Arquitectura de branding territorial
Introducción
esencial COSTA RICA es la Marca País de la República de Costa Rica, implementada con el objetivo de proyectar la imagen del país en los mercados internacionales. Su propósito es promover las exportaciones, atraer inversión extranjera directa, incentivar el turismo y destacar la cultura costarricense, además de promover la competitividad entre las empresas nacionales, aumentar sus estándares de calidad, y generar una comunidad de empresas licenciatarias que promuevan los negocios en Costa Rica y en el exterior.
La Marca País es liderada por un consejo institucional conformado por la Promotora de Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER), el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), el Ministerio de Comercio Exterior de Costa Rica (COMEX), el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto "Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto (Costa Rica)"), y el Ministerio de Cultura y Juventud "Ministerio de Cultura y Juventud (Costa Rica)") (MCJ). Fue creada mediante el Decreto Ejecutivo N.º 37669-RE-COMEX-TUR del 22 de marzo de 2013.[1].
Las empresas que desean obtener el sello de la Marca País deben someterse a un protocolo de evaluación que abarca los cinco valores de la marca: excelencia, sostenibilidad, progreso social, innovación y vinculación costarricense.[2][3].
Contexto
Las Marcas País buscan medir, construir y gestionar la reputación de los países, y están estrechamente vinculadas al concepto de place branding o marca de lugar. En el libro Diplomacy in a Globalizing World: Theories and Practices, los autores definen las Marcas País como «la aplicación de conceptos y técnicas del marketing corporativo a los países, con el fin de mejorar su reputación en las relaciones internacionales».[4] Muchos países intentan desarrollar una marca nacional para establecer relaciones que trascienden a los Estados-nación, abarcando tanto el sector público como el privado, y fomentando el sentido de identidad nacional. Algunos enfoques, como el aumento de la importancia del valor simbólico de los productos, han llevado a que los países resalten sus características distintivas. La marca y la imagen de un país, y su capacidad para transferir esa imagen a sus exportaciones, «son tan importantes como los productos que realmente fabrican y venden». Esto se conoce también como el efecto del país de origen.[4].