construcción en madera a la pétrea, entendiendola como origen de la arquitectura como arte, no como mera construcción. Esa idea será retomada por Claude Perrault en su al señalar una separación radical entre la construcción como respuesta a una necesidad utilitaria y la arquitectura como arte, negando derivase la segunda de la primera. La arquitectura no imitaría a la Naturaleza y con ello negaba la teoría de la cabaña original.