Arquitectura de chalets históricos
Introducción
El estilo Mar del Plata, también llamado "chalet marplatense",[1] es un estilo arquitectónico utilizado principalmente en los chalets desarrollados entre las décadas de 1930 y 1950 en la ciudad de Mar del Plata, Argentina. La producción de estas viviendas se extendió también a las ciudades vecinas de Necochea y Miramar "Miramar (Buenos Aires)").[2].
Orígenes
El estilo surge del pintoresquismo, especialmente su vertiente relacionada con el chalet californiano, debido a que comparte algunas características con el así llamado ranch style house originado en California, Estados Unidos. Así, el chalet marplatense está relacionado con la arquitectura pintoresquista de las originarias residencias veraniegas construidas durante las primeras décadas de la villa balnearia.[3].
En los primeros años del siglo , la movilidad social en Mar del Plata era muy dinámica, superior inclusive a aquella que se percibía en la ciudad de Buenos Aires, debido mayormente a una incipiente clase media, que dependía de actividades como los servicios turísticos, la industria de la construcción, y el comercio.[4] Fue durante esta época que surgió este estilo de casa, no como resultado de un proceso dirigido por tecnócratas "Tecnocracia (burocracia)"), sino como un logro de la clase media, que tradujo sus ideales en una nueva forma arquitectónica que reconvertía las principales características de las grandes mansiones de la belle epoque a una escala doméstica.[5].
Características
Los grandes chalets fueron en principio la obra de constructores con una gran experiencia en obras del eclecticismo "Eclecticismo (arte)") propio de las grandes fincas de veraneo,[6] localmente conocido como "pintoresquismo marplatense".[7] Sin embargo, el nuevo estilo fue rápidamente adoptado y validado por idóneos, constructores y jóvenes arquitectos de la ciudad, como Auro Tiribelli, Córsico Piccolini y Raúl Camusso.[8].
El estilo se caracteriza por los siguientes materiales y tecnologías aplicadas: frentes con cuarcitas trabajadas a lo "Baldassarini" (técnica de bastón roto), techos a dos aguas con tejas principalmente españolas, revoques blanqueados texturados y el uso de la madera hachada en diferentes sectores. En la composición yuxtapuesta de volúmenes, se destaca el porche, el garage adjunto, usualmente con una buhardilla "Buhardilla (ventana)") en la parte superior, los hastiales y las chimeneas, a veces sólo decorativas.[9].