Os abrigos subterrâneos de Almería são uma estrutura localizada na cidade de Almería, Espanha, como resultado dos 52 bombardeios aéreos e marítimos que a população sofreu, nos quais caíram um total de 754 bombas durante a guerra civil espanhola.[1] Isso motivou a decisão de construir um sistema de abrigos subterrâneos, com mais de 4 quilômetros de extensão no total, uma sala de cirurgia e capacidade para abrigar cerca de 40 mil habitantes da cidade na época.
Foram projetados em 1937 pelo arquiteto Guillermo Langle Rubio e reabilitados em 2006 pelo arquiteto José Ángel Ferrer. O engenheiro de minas Carlos Fernández Celaya e o engenheiro civil José Fornieles também participaram do projeto Langle[2] e se tornariam um dos mais importantes e mais bem preservados da Europa.[3] Esses abrigos resistiram ao principal ataque que a cidade sofreu em toda a sua história, o Bombardeio de Almería, em 1937. Desde 2013 fazem parte da rede de Lugares de Memória Histórica da Junta de Andaluzia.[4].
História
Contenido
Nada más estallar la contienda, el gobierno de la ciudad comienza a plantearse la necesidad de la construcción de un sistema de refugios para la población civil, pero se le estimó un coste demasiado elevado para la utilidad que se le suponía.[5] A pesar de ello, la población comenzó a construir refugios privados en diferentes puntos, con carácter provisional. También se designaron diferentes edificios públicos como improvisados lugares de refugio, tales como iglesias, la plaza de toros de Almería, locales comerciales o la Escuela de Arte de Almería.
Su historia comenzó el 22 de enero de 1937, a través de la firma de un proyecto llamado "Proyecto de Refugios Contra Bombardeos en la Ciudad de Almería". El presupuesto para su construcción se calculó en 4,5 millones de pesetas, de las que el Gobierno Central subvencionó 2 millones.[6] Durante la construcción de estos refugios, el equipo de gobierno de la ciudad estableció un impuesto especial del 1 % sobre todas las compras para poder permitir este gasto, al que ayudó también la colaboración de partidos políticos y sindicatos, aportaciones de empresas y la mano de obra voluntaria de algunos ciudadanos.[7] Su construcción llevó un total de 16 meses.[8] Para comenzar las obras, se decretó la utilización de los elementos que se pudieran aprovechar del abandonado ferrocarril de Sierra Alhamilla, como las vías y las traviesas.[5].
Abrigos urbanos
Introdução
Em geral
Os abrigos subterrâneos de Almería são uma estrutura localizada na cidade de Almería, Espanha, como resultado dos 52 bombardeios aéreos e marítimos que a população sofreu, nos quais caíram um total de 754 bombas durante a guerra civil espanhola.[1] Isso motivou a decisão de construir um sistema de abrigos subterrâneos, com mais de 4 quilômetros de extensão no total, uma sala de cirurgia e capacidade para abrigar cerca de 40 mil habitantes da cidade na época.
Foram projetados em 1937 pelo arquiteto Guillermo Langle Rubio e reabilitados em 2006 pelo arquiteto José Ángel Ferrer. O engenheiro de minas Carlos Fernández Celaya e o engenheiro civil José Fornieles também participaram do projeto Langle[2] e se tornariam um dos mais importantes e mais bem preservados da Europa.[3] Esses abrigos resistiram ao principal ataque que a cidade sofreu em toda a sua história, o Bombardeio de Almería, em 1937. Desde 2013 fazem parte da rede de Lugares de Memória Histórica da Junta de Andaluzia.[4].
História
Contenido
Nada más estallar la contienda, el gobierno de la ciudad comienza a plantearse la necesidad de la construcción de un sistema de refugios para la población civil, pero se le estimó un coste demasiado elevado para la utilidad que se le suponía.[5] A pesar de ello, la población comenzó a construir refugios privados en diferentes puntos, con carácter provisional. También se designaron diferentes edificios públicos como improvisados lugares de refugio, tales como iglesias, la plaza de toros de Almería, locales comerciales o la Escuela de Arte de Almería.
