Aislamientos degradados
Introducción
En ingeniería eléctrica, la arborescencia eléctrica es un fenómeno eléctrico previo a la ruptura dieléctrica de un material aislante. En ocasiones, aun en español, suele emplearse como sinónimo el término inglés "electrical treeing". Es un proceso destructivo progresivo e irreversible debido a descargas parciales, que avanza dentro o en la superficie de un dieléctrico cuando se lo somete a un prolongado estrés eléctrico") de alta tensión. El nombre «arborescencia» se debe a que sigue un patrón semejante a las ramificaciones de un árbol.
El fenómeno y sus causas
La arborescencia eléctrica se inicia y se propaga gradualmente cuando un material dieléctrico sólido se somete al estrés de un campo eléctrico elevado y divergente durante un tiempo prolongado. Las características de la arborescencia dependerán de la tensión eléctrica empleada, del material dieléctrico, y aun de variaciones en la morfología producidas por proporciones de mezcla distintas o variaciones de temperatura.[1]
También puede producirse dentro de los materiales semiconductores dopados "Dopaje (semiconductores)") cuando están polarizados en sentido de no conducción, lo que empeorará drásticamente su tensión de pico inverso. Se observa que las arborescencias eléctricas se inician en puntos del aislante donde impurezas, burbujas gaseosas, discontinuidades físicas, defectos mecánicos o partículas conductoras crean pequeñas regiones con un alto esfuerzo o estrés eléctrico sobre el material dieléctrico. Esto puede ionizar un gas que se encuentre dentro de una discontinuidad de la masa del dieléctrico, y producir pequeñas descargas eléctricas entre las paredes de la discontinuidad. Una impureza o defecto puede inclusive producir una fractura parcial del propio dieléctrico. La luz ultravioleta y el ozono producidos por esas descargas parciales reaccionarán con el material dieléctrico vecino y lo descompondrán, y degradarán su capacidad como aislante. Los dieléctricos degradados frecuentemente liberan gases y crean así nuevas discontinuidades físicas y fracturas. Estos defectos en algún momento empobrecerán la capacidad aislante del material, empeorarán el estrés eléctrico y acelerarán el proceso de descargas parciales y el de degradación.
Con el tiempo se formará dentro del dieléctrico una figura ramificada tridimensional semejante a un árbol, parcialmente conductora de la electricidad. Esta arborescencia puede en ocasiones crecer hasta el punto de causar la falla completa del material aislante. Éste suele ser un mecanismo usual de falla a largo plazo en los cables subterráneos de alta tensión aislados con polímeros. A veces esta falla se inicia por la penetración de humedad en el material aislante, lo que producirá un fenómeno llamado , o , que luego se seguirá de una arborescencia eléctrica que se verá sobrepuesta a la imagen de la arborescencia acuosa.[2][3].