Abadía de Westminster
Introducción
La abadía de Westminster (en inglés: Westminster Abbey), formalmente colegiata de San Pedro en Westminster (en inglés: Collegiate Church of Saint Peter at Westminster), es una gran iglesia abacial "Iglesia (edificio)") de estilo predominantemente gótico situada en la Ciudad de Westminster de Londres (Reino Unido), justo al oeste del Palacio de Westminster. Es uno de los edificios religiosos más significativos del Reino Unido y el lugar de sepultura de numerosos monarcas ingleses y, posteriormente, británicos. Desde la coronación de Guillermo el Conquistador en 1066, las coronaciones de todos los monarcas ingleses y británicos se han realizado en la abadía de Westminster.[2][3] Desde 1100, se han celebrado dieciséis bodas reales en la abadía.[4].
Según la tradición transmitida por el monje Sulcard") en torno al 1080, se fundó una iglesia en su ubicación (entonces conocida como Thorney Island "Thorney Island (Londres)")) en el siglo , en la época de Melito, el primer obispo de Londres. La construcción de la iglesia actual empezó en 1245 bajo las órdenes de Enrique III.[2].
Originalmente, la iglesia formaba parte de una abadía católica benedictina, que fue disuelta en 1539. A continuación, sirvió como catedral de la diócesis de Westminster&action=edit&redlink=1 "Diócesis de Westminster (Iglesia de Inglaterra) (aún no redactado)") hasta 1550, y posteriormente fue una segunda catedral de la diócesis de Londres") hasta 1556. La abadía fue devuelta a los benedictinos por María I en 1556, y en 1559 Isabel I la convirtió en una royal peculiar (una iglesia responsable directamente ante el monarca).
La abadía es el lugar de sepultura de más de tres mil trescientas personas, en su mayoría de prominencia en la historia británica, entre los que se encuentran al menos dieciséis monarcas, ocho primeros ministros, poetas laureados, actores, científicos, líderes militares y la tumba del soldado desconocido "Tumba del soldado desconocido (Londres)").[5].
Historia
Contenido
Una tradición tardía afirma que Aldrich, un joven pescador del río Támesis, tuvo una visión de san Pedro cerca de la ubicación de la actual abadía. Se ha afirmado que esto pudo ser el origen del salmón que los pescadores del Támesis ofrecían a la abadía en años posteriores, una costumbre que todavía es observada cada año por el Gremio de Pescaderos. Los orígenes documentados de la abadía se remontan a la década de 960 o principios de la década de 970, cuando san Dunstán y el rey Edgar el Pacífico instalaron una comunidad de monjes benedictinos en el lugar.[6].