Su historia comenzó el 22 de enero de 1937, a través de la firma de un proyecto llamado "Proyecto de Refugios Contra Bombardeos en la Ciudad de Almería". El presupuesto para su construcción se calculó en 4,5 millones de pesetas, de las que el Gobierno Central subvencionó 2 millones.[6] Durante la construcción de estos refugios, el equipo de gobierno de la ciudad estableció un impuesto especial del 1 % sobre todas las compras para poder permitir este gasto, al que ayudó también la colaboración de partidos políticos y sindicatos, aportaciones de empresas y la mano de obra voluntaria de algunos ciudadanos.[7] Su construcción llevó un total de 16 meses.[8] Para comenzar las obras, se decretó la utilización de los elementos que se pudieran aprovechar del abandonado ferrocarril de Sierra Alhamilla, como las vías y las traviesas.[5].
Tan solo existe un plano original, que se supone incompleto, con el trazado de los refugios. Es un documento impreso en papel cebolla que data del año 1937, del que se tomaron los diseños para los grabados del exterior de los refugios tras su rehabilitación.[9].
Existían entradas privadas a los refugios, desde domicilios particulares, como el del mismo arquitecto y especialmente los de gente adinerada; pero también desde edificios de la administración y desde diferentes iglesias. Hubo alguna gente solidaria que, durante los ataques, dejaba las puertas de sus casas abiertas con una bandera negra y letreros de "REFUGIO", indicando que se disponía de una conexión al refugio, facilitando la entrada de toda la población posible.[10] Asimismo, se construyeron una serie de pequeños refugios en distintos puntos de la ciudad, ideados para dar cabida a los habitantes de la zona circundante. Tales refugios se podían encontrar en el interior de la Catedral, junto a la plaza de toros o a la estación de ferrocarril.
Existía un código de conducta dentro de estos refugios. De principio, estaba prohibido fumar, para evitar que el refugio se llenara de humo si la ventilación natural era incapaz de eliminarlo. Los niños no podían estar solos dentro y, además, para evitar enfrentamientos dentro, se pedía que no se hablara de política o de religión.[11] También estaba prohibido entrar con armas, ya fueran blancas o de fuego. Una vez acabada la contienda, los refugios permanecieron abiertos por temor a la entrada de España en la Segunda Guerra Mundial, siendo finalmente cerrados en 1944 dado que se convirtieron en hogar de personas sin techo.[12] Hasta septiembre de 1945 no se dieron por concluidas las labores de sellado de los refugios, desinfectación y desescombro de las calles.
Cuando aún no habían concluido los enfrentamientos, ya se proyectó que el uso que se daría al conjunto de refugios una vez terminada la guerra sería como alcantarillado "Alcantarilla (construcción)") de la urbe, algo de lo que finalmente no pudo disponer la ciudad hasta los años 1970.[5].
Tras la clausura completa de los refugios, durante el Franquismo, estos pasadizos cayeron en el olvido[13] hasta que fueron encontrados fortuitamente el año 2001. Así, los refugios pasaron desapercibidos para los almerienses, que durante generaciones ignoraron su existencia.
Su hallazgo fue accidental, pues unas obras contiguas para la realización de un aparcamiento subterráneo en la cercana Rambla Obispo Orberá en el año 2001 se toparon con estas galerías.[14].
Reabilitação de abrigo
O projecto de reabilitação dos Abrigos José Ángel Ferrer começou em 2004 com a intenção de terminar as obras antes dos Jogos do Mediterrâneo de 2005, mas as dificuldades encontradas durante a obra atrasaram a inauguração até 2006. O projecto foi publicado em inúmeras revistas nacionais e internacionais, e foi capa de algumas delas, como Metamophosis em Estugarda ou Arquitectura Ibérica em Lisboa.
Durante as obras de reabilitação foram encontrados vestígios antigos do período islâmico. Eram os restos da antiga Porta de Pechina), porta de acesso à zona muralhada da cidade, que hoje não existe. O piso da sala de espera, que dá entrada aos abrigos, é revestido em vidro blindado para poder contemplar esses restos da antiga Muralha do Jairan[15] e alguns elementos das tubulações de água da época que poderiam ir até as cisternas árabes que ficam a poucos metros de distância.
Dentro das galerias há uma muito mais antiga que alguns arqueólogos sugeriram que poderia ser da época romana, mas está pendente de investigação.
