Arquitectura de autogestión comunitaria
Introducción
La expresión comunes urbanos se usa para hablar de organización y gestión de espacios urbanos comunes (autogestión, gestión compartida Estado-ciudadanía), de las comunidades tradicionales de producción y cuidados y de las emergentes de conocimiento y socialización (laboratorios ciudadanos, hacklabs).[1].
“Si consideramos lo urbano como el conjunto de la ciudad, una estructura física construida (los edificios, las calles, las infraestructuras) y la vida social de sus ciudadanos (organización, interacción, producción cultural, etc.), podríamos localizar los comunes urbanos en una franja intermedia de esta amalgama, a medio camino entre lo material y lo inmaterial”.[1].
Contexto Histórico
Origen de los términos común, commons, procomún
La capacidad de proveer de recursos esenciales para la vida (comida, cobijo, leña etc.) de manera colectiva, a través de recursos gestionados en común, se define en inglés como commons, un término relacionado con conceptos legales, económicos y políticos – common law, commons good, Commonwealth. Sin embargo, la multiplicidad de sentidos contenidos en el término commons puede llevar a confusiones sobre la idea a la que se refiere: si a un bien común concreto, a un recurso determinado, a la idea de estar en común o la comunidad que se relaciona con dicho discurso y los modos de gestión del mismo.
Según Ariel Vercelli,[2] a lo largo de la historia también se han utilizado diferentes conceptos para describir los bienes que tienen un carácter común y pertenecen a todos los integrantes de una comunidad. Entre ellos, cita “propiedad común” - comunal o comunitaria -, usado por Buckles (2000)[3] y Rubinstein (2005),[4] “recursos comunes” (Ostrom, 1990); (Dolsak y Ostrom, 2003),[5] procomún (neologismo derivado de provecho y común)[6] (Lafuente, 2007)[7] o patrimonio común (UNESCO, 1972;[8] Shiva, 1997).
El común y el procomún, según estos autores, además de significar los bienes comunales naturales o construidos por los hombres (agua, recursos pesqueros, uso del suelo, parques, internet, etc.), también indica las prácticas de gestión en común de los recursos colectivos que permiten establecer principios de cooperación, intercambio y explotación, lejos del mercado y de la burocracia del Estado.[9].