Arquitectura como recorrido
Introducción
Una planta (del latín planta)[3] o plano, es la representación de un cuerpo (edificio, mueble, pieza o cualquier otro objeto) sobre un plano "Plano (geometría)") horizontal. Se obtiene mediante una proyección paralela, perpendicular al plano proyectante horizontal. Es una de las representaciones principales del sistema diédrico, junto con el alzado. También se denomina planta a la representación de la sección "Sección (geometría)") horizontal.
En arquitectura, la planta es un dibujo técnico que representa, en proyección ortogonal y a escala "Escala (cartografía)"), una sección horizontal de un edificio; es decir, la figura que forman los muros y tabiques a una altura determinada (normalmente coincidente con los vanos —puertas y ventanas—, para que se puedan apreciar), o bien utilizando recursos gráficos para permitir la representación de estos y otros elementos arquitectónicos (como líneas de menor grosor o discontinuas, que permiten la representación de elementos sobre el corte, como arcos "Arco (arquitectura)") y tracerías).
Los planos de un edificio")[4] constan en gran parte de planos de planta, generalmente uno por cada altura o nivel de este, incluyendo la planta de cubiertas "Cubierta (construcción)"), que a diferencia de las demás, no secciona el edificio, sino que lo muestra visto desde arriba, tal y como se vería al sobrevolarlo, pero sin distorsiones de perspectiva (vista de pájaro).
Acompañando a las plantas o secciones horizontales, se utilizan también planos de sección vertical (denominados secciones "Sección (geometría)") o «planos de sección»), así como planos de alzado, que muestran el aspecto exterior de las distintas fachadas del edificio, sin seccionarlo.
Existen distintos tipos de planos de planta en función de lo que se quiera representar. Los principales son:.
A la delineación de la planta de un edificio se la denomina iconografía (del griego ἰχνογραφία, ‘representación de la planta’). Así lo estableció Vitruvio en su obra De architectura, junto a la ortographia para el alzado y la scenographia para la perspectiva. Durante la Edad Media el término cayó en desuso, pero fue recuperado en el Renacimiento por autores como Juan de Herrera.[5].