A reabilitação dos abrigos foi concluída com duas ações no exterior. O pavilhão de acesso está localizado na Praça Manuel Pérez, o que permite o controlo e gestão das instalações e meios necessários à utilização dos abrigos, bem como o controlo de entrada de visitantes. A saída fica na Praça Pablo Cazard por meio de escada e elevador. Além disso, 3 das antigas entradas foram adaptadas como saídas de emergência.
A Câmara Municipal teve de pagar uma multa de 30.000 euros pela realização de determinadas obras em 2005 sem as correspondentes autorizações do Departamento de Cultura do Governo da Andaluzia.[16].
A intenção da Câmara Municipal era terminar as remodelações antes do início dos Jogos do Mediterrâneo de 2005, realizados na cidade. Porém, somente em 14 de dezembro de 2006 as obras puderam ser concluídas.
No final de 2012, o local teve que ser fechado temporariamente para resolver alguns problemas com as saídas de emergência e consertar os vazamentos de umidade ocorridos, mantendo os abrigos fechados por dois meses, até o início de 2013.[18].
Projeto
Embora a extensão total de todos eles ultrapasse os quatro quilómetros e meio, nem todos estão interligados e hoje apenas o mais longo está aberto ao público, localizado sob o Paseo de Almería. São construídos a uma profundidade média de 9 metros abaixo da superfície,[19] com as secções mais baixas mesmo abaixo do nível do mar, pelo que existem algumas paredes nas quais se podem observar fugas de salitre. Existem galerias para abrigo, com dois metros de largura; e galerias de ligação, que eram mais estreitas. As escadas têm cerca de 1,3 metros de largura e são todas em forma de L. Todas as galerias e salas têm abóbada de berço,[7] com todas as paredes cobertas por uma camada de concreto ciclópico de 60 centímetros.[20] Os bancos laterais contínuos que perduram até hoje foram acrescentados em 1939, pois surgiu a situação em que muitos cidadãos traziam as suas próprias cadeiras para passar o tempo com mais conforto, dificultando a passagem de pessoas e ocupando muito espaço.[5] O comprimento total foi calculado com base numa ocupação de 4 pessoas por metro quadrado, que finalmente teve que ser aumentada para 6 devido à urgência da situação.
A ventilação do local, forçada mas natural, foi confiada a uma série de tubos de uralita de 100 milímetros de diâmetro, próximos às aberturas de entrada, e que saíam à superfície. Estes não foram colocados diretamente acima da galeria principal, mas em corredores secundários que não eram utilizados pelas pessoas para evitar que restos de explosões ou granadas de mão caíssem diretamente sobre a população refugiada.[21].
A iluminação era fornecida por fios de cobre paralelos montados na pedra angular da abóbada sobre suportes isolantes de madeira ou cerâmica. Lâmpadas de 15 ou 25 watts de potência foram usadas para limitar a visibilidade externa. Os principais abrigos contavam com geradores autônomos para uso em caso de emergência.
No total, existem 67 entradas para o abrigo principal, sendo o total mais de cem de acordo com os mapas (algumas fontes colocam exatamente 101),[22] embora muitas dessas entradas tenham sido seladas quando não eram mais úteis.[2] Algumas igrejas, como as de San Pedro ou San Sebastián, também tinham entradas privadas. Pretendia-se que não houvesse mais de 100 metros de distância de qualquer ponto da cidade.
Habilidade
A capacidade destes abrigos foi calculada no início dos bombardeios. Na cidade de Almería, antes da construção destes abrigos, a população se escondia dos ataques aéreos nas jazidas de minério de ferro da Companhia Andaluza de Minas, a Cueva de las Mellizas, com capacidade para 3.000 pessoas; as cavernas nos bairros pobres, onde estavam escondidas até 6 mil pessoas; e os subsolos de alguns edifícios particulares, que também passaram por adaptações para esse uso.[7] Estima-se que estas cavernas e minas tenham capacidade para 12.000 pessoas, pelo que estes abrigos deveriam ser capazes de fornecer abrigo ao resto dos cidadãos. Pouco antes do início da Guerra Civil Espanhola, estimava-se que 52.000 pessoas viviam em Almería, por isso Guillermo Langle planejou estas passagens para cerca de 40.000 pessoas.[2].
