Ajuste de Precios (Índices)
Introducción
La indexación es una técnica para ajustar pagos de ingresos mediante un índice de precios, para mantener el poder adquisitivo del público luego de la inflación, mientras desindexación es la anulación de la indexación.
Visión general
Desde un punto de vista macroeconómico, existen cuatro categorías principales de indexación: indexación salarial, indexación de tasas de instrumentos financieros, indexación de tasas impositivas e indexación de tipos de cambio. Los primeros tres están indexados por inflación. El último generalmente está indexado a una moneda extranjera, principalmente el dólar estadounidense. Cualquiera de estos tipos diferentes de indexación se puede revertir (desindexación).
La aplicación de una cláusula de incremento del costo de vida (COLA en ingles) a un flujo de pagos periódicos protege el valor real de esos pagos y transfiere efectivamente el riesgo de inflación del beneficiario al pagador, que debe pagar más cada año para reflejar los aumentos en los precios. Por lo tanto, la indexación de la inflación a menudo se aplica a los pagos de pensiones, alquileres y otras situaciones que no están sujetas a una nueva fijación de precios en el mercado.
COLA no es IPC, que es un indicador agregado. Usar el IPC como ajuste salarial COLA para el ingreso imponible no reconoce que los aumentos generalmente se gravan a la tasa impositiva marginal más alta, mientras que los costos crecientes de un individuo se pagan con dinero que queda luego del pago de impuestos. La indexación de soporte de impuestos (tax brackets) no aborda esta cuestión fundamental, pero elimina efectivamente el "bracket-creep"").
La indexación ha sido muy importante en entornos de alta inflación, y se conoció como corrección monetaria "correção monetária" en Brasil de 1964 a 1994. Algunos países han reducido significativamente el uso de cláusulas de indexación y aumento del costo de la vida, primero aplicando solo una protección parcial para los aumentos de precios y eventualmente eliminando dicha protección por completo cuando la inflación se reduce a un solo dígito.
Proteger a una de las partes del riesgo de inflación significa que el riesgo de precio debe transferirse a otra parte. Por ejemplo, si las pensiones estatales se ajustan por inflación, el riesgo de precio pasa de los pensionistas a los contribuyentes.