Análisis de tendencias
Introducción
El concepto de tendencia, en un sentido general, es un patrón de comportamiento de los elementos de un entorno particular durante un período. Pero es preciso tener una definición más precisa para poder trabajar. Se aplica en la física, en la sociología para definir la influencia hacia un algo, en la economía, entre otros. Es importante entender que no todos no se mueven en línea recta en ninguna dirección. Los movimientos en los precios, por ejemplo, se caracterizan por un movimiento zigzagueante. Estos toques tienen el aspecto de olas sucesivas con sus respectivas crestas y valles. La dirección de estas crestas y valles es lo que constituye la tendencia del mercado, ya sea que estos picos y valles vayan al alza, a la baja o tengan un movimiento lateral.
Actualmente el concepto también es aplicado en el mercadeo digital haciendo referencia a lo más visto en la redes sociales de algún evento o cualquier hecho noticioso visitado con mucha frecuencia en un lapso corto de tiempo.[1] En economía, el concepto de tendencia es un concepto importante en el marketing y en el estudio de series temporales, en particular para el análisis de los mercados. Todas las herramientas usadas por el analista técnico tienen un solo propósito: detectar y medir las tendencias del precio para establecer y manejar operaciones de compra-venta dentro de un cierto mercado.
Clasificación de las tendencias
Las tres direcciones
Hay una razón importante por la cual se considera que existen tres tendencias en el mercado. Normalmente, se tiende a pensar que las cotizaciones se encuentran constantemente al alza o a la baja. La verdad es que los mercados se mueven en tres direcciones. Por lo tanto, y en un cálculo conservador, cuando menos una tercera parte del tiempo los precios no suben ni bajan significativamente, sino que se mantienen acotados entre un mínimo y un máximo formando lo que se llama un rango de operación. Este comportamiento refleja un periodo de equilibrio en la acción del precio durante el cual las fuerzas de oferta y demanda están relativamente balanceadas. Aunque estos periodos son denominados tendencias laterales de acuerdo con la teoría del análisis técnico, frecuentemente se les conoce como “periodos sin tendencia”.
La mayoría de las herramientas técnicas actúan como seguidores de tendencia, por lo que requieren que exista una tendencia vigente, ya sea alcista o bajista, para generar señales confiables. En los mercados tradicionales, normalmente unidireccionales, estos indicadores tienen un nivel de eficacia muy bajo, a veces nulo, durante los periodos de tendencia lateral. En estas condiciones, la mejor posición que puede adoptar un analista técnico es permanecer fuera del mercado hasta que se detecte una tendencia alcista o bajista suficientemente confiable para establecer nuevas posiciones.