Armário
A zona com maior profundidade em relação à superfície corresponde ao armário, uma divisão situada a cerca de 16 metros de profundidade numa zona muito próxima do Mercado Central de Almería; Além disso, ele tinha uma conexão com isso. Nesta sala eram guardados alimentos para possíveis ataques de longa duração que, felizmente, nunca aconteceram. Foi planejado que haveria uma saída direta para o mercado para poder ir rapidamente buscar alimentos que seriam posteriormente racionados entre os refugiados.[2].
Abrigos privados
Anexos à rede pública de abrigos existiam dois abrigos privados que por sua vez serviam de entrada na rede pública para terceiros. Muitos outros abrigos privados foram construídos – familiares ou comunitários – mas desconectados da rede principal. Estes abrigos localizavam-se sob as casas dos proprietários e eram separados da rede por uma cerca metálica que já desapareceu, restando apenas alguns vestígios.
A propriedade de um destes dois abrigos interligados é atribuída ao arquitecto Guillermo Langle, mas está documentado que não só não é esse o caso, mas que o próprio Langle mudou de residência para a cidade vizinha de Pechina durante a guerra, de onde viajava diariamente para a capital.
sala de cirurgia
Os abrigos subterrâneos dispõem de sala de operações, embora esta só tenha sido construída em 1938, pouco depois da chegada dos sobreviventes do massacre na estrada Málaga-Almería. Devido a este acontecimento totalmente imprevisto, foi criada a Delegação de Evacuação), sob a qual foi criada uma nova galeria que a ligava aos abrigos, onde foi instalada a sala de operações.[23] Ao contrário dos restantes abrigos, o bloco operatório foi pavimentado com ladrilhos de mármore, trazidos das pedreiras de Macael. Também possuía sistema de combustão próprio para geração de energia elétrica, independente da fiação geral, que foi desconectada durante os bombardeios; salas de espera e tratamento e armário de remédios com pia.[24].
O material que foi instalado no local para a musealização não estava originalmente aqui, mas foi doado, como a maioria dos objetos utilizados para sua decoração, pela população local. Foi o Dr. Eusébio Álvaro quem doou todos os instrumentos médicos que hoje estão expostos, do ano de 1941.[25].
Possui uma pequena sala de espera pavimentada com mármore Macael xadrez cinza e preto, além de longos bancos também revestidos de azulejos e paredes com estuque ocre e rosa, imitando tijolos dispostos de forma escalonada.[2].
Rabisco
As paredes destes abrigos estão pontilhadas de rabiscos e gravuras, feitos à mão livre enquanto o cimento ainda estava molhado ou com instrumentos cortantes quando seco. A maioria é presumivelmente de crianças, que encenaram aviões, navios e bombas caindo do céu. Há também um em bom estado de conservação durante a construção de um contraforte que diz:
A originalidade desta inscrição é conhecida quando uma menina que visitava os abrigos reconheceu o nome do seu tio.[26] Porém, segundo os próprios guias do local, indicam que algumas outras destas pegadas não datam de tempos de guerra, mas são posteriores.
Outros usos
Quiosques
Terminada a guerra, em dezembro de 1939, o governo decidiu lacrar as entradas dos principais abrigos para evitar que fossem utilizados por vagabundos e se tornassem fonte de pragas ou infecções. Para isso, as principais aberturas de acesso foram bloqueadas com uma série de quiosques de desenho racionalista, também obra do arquiteto Guillermo Langle. Ainda hoje, alguns deles ainda estão de pé e fazem parte do restante do mobiliário urbano. Podem ser vistos, embora alguns tenham sido bastante renovados, na Plaza Urrutia, Plaza Conde Ofalia ou Plaza Virgen del Mar, entre outras.[21].
Se hoje entrássemos nestes quiosques, encontraríamos no chão um alçapão, originalmente em madeira, que cobre o acesso por escadas aos abrigos.
Atração cultural e turística
Este monumento foi aberto ao público no dia 14 de dezembro de 2006. Dado o seu caráter subterrâneo, labiríntico e fechado, apenas são realizadas visitas guiadas, em grupos de no máximo 30 pessoas. O percurso é adaptado para pessoas que usam cadeiras de rodas.[27].
