Historia
Contenido
Angkor Wat es el máximo exponente de la arquitectura del Imperio jemer, cuyos primeros templos se remontan al siglo .[9] El promotor de este gigantesco monte-templo fue Suryavarman II, quien reinó desde el año 1113 hasta el 1150 d. C. Suryavarman II alcanzó el poder tras asesinar al entonces rey Dharanindravarman, saltando sobre él mientras el monarca paseaba en su elefante, por lo que algunos historiadores opinan que las colosales dimensiones de este templo están motivadas en parte por el deseo de contrarrestar la aparente ilegitimidad de su reinado.[10].
Según cuenta la leyenda, el rey quiso ubicar el templo en un lugar del agrado de los dioses, por lo cual soltó un buey en la llanura y resolvió construir el templo allí donde se tumbase.[1] Sea cierta la leyenda o no, Suryavarman II estableció el templo junto a la antigua ciudad de Yashodharapura[11] (que en sánscrito significa "ciudad sagrada"),[12] ubicada a escasos kilómetros de la actual ciudad de Siem Reap"), y al igual que sus predecesores, dispuso el palacio dentro del recinto amurallado del complejo. Los trabajos en el templo se interrumpieron a la muerte del rey y no fueron continuados, por lo que la construcción del complejo duró únicamente 37 años.[9].
En 1177 Angkor fue saqueada por los Cham, un pueblo ubicado en el actual Vietnam[13] y enemigo tradicional de los jemeres. Pocos años después, con el advenimiento del rey Jayavarman VII se expulsó a los invasores y se ampliaron las fronteras del imperio. Este importante rey, cuyo reinado se extendió desde el 1181 hasta el 1220 d. C.,[14] abandonó el hinduismo y se convirtió al budismo de la rama Mahāyāna,[13] estableciendo la nueva capital en el cercano Angkor Thom, con Bayon como nuevo templo.
A finales del siglo , el rey Jayavarman VIII retornó a las creencias hinduistas, destruyendo parte del legado de Jayavarman VII y mejorando algunos templos hinduistas, incluido Angkor Wat.[15] A Jayavarman VIII le sucedió Srindravarman en 1295: este nuevo rey, que en los años anteriores había sido ordenado monje budista en Sri Lanka, cambió nuevamente la religión del imperio hacia el budismo, aunque adoptando esta vez las creencias de la rama Theravāda.[16] Entre los siglos y , el Imperio jemer vio llegar desde Sri Lanka a los primeros monjes budistas Theravadas, que transformarían los templos para la nueva religión. Fue en ese tiempo cuando el templo de Angkor Wat se remodeló para adaptarse al culto budista Theravāda,[15] hechos que sucedieron poco antes del abandono final de Angkor.
A pesar de la decadencia del imperio y del abandono de los templos durante los siglos siguientes, los monjes budistas permanecieron en Angkor Wat hasta que los franceses lo redescubrieron. En las galerías del Preah Poan —una galería cruciforme que sirve de entrada al tercer recinto del templo— se encontraron estatuas de Buda de madera, piedra y metal. Algunas de estas esculturas están datadas entre los siglos y , lo que confirma que el templo de Angkor, al contrario que otros de la zona, nunca fue abandonado. También la aparición de inscripciones en idiomas como el birmano o japonés[4] permiten inferir la repercusión que tuvo el templo fuera de las fronteras camboyanas.
