Edificios transformables
La segunda categoría trata sobre la escala del edificio. En este encontraríamos salas o edificios adaptables para alojar distintas. El espacio transformable contempla: proyección de futuro, adaptabilidad, flexibilidad y funcionalidad. Para llevar a cabo esta acción es necesario diseñar espacios de planta libre, e introducir en este el diseño modular. Además, se considera necesario plantear circulaciones claras y tener estipulado la alternabilidad de los espacios. Es recomendable que los espacios adaptables se construyan a base de elementos móviles para que puedan adaptarse a los nuevos cambios del usuario. Estos elementos pueden ser muros, pavimentos y techos.
Arquitectura POP-UP
Dentro de las salas o edificios transformables encontraríamos la arquitectura POP-UP, como son los ejemplos de POP UP retail, un espacio de comercio efímero situado en lugares emblemáticos de tu ciudad. Se trata de módulos de contenedor transportables y transformables que pueden ser construidos con gran facilidad y en poco tiempo.[4].
Cocobello es un módulo de contenedor transportable") y transformable que puede ser construido con gran facilidad y en poco tiempo. Puede ser utilizado como oficina, pabellón expositivo, etc. Fue diseñado por el arquitecto Peter Haimerl entre los años 2003 y 2008.
El volumen superior es transparente en dos de sus lados y se encuentra equipado con iluminación LED. Por la noche adquiere la imagen de una caja de luz. Es posible variar el color del pabellón dependiendo de las necesidades del cliente.[4].
Arquitectura plegable
Las arquitecturas plegables"), se caracterizan por ser el resultado de una composición a base de formas planas que en conjunto se unen y forman una estructura tridimensional. Las formas planas pueden ser triángulos, rombos, trapecios, etc. se unen unas a otras en sus aristas conformando ángulos diedros que permiten su estabilidad.
En la actualidad se pueden generar distintos pliegues no solo sobre la base de la experimentación en papel o cartón, sino también mediante programas de diseño por ordenador, los cuales permiten modelar estructuras más complejas, donde se puede simular sus variaciones o movimientos si es que se les aplican fuerzas en un sentido u otro.
Arquitectura de cartón
Arquitectura de diversa escala construidas a base de cartón, mediante la ejecución de pliegues en el cartón, el ensamblaje de piezas o la construcción a partir de tubos cilíndricos de cartón. A pesar de que no se trate de un material con un uso masivo en la construcción, puede ser muy apropiado, sobre todo en el caso de arquitecturas efímeras, debido a su reducido coste, peso, facilidad de transporte, aceptable comportamiento térmico y facilidad de reciclaje.[5].
En el campo de la arquitectura efímera, Guy Rottier") realiza una arquitectura basada en la reutilización de materiales y defiende que en el caso de las construcciones temporales o efímeras no resulta rentable realizar inversiones comparables a las de la arquitectura más convencional. Trabaja sobre todo en el ámbito de la arquitectura de emergencia y viviendas temporales.[6].
Se trata de un proyecto para la construcción de una villa temporal de vacaciones construida usando el cartón como material principal. Las distintas viviendas que formarían el conjunto tendrían una vida útil de tres meses y al final de su vida serían quemadas tras el final de las vacaciones.
El diseño de las células habitacionales se basa en un plano de cartón continuo que conforma el cerramiento de la fachada y al curvarse genera los distintos espacios interiores de ésta sin necesidad de puertas y ventanas. El diseño de la cubierta corre a cargo de los usuarios (formando parte activa del diseño de la vivienda) siendo ésta sustentada mediante una estructura aérea de cables, apoyados sobre soportes tubulares de cartón compacto.[5].
Arquitectura modular
La arquitectura modular es un tipo de arquitectura efímera que se formaliza mediante la agregación o sustracción de diversos módulos que encajan entre sí, permitiendo la generación de espacios de mayor o menor tamaño. Esto permite variar las funciones y el carácter del espacio interior, a la vez que adaptarse a las necesidades de un momento determinado.
Un ejemplo de arquitectura modular sería la “Casa Zip-Up")” diseñado por Richard Rogers en 1969. El nombre “Zip-up” deriva del uso de un sistema de paneles de cubierta y muros fabricado en serie, que permite un ensamblado rápido en “anillos” utilizando cierres de neopreno y ofrece vanos estructurales diáfanos de hasta 9 metros. Al carecer de divisiones internas fijas, se puede alterar a voluntad del usuario la disposición del contenedor básico y ampliar la casa mediante la incorporación de una sección adicional.