Dos 4 quilómetros e meio construídos, quase 1 quilómetro foi recuperado, percorrido por visitas guiadas.[28] Neste percurso é ainda possível observar um abrigo privado, o bloco operatório, o armazém da copa e as interligações com outros túneis.[19] No final de 2012 estiveram encerrados durante dois meses para melhorar as instalações, que se encontravam deterioradas devido à afluência de visitantes, obra que incluiu um investimento de 100.000 euros.[29].
Durante os meses de julho e agosto de 2013, este atrativo turístico recebeu um total de 2.685 visitantes, sendo o terceiro espaço cultural com maior afluência de visitantes na cidade.[30].
Ao contrário de outros abrigos da mesma época, como os de Cartagena"), Barcelona") ou Jaén"), estes sobreviveram praticamente intactos até hoje.[2] Outros abrigos de grande importância a nível europeu, como os de Londres ou Berlim, só foram recuperados em pequenas áreas.[31].
cenário de filme
Esses abrigos serviram de locação para o desenvolvimento do filme de terror "Terror (gênero)"), dirigido por Xavier Cruzado, lançado em 2014, denominado Al sur de Guernica").[32].
• - Abrigos subterrâneos Adra").
• - Wikimedia Commons hospeda uma categoria multimídia sobre Abrigos subterrâneos de Almería.
• - Abrigos de Almeria.
• - Vídeo oficial do Turismo de Almería.
• - Este artigo é um trabalho derivado de «» de de, disponível sob licença.
[5] ↑ a b c d Rodríguez Padilla, Eusebio (mayo de 2016). Los refugios de Almería (La arquitectura del miedo) (primera edición). Almería: Editorial Guante Blanco. ISBN 978-84-16808-02-1. |fechaacceso= requiere |url= (ayuda).
[12] ↑ Muñoz, Jesús (diciembre de 2014). Almería con otra mirada (Primera edición). Editorial Círculo Rojo. ISBN 978-84-9095-112-5. |fechaacceso= requiere |url= (ayuda).
[13] ↑ Junta Directiva (14 de febrero de 2012). «Amigos de la alcazaba denuncia el abandono de los refugios de la guerra civil». Consultado el 30 de agosto de 2012.: http://www.amigosdelaalcazaba.es/wp/?p=7343
[24] ↑ andrescampos (1 de septiembre de 2011). «Refugios de Almería: sombras del pasado». Consultado el 8 de julio de 2012.: http://elviajero-digital.com/?p=1788
Tan solo existe un plano original, que se supone incompleto, con el trazado de los refugios. Es un documento impreso en papel cebolla que data del año 1937, del que se tomaron los diseños para los grabados del exterior de los refugios tras su rehabilitación.[9].
Existían entradas privadas a los refugios, desde domicilios particulares, como el del mismo arquitecto y especialmente los de gente adinerada; pero también desde edificios de la administración y desde diferentes iglesias. Hubo alguna gente solidaria que, durante los ataques, dejaba las puertas de sus casas abiertas con una bandera negra y letreros de "REFUGIO", indicando que se disponía de una conexión al refugio, facilitando la entrada de toda la población posible.[10] Asimismo, se construyeron una serie de pequeños refugios en distintos puntos de la ciudad, ideados para dar cabida a los habitantes de la zona circundante. Tales refugios se podían encontrar en el interior de la Catedral, junto a la plaza de toros o a la estación de ferrocarril.
Existía un código de conducta dentro de estos refugios. De principio, estaba prohibido fumar, para evitar que el refugio se llenara de humo si la ventilación natural era incapaz de eliminarlo. Los niños no podían estar solos dentro y, además, para evitar enfrentamientos dentro, se pedía que no se hablara de política o de religión.[11] También estaba prohibido entrar con armas, ya fueran blancas o de fuego. Una vez acabada la contienda, los refugios permanecieron abiertos por temor a la entrada de España en la Segunda Guerra Mundial, siendo finalmente cerrados en 1944 dado que se convirtieron en hogar de personas sin techo.[12] Hasta septiembre de 1945 no se dieron por concluidas las labores de sellado de los refugios, desinfectación y desescombro de las calles.