No se conocen con certeza las razones por las que Angkor fue abandonada: una de las más probables fue la decadencia del Imperio jemer, principalmente a causa de las incursiones mongolas (1283)[13] y siamesas (entre 1369 y 1431),[17] que evidenciaron la excesiva cercanía de la capital respecto a los invasores, por lo que los gobernantes pudieron determinar la búsqueda de un sitio más seguro al sur del lago Tonlé Sap, en las zonas cercanas a las actuales ciudades de Nom Pen y Udong. Además, la cercanía de estos nuevos emplazamientos al delta y al mar de la China les dotaba de una mejor situación estratégica para el comercio y el intercambio marítimo, tan importante en una región donde el transporte por tierra prácticamente se interrumpía en la época de lluvias. Se argumenta también la posibilidad de epidemias o hambrunas (motivadas quizá por la pequeña Edad de Hielo experimentada en la Edad Media),[18] que obligaran a la monarquía a mover su trono hacia el sur. En cualquier caso, Angkor fue abandonada en 1432, y la nueva capital establecida en Lovek, cerca de la actual Nom Pen.
No obstante, Angkor fue nuevamente habitada en la segunda mitad del siglo : en 1550, el rey Ang Chan (1516-1566) se trasladó a Angkor Thom, aunque mantuvo la capital en Lovek, y unos años después, en 1576, el rey Satha trasladó nuevamente la corte a Angkor.[19] Como consecuencia de ello se realizaron diversas tareas de restauración en Angkor Wat, de las que queda constancia en una inscripción del año 1577.[19] Sin embargo, esta nueva ocupación de Angkor duró poco, pues en 1594 los siameses conquistaron el débil imperio camboyano, y Angkor fue abandonada definitivamente.[13].
Descubrimiento en occidente
Tras su abandono a finales del siglo , Angkor fue sepultada por la selva, con la única excepción del templo de Angkor Wat, que permaneció habitado por monjes budistas.
Todavía persiste la leyenda de que Angkor Wat cayó en el olvido hasta que fue redescubierto a finales del siglo por el naturalista francés Henri Mouhot, quien se topó con el templo accidentalmente mientras cazaba mariposas.[20][1] Esta historia es un mito, pues Mouhot no fue el primer occidental en visitar el templo, y este nunca fue completamente abandonado, permaneciendo en la memoria colectiva del pueblo jemer e incluso trascendiendo las fronteras de su imperio. La primera visita documentada de un occidental a Angkor Wat acaeció en el año 1586, y fue realizada por el fraile capuchino portugués António da Madalena").[21] Las impresiones del fraile fueron recogidas por un funcionario e historiador portugués llamado Diogo do Couto,[22][23] quien las dejaría por escrito:[21][24].
Tras esta visita, otros pioneros europeos, especialmente españoles y portugueses,[22] continuaron visitando las ruinas, aunque sin obtener demasiada repercusión pública.[25] También hay constancia de una carta de 1668 en la que un fraile francés de nombre Chevreul menciona el lugar. El templo también recibió visitas de oriente: el mapa más antiguo de Angkor Wat está fechado entre 1623 y 1636, y es obra de un peregrino japonés[23] de nombre Kenryo Shimano.[26].
En 1857, el misionero francés Charles Emile Bouillevaux fue el primero en dejar constancia "moderna" de la visita de un occidental a Angkor Wat, al publicar en su libro Viaje a Indochina 1848–1856, los Annam y Camboya, una breve reseña sobre la visita realizada al templo en el año 1850.[23] Pero no fue sino hasta unos años después, en 1860, cuando un compatriota suyo, el naturalista y explorador Henri Mouhot, consiguió por fin atraer la atención popular hacia Angkor. Tras un viaje financiado por la Royal Geographical Society y la Zoological Society of London,[1] los dibujos y la apasionada descripción del templo registrados en los cuadernos de viaje de este naturalista fueron publicados póstumamente en París en 1868, con el nombre de "Voyage dans les royaumes de Siam, de Cambodge et de Laos"[1] (Viaje a los reinos de Siam, Camboya y Laos). En sus observaciones, el francés exaltaba la belleza y magnificencia del templo:.
