Aerotermos
Introducción
Calefacción por agua caliente. Se llaman así los sistemas de calefacción que utilizan el agua como caloportador entre el sistema de generación, comúnmente una caldera, y los emisores o elementos terminales ubicados en los locales a calefactar. El agua caliente generada se transporta mediante una red de tuberías.
El sistema de calefacción por agua caliente, es sin duda, el más extendido en las instalaciones de calefacción . El aumento en la aplicación de sistemas de climatización en todo tipo de edificios, hace que sean cada vez más frecuentes los sistemas de calefacción por aire caliente.
Evolución histórica
Hacia finales del siglo , James Watt conocido por su máquina de vapor, instalaba calefacción en su fábrica de Mánchester, con el vapor sobrante del proceso industrial. Otras muchas instalaciones similares, con mayor o menor éxito, se instalan por todo el mundo. Son las primeras instalaciones de calefacción con distribución a través de tuberías.[1] En 1880, algunas Compañías distribuían vapor de calefacción en varias ciudades norteamericanas (calefacción de distrito). En Europa, la primera calefacción urbana se construyó en Dresde en 1900.
Pero el vapor resulta peligroso y supone demasiadas complicaciones para aplicarse a la calefacción doméstica, por lo que hacia 1895 aparece la primera caldera formada por elementos sueltos, construida por el ingeniero Strebel.[2] Estas "estufas" de doble pared, pueden enviar el agua caliente, aprovechando el efecto termosifón hasta radiadores "Radiador (calefacción)") distribuidos por la casa. Las instalaciones por termosifón exigen una cuidadosa ejecución. Con una tubería de salida gruesa y alta se obtiene una buena presión diferencial motriz,[3] pero después hay que mantener escrupulosamente la pendiente de caída hacia los radiadores y evitar las bolsas de aire en el recorrido. La introducción de la bomba de circulación, a principios del siglo , permitió disminuir considerablemente la sección de las tuberías, facilitó el trazado de la distribución y aumentó el rendimiento de las instalaciones.
A partir de ese momento, el desarrollo de la calefacción ha sido continuo. La aparición de elementos como: el vaso de expansión cerrado, los sistemas de regulación y control, la diversidad de materiales: acero, cobre, aluminio, plástico, etc…, añadido a la oferta de energías; combustibles líquidos y gaseosos, electricidad, energías alternativas (solar, geotérmica, biomasa) junto con la diversidad de máquinas y aparatos para transformar estas energías en calor y para transmitir este calor al ambiente, hacen imposible el empeño de recoger bajo un único epígrafe toda esta tecnología.