Almacenamiento Climatizado
Introducción
Se conoce como cava o bodega a la habitación empleada para el almacenamiento de vino en botellas o barriles, aunque también puede ser, en forma menos común, en damajuanas, ánforas o contenedores plásticos, o cualquier otro almacenamiento de salazones o aceites.
En una bodega climatizada de vinos, factores importantes como la temperatura y la humedad son mantenidos por un sistema de control climático. Por el contrario, las bodegas pasivas o naturales no son de clima controlado, y por lo general se construyen bajo tierra para reducir las oscilaciones de temperatura. Una bodega aérea es a menudo llamada "cuarto de vino", mientras que una pequeña bodega (menos de 500 botellas) a veces es llamada "armario de vino".
Propósito
Las bodegas de vino protegen a las bebidas alcohólicas de las influencias externas potencialmente dañinas para estas, proporcionando la oscuridad y una temperatura constante para su conservación. El vino es un producto perecedero natural, el dejarlo expuesto al calor, la luz, las vibraciones o fluctuaciones en la temperatura y la humedad, puede hacer que cualquier tipo de vino pueda echarse a perder. Cuando se almacena adecuadamente, no sólo los vinos mantienen su calidad, sino que aquellos que disponen algún tipo de crianza, pueden mejorar en aroma, sabor y complejidad a medida que maduran.
Condiciones
El vino puede ser almacenado de forma satisfactoria entre los 7 °C (44,6 °F) y 18 °C (64,4 °F) siempre y cuando las variaciones de temperatura sean graduales. La temperatura de 13 °C (55,4 °F), es encontrada principalmente en las cavas vinícolas") usadas para almacenar el vino en Francia, mientras en España en el llamado cementerio de la Bodega Marques de Murrieta, donde se conservan vinos que tienen varias décadas de edad, la temperatura oscila entre 13 grados Celsius (55,4 °F) de media en invierno y 16 grados Celsius (60,8 °F) en verano. Debe tomarse en cuenta que el vino madura en general, de manera diferente y de forma más lenta a temperaturas bajas, contrario a lo que hace a una temperatura superior. Algunos expertos sostienen que la temperatura óptima para la crianza de vinos es de 13 grados Celsius (55,4 °F),[1] para algunos 15 grados Celsius (59,0 °F)[2] y para otros de 16 grados Celsius (60,8 °F).[3] Por otro lado, la Alexis Lichine's Encyclopedia dice que a los 10 °C (50,0 °F) y 14 °C (57,2 °F), los vinos han de envejecer de forma normal.[4].