Cuando aún no habían concluido los enfrentamientos, ya se proyectó que el uso que se daría al conjunto de refugios una vez terminada la guerra sería como alcantarillado "Alcantarilla (construcción)") de la urbe, algo de lo que finalmente no pudo disponer la ciudad hasta los años 1970.[5].
Tras la clausura completa de los refugios, durante el Franquismo, estos pasadizos cayeron en el olvido[13] hasta que fueron encontrados fortuitamente el año 2001. Así, los refugios pasaron desapercibidos para los almerienses, que durante generaciones ignoraron su existencia.
Su hallazgo fue accidental, pues unas obras contiguas para la realización de un aparcamiento subterráneo en la cercana Rambla Obispo Orberá en el año 2001 se toparon con estas galerías.[14].
Reabilitação de abrigo
O projecto de reabilitação dos Abrigos José Ángel Ferrer começou em 2004 com a intenção de terminar as obras antes dos Jogos do Mediterrâneo de 2005, mas as dificuldades encontradas durante a obra atrasaram a inauguração até 2006. O projecto foi publicado em inúmeras revistas nacionais e internacionais, e foi capa de algumas delas, como Metamophosis em Estugarda ou Arquitectura Ibérica em Lisboa.
Durante as obras de reabilitação foram encontrados vestígios antigos do período islâmico. Eram os restos da antiga Porta de Pechina), porta de acesso à zona muralhada da cidade, que hoje não existe. O piso da sala de espera, que dá entrada aos abrigos, é revestido em vidro blindado para poder contemplar esses restos da antiga Muralha do Jairan[15] e alguns elementos das tubulações de água da época que poderiam ir até as cisternas árabes que ficam a poucos metros de distância.
Dentro das galerias há uma muito mais antiga que alguns arqueólogos sugeriram que poderia ser da época romana, mas está pendente de investigação.
A reabilitação dos abrigos foi concluída com duas ações no exterior. O pavilhão de acesso está localizado na Praça Manuel Pérez, o que permite o controlo e gestão das instalações e meios necessários à utilização dos abrigos, bem como o controlo de entrada de visitantes. A saída fica na Praça Pablo Cazard por meio de escada e elevador. Além disso, 3 das antigas entradas foram adaptadas como saídas de emergência.
A Câmara Municipal teve de pagar uma multa de 30.000 euros pela realização de determinadas obras em 2005 sem as correspondentes autorizações do Departamento de Cultura do Governo da Andaluzia.[16].
A intenção da Câmara Municipal era terminar as remodelações antes do início dos Jogos do Mediterrâneo de 2005, realizados na cidade. Porém, somente em 14 de dezembro de 2006 as obras puderam ser concluídas.
No final de 2012, o local teve que ser fechado temporariamente para resolver alguns problemas com as saídas de emergência e consertar os vazamentos de umidade ocorridos, mantendo os abrigos fechados por dois meses, até o início de 2013.[18].
Projeto
Embora a extensão total de todos eles ultrapasse os quatro quilómetros e meio, nem todos estão interligados e hoje apenas o mais longo está aberto ao público, localizado sob o Paseo de Almería. São construídos a uma profundidade média de 9 metros abaixo da superfície,[19] com as secções mais baixas mesmo abaixo do nível do mar, pelo que existem algumas paredes nas quais se podem observar fugas de salitre. Existem galerias para abrigo, com dois metros de largura; e galerias de ligação, que eram mais estreitas. As escadas têm cerca de 1,3 metros de largura e são todas em forma de L. Todas as galerias e salas têm abóbada de berço,[7] com todas as paredes cobertas por uma camada de concreto ciclópico de 60 centímetros.[20] Os bancos laterais contínuos que perduram até hoje foram acrescentados em 1939, pois surgiu a situação em que muitos cidadãos traziam as suas próprias cadeiras para passar o tempo com mais conforto, dificultando a passagem de pessoas e ocupando muito espaço.[5] O comprimento total foi calculado com base numa ocupação de 4 pessoas por metro quadrado, que finalmente teve que ser aumentada para 6 devido à urgência da situação.
A ventilação do local, forçada mas natural, foi confiada a uma série de tubos de uralita de 100 milímetros de diâmetro, próximos às aberturas de entrada, e que saíam à superfície. Estes não foram colocados diretamente acima da galeria principal, mas em corredores secundários que não eram utilizados pelas pessoas para evitar que restos de explosões ou granadas de mão caíssem diretamente sobre a população refugiada.[21].