En el año 1863, entre la visita de Mouhot y la publicación de sus cuadernos de viaje, Camboya se convirtió en protectorado francés, y varios grupos de exploradores llegaron a Angkor: uno de los primeros fue el fotógrafo escocés John Thomson, quien trabajó también para la Royal Geographical Society, y que tras leer las crónicas de Mouhot decidió visitar Angkor. En 1866 realizó una serie de cincuenta fotografías, especialmente de Angkor Wat, que se publicaron un año después.[27] Estas fotos, junto con el Libro de Mouhot, lanzaron definitivamente a la fama el templo de Angkor Wat, mientras el número de viajeros y exploradores que arribaban en Angkor siguió en aumento.
Restauración
En 1898 se fundó la École Française d'Extrême-Orient con el propósito de estudiar el patrimonio artístico de la Indochina bajo dominio francés. En 1907 Siam (actual Tailandia) cedió varios territorios a Camboya, entre los que se encuentra la zona de Angkor. A raíz de este hecho la conservación de los monumentos pasó a ser responsabilidad de la École, que tan solo un año después inició las labores de conservación.[25] La tarea se encomendó a un militar y administrativo francés llamado Jean Commaille, quien entre 1908 y 1910 decidió concentrar los esfuerzos en Angkor Wat.[28] Tras el asesinato de Commaille en 1916, le sucedió en el puesto el arquitecto Henri Marchal, ya un verdadero técnico, quien llevó a Angkor el método de la anastilosis, aprendido de los holandeses durante un viaje a Java "Java (isla)") en los años 30. Marchal fue sucedido por Maurice Glaize") en 1937 y por otros más tarde,[29] hasta que los trabajos de restauración de la École fueron interrumpidos en los años 70 por la guerra civil camboyana y la revolución de los Jemeres Rojos, dirigidos por Pol Pot, los cuales llegaron a ocupar Angkor.[30][13].
En 1993, un año después de la declaración de Angkor como Patrimonio de la humanidad, y a raíz de una conferencia intergubernamental en Tokio, Japón, se estableció un Comité de Coordinación Internacional para restaurar y preservar el patrimonio de Angkor, presidido por japoneses y franceses. Paralelamente, el gobierno camboyano creó la APSARA (Autoridad para la gestión y protección de Angkor y la región de Siem Reap) con el objetivo de obtener el estatus permanente de Patrimonio de la humanidad por parte de la UNESCO; un estatus que se consiguió en el año 1995.[31].
Diversos equipos de varios países han intervenido o todavía continúan las labores de restauración en el templo: un equipo alemán se encargó de restaurar los relieves de apsaras; un equipo italiano se encargó del lago, y varios equipos japoneses han realizado distintas intervenciones, destacando las restauraciones de la esquina norte del muro oeste (iniciada en 1995)[32] y de la biblioteca norte.[33].
Al igual que en otros templos de Angkor, la mayoría de las labores de restauración se llevan a cabo mediante el método de la "reintegración" o anastilosis;[17] un proceso de reconstrucción consistente en reubicar las piezas originales derruidas, o en algunos casos incluso en elaborar nuevamente las piezas faltantes —siempre y cuando exista información suficiente para hacerlo fielmente—. Otra técnica utilizada consiste en desmontar pieza por pieza el monumento para proceder a su limpieza y/o a su consolidación, para posteriormente restituirlo a su estado original.
Pero las labores de restauración no siempre han sido las más adecuadas: entre 1986 y 1992 el Servicio arqueológico de la India mantuvo un proyecto para retirar toda la vegetación, musgo y líquenes hallados en las piedras.[34] En esta limpieza el equipo indio empleó algunos productos químicos dañinos a medio plazo para la piedra, lo que les valió las críticas de varios arqueólogos occidentales.[35] En los años siguientes, el equipo alemán encargado de las apsarās encontró muestras de este deterioro en algunos de los bajorrelieves.[36] Además, recientemente se ha alertado sobre la presencia de una bacteria que podría estar acelerando la degradación de la superficie de las piedras, y cuya proliferación podría deberse a la ausencia de unos minúsculos líquenes eliminados durante las labores de limpieza y restauración.[37].