Aleaciones de Titanio (Construcción)
Introducción
El titanio es un elemento químico de símbolo Ti y número atómico 22 que se sitúa en el grupo 4 de la tabla periódica de los elementos. Es un metal de transición de color gris, baja densidad y gran dureza. Es muy resistente a la corrosión por agua del mar, agua regia y cloro.
Fue descubierto independientemente en 1791 por William Gregor en una mina de Cornualles, Gran Bretaña, y en 1795 por Martin Heinrich Klaproth, Este elemento abunda en depósitos de minerales, principalmente en forma de óxidos como el rutilo y la ilmenita, ampliamente distribuidos en la corteza terrestre y la litosfera; también se encuentra en los seres vivos, cuerpos de agua y objetos extraterrestres.[3] La extracción de este metal a partir del mineral se realiza mediante el método de Kroll[4] o por el método de Hunter. El compuesto más común es el dióxido de titanio, utilizado para la fotocatálisis y la fabricación de pigmentos de color blanco.[5] Otros compuestos habituales son el tetracloruro de titanio (TiCl), un componente catalizador, y el tricloruro de titanio") (TiCl), que se utiliza como catalizador en la producción de polipropileno.[3].
En estado puro presenta una elevada resistencia a la corrosión y la mayor proporción de dureza-densidad de todos los elementos metálicos.[6] El titanio es tan fuerte como algunos aceros, pero su densidad es menor.[7] Tiene dos formas alotrópicas[8] y cinco isótopos naturales que van desde Ti hasta Ti, siendo Ti el más abundante de ellos.[9].
El titanio puede formar aleaciones con el hierro, el aluminio, el vanadio y el molibdeno entre otros elementos, idóneas por sus propiedades de ligereza y resistencia para la construcción de maquinaria para aplicaciones aeroespaciales —motores de reacción, misiles y naves espaciales—, militares, industriales —almacenamiento y transporte de productos químicos y petroquímicos, y plantas de desalinización—, en la automoción, para prótesis médicas e implantes ortopédicos, instrumentos e implantes dentales, aparatos deportivos, joyería o teléfonos móviles.[3].
Características
Propiedades físicas
El titanio es el elemento metálico que posee la mayor proporción de dureza-densidad.[8] Es un metal tenaz, con una baja densidad y alta ductilidad (especialmente en ambientes libres de oxígeno),[3] de color blanco metálico.[10] Su punto de fusión es relativamente alto, sobre los 1668 °C (1941 K), lo que hace que sea útil como metal refractario. Es paramagnético y presenta baja conductividad eléctrica y térmica.[3].