A iluminação era fornecida por fios de cobre paralelos montados na pedra angular da abóbada sobre suportes isolantes de madeira ou cerâmica. Lâmpadas de 15 ou 25 watts de potência foram usadas para limitar a visibilidade externa. Os principais abrigos contavam com geradores autônomos para uso em caso de emergência.
No total, existem 67 entradas para o abrigo principal, sendo o total mais de cem de acordo com os mapas (algumas fontes colocam exatamente 101),[22] embora muitas dessas entradas tenham sido seladas quando não eram mais úteis.[2] Algumas igrejas, como as de San Pedro ou San Sebastián, também tinham entradas privadas. Pretendia-se que não houvesse mais de 100 metros de distância de qualquer ponto da cidade.
Habilidade
A capacidade destes abrigos foi calculada no início dos bombardeios. Na cidade de Almería, antes da construção destes abrigos, a população se escondia dos ataques aéreos nas jazidas de minério de ferro da Companhia Andaluza de Minas, a Cueva de las Mellizas, com capacidade para 3.000 pessoas; as cavernas nos bairros pobres, onde estavam escondidas até 6 mil pessoas; e os subsolos de alguns edifícios particulares, que também passaram por adaptações para esse uso.[7] Estima-se que estas cavernas e minas tenham capacidade para 12.000 pessoas, pelo que estes abrigos deveriam ser capazes de fornecer abrigo ao resto dos cidadãos. Pouco antes do início da Guerra Civil Espanhola, estimava-se que 52.000 pessoas viviam em Almería, por isso Guillermo Langle planejou estas passagens para cerca de 40.000 pessoas.[2].
Armário
A zona com maior profundidade em relação à superfície corresponde ao armário, uma divisão situada a cerca de 16 metros de profundidade numa zona muito próxima do Mercado Central de Almería; Além disso, ele tinha uma conexão com isso. Nesta sala eram guardados alimentos para possíveis ataques de longa duração que, felizmente, nunca aconteceram. Foi planejado que haveria uma saída direta para o mercado para poder ir rapidamente buscar alimentos que seriam posteriormente racionados entre os refugiados.[2].
Abrigos privados
Anexos à rede pública de abrigos existiam dois abrigos privados que por sua vez serviam de entrada na rede pública para terceiros. Muitos outros abrigos privados foram construídos – familiares ou comunitários – mas desconectados da rede principal. Estes abrigos localizavam-se sob as casas dos proprietários e eram separados da rede por uma cerca metálica que já desapareceu, restando apenas alguns vestígios.
A propriedade de um destes dois abrigos interligados é atribuída ao arquitecto Guillermo Langle, mas está documentado que não só não é esse o caso, mas que o próprio Langle mudou de residência para a cidade vizinha de Pechina durante a guerra, de onde viajava diariamente para a capital.
sala de cirurgia
Os abrigos subterrâneos dispõem de sala de operações, embora esta só tenha sido construída em 1938, pouco depois da chegada dos sobreviventes do massacre na estrada Málaga-Almería. Devido a este acontecimento totalmente imprevisto, foi criada a Delegação de Evacuação), sob a qual foi criada uma nova galeria que a ligava aos abrigos, onde foi instalada a sala de operações.[23] Ao contrário dos restantes abrigos, o bloco operatório foi pavimentado com ladrilhos de mármore, trazidos das pedreiras de Macael. Também possuía sistema de combustão próprio para geração de energia elétrica, independente da fiação geral, que foi desconectada durante os bombardeios; salas de espera e tratamento e armário de remédios com pia.[24].
O material que foi instalado no local para a musealização não estava originalmente aqui, mas foi doado, como a maioria dos objetos utilizados para sua decoração, pela população local. Foi o Dr. Eusébio Álvaro quem doou todos os instrumentos médicos que hoje estão expostos, do ano de 1941.[25].
Possui uma pequena sala de espera pavimentada com mármore Macael xadrez cinza e preto, além de longos bancos também revestidos de azulejos e paredes com estuque ocre e rosa, imitando tijolos dispostos de forma escalonada.[2].
Rabisco
As paredes destes abrigos estão pontilhadas de rabiscos e gravuras, feitos à mão livre enquanto o cimento ainda estava molhado ou com instrumentos cortantes quando seco. A maioria é presumivelmente de crianças, que encenaram aviões, navios e bombas caindo do céu. Há também um em bom estado de conservação durante a construção de um contraforte que diz:
A originalidade desta inscrição é conhecida quando uma menina que visitava os abrigos reconheceu o nome do seu tio.[26] Porém, segundo os próprios guias do local, indicam que algumas outras destas pegadas não datam de tempos de guerra, mas são posteriores.
Outros usos
Quiosques
Terminada a guerra, em dezembro de 1939, o governo decidiu lacrar as entradas dos principais abrigos para evitar que fossem utilizados por vagabundos e se tornassem fonte de pragas ou infecções. Para isso, as principais aberturas de acesso foram bloqueadas com uma série de quiosques de desenho racionalista, também obra do arquiteto Guillermo Langle. Ainda hoje, alguns deles ainda estão de pé e fazem parte do restante do mobiliário urbano. Podem ser vistos, embora alguns tenham sido bastante renovados, na Plaza Urrutia, Plaza Conde Ofalia ou Plaza Virgen del Mar, entre outras.[21].
Se hoje entrássemos nestes quiosques, encontraríamos no chão um alçapão, originalmente em madeira, que cobre o acesso por escadas aos abrigos.
Atração cultural e turística
Este monumento foi aberto ao público no dia 14 de dezembro de 2006. Dado o seu caráter subterrâneo, labiríntico e fechado, apenas são realizadas visitas guiadas, em grupos de no máximo 30 pessoas. O percurso é adaptado para pessoas que usam cadeiras de rodas.[27].
Dos 4 quilómetros e meio construídos, quase 1 quilómetro foi recuperado, percorrido por visitas guiadas.[28] Neste percurso é ainda possível observar um abrigo privado, o bloco operatório, o armazém da copa e as interligações com outros túneis.[19] No final de 2012 estiveram encerrados durante dois meses para melhorar as instalações, que se encontravam deterioradas devido à afluência de visitantes, obra que incluiu um investimento de 100.000 euros.[29].
Durante os meses de julho e agosto de 2013, este atrativo turístico recebeu um total de 2.685 visitantes, sendo o terceiro espaço cultural com maior afluência de visitantes na cidade.[30].
Ao contrário de outros abrigos da mesma época, como os de Cartagena"), Barcelona") ou Jaén"), estes sobreviveram praticamente intactos até hoje.[2] Outros abrigos de grande importância a nível europeu, como os de Londres ou Berlim, só foram recuperados em pequenas áreas.[31].
cenário de filme
Esses abrigos serviram de locação para o desenvolvimento do filme de terror "Terror (gênero)"), dirigido por Xavier Cruzado, lançado em 2014, denominado Al sur de Guernica").[32].
• - Abrigos subterrâneos Adra").
• - Wikimedia Commons hospeda uma categoria multimídia sobre Abrigos subterrâneos de Almería.
• - Abrigos de Almeria.
• - Vídeo oficial do Turismo de Almería.
• - Este artigo é um trabalho derivado de «» de de, disponível sob licença.
[5] ↑ a b c d Rodríguez Padilla, Eusebio (mayo de 2016). Los refugios de Almería (La arquitectura del miedo) (primera edición). Almería: Editorial Guante Blanco. ISBN 978-84-16808-02-1. |fechaacceso= requiere |url= (ayuda).
[12] ↑ Muñoz, Jesús (diciembre de 2014). Almería con otra mirada (Primera edición). Editorial Círculo Rojo. ISBN 978-84-9095-112-5. |fechaacceso= requiere |url= (ayuda).
[13] ↑ Junta Directiva (14 de febrero de 2012). «Amigos de la alcazaba denuncia el abandono de los refugios de la guerra civil». Consultado el 30 de agosto de 2012.: http://www.amigosdelaalcazaba.es/wp/?p=7343
[24] ↑ andrescampos (1 de septiembre de 2011). «Refugios de Almería: sombras del pasado». Consultado el 8 de julio de 2012.: http://elviajero-digital.com/?p=1788